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En lo que podría definirse como una tercera invasión inglesa, cada vez son
más los términos de la lengua de Shakespeare que usan los argentinos. Antes
sólo existían palabras como spiker, motorman y long
play, pero hoy, producto del minado del marketing, la moda, las
novedades tecnológicas y el uso masivo de Internet— las palabras foráneas
aparecen hasta en sueños.
Los motivos de tal invasión se reparten entre la comodidad, el esnobismo y,
quizá, cierto complejo de inferioridad de nuestro idioma (“Al viajar en una
clase costosa de una línea aérea decimos business y si lo hacemos en
una económica decimos turista”. Aquí, un diccionario que permite saber el
significado de los anglicismos más usados.
After Beach:
Bar en la playa (“Vamos al afterbeach”).
Música, tragos y nada más. Lugar para seguir paveando en la playa cuando cae
el sol. Se ve que parador sonaba demasiado latino.
Ambient:
Estilo decorativo (“Este es un lugar muy
ambient”). Sillones, aromas exóticos, poca luz y música sensual.
Milagrosa combinación para cobrar lo que sea sin que el cliente se queje.
Antiage:
Tratamiento facial (“Empecé un tratamiento
antiage”). Antídoto contra las patas de gallo. Ideal para vender desde
baba de caracol hasta leche de oruga.
Back office:
Trabajo de oficina (“Organicemos el back office”). Sobrecarga
de laburo. Arreglar macanas y ordenar el caos de papeles que será peor al
otro día.
Background:
Conocimientos (“Qué background tiene esta persona?”). Cantidad
de saber que se adquiere en la vida o carrera. ¿Secretito? Ideal para
sanatear en el caso de que los libros te muerdan.
Backstage: Detrás
de escena (“Veremos el backstage de la película”). Curro para
facturar sin pagarle a los protagonistas. Hay backs de culto, como
los de la modelo Kate Moss en sus días más duros.
Bar tender:
Camarera moderna (“Atienden nuestras hermosas bar tenders”).
Chicas que llevan los pedidos a las mesas de los ejecutivos babosos. En un
par de lugares, trabajan en ropa interior Algunas, hasta dicen miau por una
propina.
Benefit: Beneficio
de un producto (“El benefit de esa tanga es la comodidad”).
Dato con el que te convencen de que compres algo. Si llegás a casa, y en
lugar de benefit hay déficit, a llorar a la Iglesia.
Best-seller:
Escritor que vende (“Coelho es un best-seller”). Autores que
escriben intrigas religiosas o enseñan a ser feliz. Nuevos Corín Tellados
que la van de profundos.
Blog: Diario
íntimo en Internet (“En mi blog puse las fotos”). Recurso para
que cualquier perejil le muestre al mundo sus fotos olas cosas que piensa,
como si fueran Urna Thurman o Saramago.
Bohemian Chic: Estilo de vestir (“Es re
Boho”). Ropa berreta, chillona y superpuesta (pollera sobre
pantalón). Para parecer indiferente a la moda, aunque nadie lo crea.
Brainstorming:
Tormenta de ideas (“Hagamos un brainstormmg”). Estimular el
pensamiento original cuando a nadie se le cae una idea. Elemento que más de
un D.T debería incorporar a su equipo.
Brand Manager:
Gerente de marca (“Llegó el brand manager de JB”). Capo que anda de
fiesta en fiesta presentando un producto. Ser el brand manager de
tanguitas es un lujo. De pañales, un garrón.
Break: Descanso
(“Después de la charla viene el break”). Momento de levante entre
gaseosas y saladitos. Si es al mediodía y hay un vinito, no falta quien
olvida hasta su nombre.
Business Center:
Oficinas con computadoras, e-mal y acceso a
Internet. (“Tenemos business center”). Espacios para estar
conectado lejos del trabajo. Se podría vivir ahí: algunos tienen de todo,
desde secretarias pulposas hasta jacuzzi.
Casting: Prueba
artística (“Tengo el casting a las diez”). Catálogo argentino
de personajes: desempleados, artistas, modelos y ex empleadas de Roberto
Galán. Curro para cobrar 50 pesos la foto.
Casual: Estilo
despojado (“Mañana vamos todos casual”). En las oficinas se usa los
viernes, y vendría a ser una suerte de apronte para el fin de semana. Rito
copiado de EE.UU. y que en verdad, consiste en ir a trabajar de sport.
Catering: Servicio
de cocina (“Contratemos un catering para fiesta”). Empresa que
calienta pollo, hierve los fideos, mantiene el helado frío y te cobra como
hubiera cocinado.
Chubut: Estilo
musical suave (“Poné algo más chubut”). Mi quita sin un solo
arreglo. Ante le decía música de telo, y es idioma para tomar mate con la
abuela.
Cíber: Negocio de
Internet (“Vamos al cíber”). Cantera de nerds o futuros
asesinos serial4 Allí, los adolescentes matan gente virtualmente y se
enamoran vi chat. Recurso barato para mac que quieren quedarse solitas.
Cool: Sinónimo
de genial (“Este lugar es re cool”). Todo lo que a algunos
les parece de onda, original y re loco es cool, como Angelina
Jolie buscando un chiquito afgano para adoptar. Bueno, eso ya sería
coolísimo.
Customer: Servicio
al cliente (“Soy customer service”). Persona que no sabe
de qué habla frente al reclamo de un cliente. No puedo tomar decisiones ni
solucionar da. Las empresas los adoran p que es como hablarle a la paxe
Deadline: Fecha
límite (“El deadline es ayer”). Ejecución pública. Ultimátum
de tu jefe a una apelación posible. Castigo inhumano para un pobre laburante.
DJ: El que pone
los discos (“Hoy toca un DJ noruego”). Su arte consiste en
girar los discos al revés y poner temas con un hin pun chin pun más
violento que bombardeo en Irak.
Escort: Señorita
muy cara (“Las más lindas escorts”). Felino de categoría que
te saca más quita que la ruleta. Viajan, cobran en dólares y fingen en
cualquier idioma.
Flash: Algo
fascinante (“Esto es un flash”). Aturdimiento. Estado en que
uno parece un Teletubbíe. Es como recibir un gancho de Tyson en la
mandíbula, dicen.
Gym: Gimnasio
moderno (“Me estoy matando en el gym”). Centro de torturas
donde el sudor es lo único aceptado, además de la cuota. Sitio de exhibición
de cuerpos perfectos, donde se entra con panza y se sale sin autoestima.
Happy Hour: Promo
2 X 1 (“Hoy, Happy Hour de cerveza”). La cajita feliz
alcohólica. El paraíso en la tierra. Tomás dos y pagas uno. Eso sí, hay que
vaciar la botella en dos horas porque después...
Hippie Chic:
Estilo de vestir (“Qué look hippie chic”). Despreocupado, casi
pobre. Ropa florida con cosas de metal. Mamarracho a mitad de camino entre
el psicodelico berreta y heavy metal tierno.
Hit: Tierna música
de moda (“Estamos oyendo el nuevo hit del verano”).
Cancioncita que se vuele insoportable antes de que termine enero. Por suerte
aún no se inventó el hit del invierno.
HomeTheatre:
Sistema de sonido para televisor gigante (“Me instalé un home
theatre”). Montón de baffles y cables que sólo entra en el Palacio de
Buckingham pero nos hace creer que tenemos cine propio (y amigos).
Hot: Dudoso perfil
sexy (“La diosa hot del verano”). Mujer reconstruida a nuevo
que dice “tipo que” y baila como sacudiéndose arena de las piernas, mientras
no deja de revolear el pelo.
Insight: Habilidad
para ver qué pasa (“Este insight es muy fuerte”). Especie de
tarotista con título de universidad privada que sabe por qué consumimos algo
en particular.
Learning:
Aprendizaje (“Revisemos nuestro learning del tema”). Es lo que
queda después de hacer algo. Pero para algunos no hay learning que valga:
siempre meten la pata en el mismo agujero.
Lifting:
Estiramiento de piel (“Me hice un lifting”). Operación para
quedar con los ojos de un japonés, la nariz de la Barbie y unos labios de
churrasco que ni de lejos recuerdan a los de Angelina Jolie.
Light: Forma de
vida liviana (“Ahora estoy muy light” ). Vivir a verdurita y
agua mineral, hacer terapias alternativas, correr a diario y usar zapatillas
costosas.
Look: Manera de
vestir (“Qué buen look que tenés! “). Llamar la atención sin
comprar ropa de Armani. Estilo muy personal. Libertad para hacer un mix de
remeras del Once, pantalones de Recoleta y zapatos de Villa Crespo.
Loser: Perdedor
(“Sos un loser”). El último orejón del tarro. Sólo vio un aeropuerto
cuando fue a pasear a la Costanera y cree que Sushi es el punta de la
selección coreana de fútbol.
Make up: Set de
maquillaje (“Este es el make up que viene”). Truquito para
vender más caros los cosméticos. Después, con el resumen de la tarjeta,
teponés de tu-dos los colores sin pintarte.
New Age: Creencia
mística (“Vivimos una época new age”). Religión berreta
para hablar con ángeles, tener sexo tántrico con gnomos y leer El Código Da
Vinci.
Newsletter:
Noticias por e-mail (“Recibí nuestro newsletter”). Aluvión de
información que te satura el correo electrónico y casi nunca te interesa.
Como las moscas, no hay forma de sacárselo de encima.
Outlet: Negocio de
ropa de moda (“Lo compré en un outlet”). Vender, sin que nadie
reclame, ropa que nadie compra casi al mismo precio que la nueva.
Peeling: Limpieza
de piel (“Me hice un peeling”). Sobredosis de productos como
hidratante de chocolate, antioxidante de uva y oxigenante con algas del
Paraná. ¿No sería mejor lavarse la cara?
Performance:
Rendimiento en algo (“Tu performance fue pasable”). Medir lo
que uno hace. Al menos ellas ya no piden que tomemos Viagra, sino que
mejoremos nuestra performance. Es más fino.
Personal Trainer:
Profesor de gimnasia a domicilio (“Mi P.T es genial”). Amante de
esposas con rollitos que buscan qué hacer a la mañana. La factura, obvio, la
paga el marido de la atleta.
Photoshop:
Software de retoque (“Pude arreglarla foto con el Photoshop”).
Milagroso invento para ser una diosa y crear expectativas antes de una
primera cita. Después anda a cantarle a Gardel.
PrimeTime: Horario
de tevé (“El prime time está que arde”). Guerra del rating
(de 21 a 23) en la que vale todo: hasta mostrar chicos desafinados y sitcoms
acriolladas. ¿Por qué te fuiste, Olmedo?
Prospect: Cliente
potencial (“Hay que testear el concepto en prospects”). La
víctima. El interesado en comprar. Lo mimarán hasta que pague y después no
será más que un exprospect sin futuro.
Public Relations (RR.PR.):
Relaciones Públicas (“Aquel RR.PP. organizó las
mejores fiestas del verano”). Persona que se gana la vida fotografiándose
con famosos. Cuando los invita a la fiesta, es cuando más trabaja.
Rafting: Paseo en bote (“Hacé rafting
en el Atuel”). Te llevan en bote por un río picado y peligroso. Te la pasás
rezando y te cobran como en el Crucero del amor.
Rating: Medición
de audiencia (“El rating le dio la espalda”). Dios tiránico
que premia y castiga a los programas de tevé. Los perdedores dicen que
no existe y los ganadores se arrodillan para adorarlo.
Reason why: Toque
único (“La reason why de este vino es la uva chinche”).
Summum de la sanata marketinera. Elemento alquímico que convierte un
jabón en polvo en el motivo de tu felicidad.
Ringtone: Sonido
moderno de celular (“Este ringtone es buenísimo”). Hay todo
tipo de musiquitas, desde temas de moda hasta viejas anomalías como Viva la
vida. El más épico de los inventos inútiles.
Say no more:
Slogan de moda (“Say no more”). Frase canchera para músicos
que se tiren del noveno piso y hayan perdido la voz, pero no sepan cómo
justificarlo.
Share:
Participación (“Este producto tiene el 80% del share del
mercado”). Medición de una repartija. Es decir; parte de la torta que le
toca a cada uno.
SMS: Mensaje de
texto (“Leíste el SMS que te mandé?”). Lenguaje primitivo para
mensajes escritos por celular. Hay un diccionario para entenderlo. “t veo
ASC bboo” es “Te veo al salir de clase, besos”. ¡Cómo será en árabe!
Spam: Correo basura (“Ahora podés tener
un antispam”). Son promos que llegan de a miles, como turistas
favorecidos por el cambio. Te ofrecen desde un pollo hasta un terreno en
Marte, y ni siquiera sabés quién lo vende.
Target: Tipología
de consumidores (“Definí el target del producto”). Catálogo de
clases sociales será su poder adquisitivo. Nos dividen como vitaminas: Al,
B2, C3 . Un desocupado vendría a ser X243.
Top: Categoría de
inalcanzable (“Hoy desfilan las top”). Ser top es estar en la
cresta de la ola. Las ti defienden los derechos de las ganas y las iguanas y
brindan por la paz del mundo, pera mostrando sus redondeces en
microbikini.
Valet Parking:
Acomodador de autos (“Hay servicio de ValetParking". La única
forma de manejar una 4X4 sin comprarla, y la manera más simple de volver a
ver un dólar sin ser boquetero (de propina
Vintage:
Antiguo (“Me gusta lo vintage”). Moda
para reciclar cualquier antigüedad, desde un florera hasta el saco de un
finadito. En Internet se acá baxun las Lucianas Salazar. Ahora, excitan los
desnudos de 1910.
Workshop:
Reunión intensa de trabajo (“Hoy tenemos un
workshop sola ventas”). Reuniones largas y tediosas que se hacen fuera
de la oficina, pero lejos dejos happy hours. Lamentablemente.
Zapping: Cambiar
de canales (“Estoy haciendo zapping”). Adormecimiento cerebral. Se va
de un programa a otro sin saber qué pasa en cada uno. Nada aliena más (salvo
algún reality show)
Fuente Consultada: Revista VIVA
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