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Desde el punto de vista étnico es
junto al territorio de la antigua URSS, la región más compleja de Europa. La
mayoría de los países que integran los Balcanes aún no han superado la crisis
económica que provocó el proceso de transición a la economía de mercado en los
años noventa del siglo XX.
Ver: La Zona de los Balcanes
Gran variedad étnica
La
región balcánica se localiza en el sur de Europa oriental. Está constituida por
un conjunto de países muy montañosos: su eje vertebral son los Alpes Dináricos
en el oeste y los Balcanes en el este. No se incluye en este conjunto a Grecia,
vinculada geopolíticamente a Europa occidental, y tampoco la Tracia Oriental,
que pertenece a Turquía, un país a caballo entre Europa y Asia.
En
los Balcanes viven unos 35 millones de personas, lo que supone apenas el 5 % de
los europeos. La población es predominantemente blanca, aunque existe una gran
variedad étnica como consecuencia de su compleja trayectoria histórica La
religión mayoritaria es la cristiana, tanto católica como ortodoxa, pero debido
a la dominación turca en el pasado también hay muchos musulmanes, sobre todo en
Albania, Bosnia-Herzegovina y Macedonia, lo que constituye un elemento de
diferenciación respecto al resto del continente.
Las
reivindicaciones políticas de los distintos grupos étnicos, entre los que es
prácticamente imposible trazar líneas claras de delimitación espacial, son la
causa principal de las interminables crisis en esta región, como la que llevó a
la desmembración de Yugoslavia entre 1991 y 1992, y después al conflicto de
Kosovo, provincia autónoma incluida en Serbia y Montenegro, poblada
principalmente por albaneses que exigen su independencia, y que desde 1999 es
vigilada por una misión de la ONU.
Disminución de la población
La
población de la región se concentra en los valles de los ríos pertenecientes a
la cuenca del Danubio y a la vertiente adriática, y en las zonas llanas, que se
extienden sobre todo a lo largo del litoral, de forma discontinua. Las áreas
montañosas están casi deshabitadas.
Cerca
de la mitad de la población habita en ciudades. Solo Belgrado, la «Ciudad
Blanca», capital de la ex Yugoslavia y de la actual república de Serbia y
Montenegro, y Sofía, la capital de Bulgaria, sobrepasan el millón de habitantes.
Otras ciudades importantes son las capitales del resto de las repúblicas:
Zagreb (Croacia), Sarajevo (Bosnia-Herzegovina), Skopje (Macedonia), Liubliana
(Eslovenia) y Tirana (Albania).
Desde
el punto de vista demográfico, la región está estancada: su incremento natural
es reducido, en tomo al 0,5%: en tres países (Croacia, Bulgaria y Eslovenia),
incluso, el crecimiento natural es negativo, lo que quiere decir que la
población está disminuyendo.
El
resultado es un progresivo envejecimiento de la población en los Balcanes: el
número de personas que tienen 65 y más años de edad supera ya el 15% en la
mayoría de los países de la región. En algunos de ellos, además, la tasa de
mortalidad infantil es relativamente elevada (superior al 20 por mil), debido a
las deficientes infraestructuras sanitarias.
La crisis de los Balcanes de la
década de 1990 provocó millones de refugiados y desplazados Internos: En los
últimos años, alrededor de 2 millones de personas han regresado a sus casas,
pero muchos miles esperan aún poder hacerlo. En Bosnia-Herzegovina yen Serbia y
Montenegro se hallan dos de los grupos de desplazados internos más numerosos
existentes hoy en el mundo, bajo protección de ACNUR: casi 600.000 personas en
total en 2004.
Economía en transición
A
pesar de los contrastes, los países balcánicos están aún inmersos en la crisis
derivada de las reformas estructurales que trajo consigo el proceso de
transición desde una economía de planificación a otra de mercado que comenzó a
principios de 1990. Hoy la situación se ha estabilizado, comienzan a ¡legar ¡as
inversiones extranjeras
y han
aumentado sus exportaciones a la UE. Los principales obstáculos que impiden la
normalización son la inestabilidad política. la corrupción y la delincuencia
organizada.
El
sector primario aún tiene gran peso en la economía de esta región, sobre todo en
Albania. Destacan las actividades agropecuaria y minera. La agricultura se
practica en los valles, y los cultivos más extendidos son los mediterráneos:
cereales, vid, olivo y frutajes. La minería despunta porque muchos de estos
países (en especia! Bosnia-Herzegovina, Eslovenia, Macedonia y Serbia y
Montenegro) cuentan con abundantes recursos mineros: hierro, plomo, cinc,
carbón, etc.
La
industria es, en conjunto, el sector que proporciona la mayoría de los ingresos,
y se apoya en la existencia de ricos yacimientos minerales. Se concentran en los
Principales núcleos urbanos.
El
turismo era, antes de las guerras de los noventa, una actividad en expansión en
algunos países (Como Croacia y Eslovenia), que ahora se intenta recuperar y
fomentar.
En
general, los países balcánicos se hallan en una situación de atraso respecto a
sus vecinos de Europa occidental. Presentan, por ejemplo, tasas de
alfabetización inferiores al 90%, y una renta per cápita baja La crisis
económica Se ha traducido en un retroceso del nivel de bienestar de Sus
habitantes. Un gran porcentaje de la población vive en la pobreza, sobre todo en
Albania, Serbia y Montenegro y Macedonia, y muchas personas se ven obligadas a
emigrar, sobre todo a la Unión Europea
Eslovenia, el país mas
desarrollado
Eslovenia
es un pequeño y montañoso país situado en el noroeste de la región: ocupa unos
20.000 km2. Limita al oeste con Italia, al norte con Austria y Hungría, y al
este y sur con Croacia. Posee una salida al mar Adriático, el puerto de Koper,
sobre el golfo de Trieste. Tiene poco más de 2 millones de habitantes, la
mayoría de los cuales son eslovenos, de religión católica Es una población
estancada y envejecida más del 18% de las personas tienen 65 años y más de edad.
La
densidad demográfica media (100 hablkm2) es superior a la de muchos de sus
vecinos y a la europea La población se concentra en los valles fluviales y en el
litoral; la mitad lo hace en los núcleos urbanos. Liubliana, la capital, es una
pequeña ciudad que se sitúa en el centro del país, a orillas del río Saya
Apenas afectada por las guerras de los Balcanes, Eslovenia es uno de los países
más desarrollados de la región y disfruta de una renta per cápita más afta Esto
es debido en gran parte a su situación entre la costa dálmata, Europa central y
los Balcanes. Desde 2004 es miembro de la UE. La industria aporta el 40% de la
producción, destacando la de transformación avanzada, que se concentra en la
capital y en las ciudades de Maribor y Celje. El peso del sector primario en la
economía es muy reducido. Destacan los cultivos de cereales, viñedos y frutales,
especialmente en el valle del alto Saya y sus afluentes.
Los
servicios aportan casi el 60 % de la riqueza Destaca el turismo, una actividad
en expansión que se desarrolla en el litoral y en la zona alpina Las cuevas de
Postojna, en el suroeste del país, son consideradas las más importantes de
Europa por su relieve cárstico.
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