Palito Ortega: El Chico Triste de
las Canciones Alegres:
Ramón Bautista Ortega, más
conocido popularmente como "Palito", se enmarca dentro de aquellos personajes
que de acuerdo a sus diferentes facetas en la vida la sociedad lo admira o lo
repudia, debido a los diversos emprendimientos y labores que ha pretendido
realizar durante su trayectoria.
Quienes aman e idolatran a Palito
prefieren recordar sólo aquella imagen del joven provinciano lleno de sueños,
que un día se dirigió a Buenos Aires en un tren desde su Tucumán natal para
hacer realidad sus más íntimos deseos, que precisamente consistían en lograr
convertirse en un cantor de fama comparada a la de su ídolo Elvis Presley.
Aquel joven, que después de pasar
el día entero vendiendo café por la calles porteñas, volvía a la triste y
desolada pieza de pensión, y mientras observaba cómo se descascaraba la pared de
aquella fría habitación improvisaba sus tímidos cánticos con una guitarra
prestada y en mal estado.
Sin embargo, a pesar del
romanticismo que rodea a la vida y trayectoria del músico, lo cierto es que
muchas personas desdibujan la imagen de aquel cantante popular, que ganó
millones gracias a su talento, anteponiendo la carrera política que en algún
momento le valiera críticas inagotables.
Quienes hablan del Palito
político son por lo general aquellos periodistas que olvidan por completo la
trayectoria artística del músico, y que intentan
opacar su figura por intermedio
de su desenvolvimiento en el ámbito político en tiempos de la presidencia de
Carlos Saúl Menem.
Cabe mencionar en este aspecto
que Ramón Ortega fue en principio elegido Gobernador por el pueblo de Tucumán en
el año 1991, y aunque aquello escrutinios fueron acusados de fraudulentos por la
corriente Bussista, que se oponía al Justicialismo, lo cierto es que Palito
gobernó su provincia natal hasta el año 1995, con una estrategia diseñada por
Carlos Saúl Menem, que se desenvolvía en aquel momento como Presidente de la
Nación Argentina.
A partir del año 1995 hasta el
2001, Ramón Ortega ocupó el cargo de Senador por Tucumán, y durante este
ínterin, precisamente en 1999 se presentó como candidato a la Vicepresidencia de
la Nación por el Partido Justicialista, con la fórmula Duhalde-Ortega.
Con los años, su faceta de
artista volvió a surgir desplazando por completo ambiciones políticas que
nublaran su mente durante una larga temporada, y a finales del 2002 Palito
volvió a ruedo con sus entrañables canciones, realizando giras por todo el
territorio americano, reeditando para el disco de forma digital sus más
importantes éxitos, y lanzando uno de sus más cuidados trabajos discográficos,
titulado "Cronología".
Es por todo ello que en el
presente artículo intentaremos destacar la trayectoria artística del músico, que
en definitiva siempre ha estado presente en el corazón de los argentinos, y que
más allá del gusto de las masas ha demostrado ser un cantautor tan popular que
incluso han llegado a comparar con Carlos Gardel, salvando las distancias.
Ramón Bautista Ortega llegó a
este mundo un caluroso 28 de febrero de 1941 en un pequeño pueblo llamado Lules
de la provincia de Tucumán, y fue registrado legalmente el 8 de marzo de ese
mismo año, debido a la distancia geográfica que existía entre la casa paterna
del niño y la ubicación física del juez de paz.
Sus orígenes eran realmente
humildes, ya que el pequeño Ramón era el segundo hijo del matrimonio compuesto
por Juan Ortega, obrero azucarero del ingenio Mercedes, y Nélida Rosario
Saavedra, que se dedicaba durante todo el día a la crianza de sus hijos, que con
el correr de los años serían siete hermanos.
Las necesidades en el hogar eran
muchas, y los pequeños debían dedicarse al trabajo a penas comenzada su niñez.
Así fue que Ramón comenzó a trabajar con tan sólo 5 años de edad en diversos
oficios, entre los que se desenvolvió como lustrabotas, asistente de su padre en
las cañas de azúcar, y vendedor ambulante. Mientras tanto, se encargaba de
cuidar y velar por su hermano menor, llamado Jorgito.
El trabajo constante que llevaba a
cabo el pequeño lo condujo al abandono de sus estudios primarios, pero contó con
la solidaridad de una maestra que dedicaba sus noches a darle clases a Ramón,
sin recibir dinero a cambio, pero sí mucho cariño.
En este contexto no es difícil
imaginarse que Palito tuvo también una adolescencia muy complicada, teñida de
tristezas y necesidades, que intentaba soslayar con cualquier tipo de trabajo
que apareciera ante él, y disfrutando de la compañía de su familia.
Fue al cumplir los 15 años que
Ramón decidió embarcarse en un viaje en búsqueda de sus sueños más profundos, y
dejó su pueblito de Tucumán para instalarse en la ciudad de Buenos Aires que
tras sus deslumbrantes luces y sonidos ensordecedores parecía dar promesa a su
utopía.
Pero la inocencia de aquel joven
dio lugar a la primera desilusión del viaje, ya que Palito fue engañado y
estafado por un ocasional compañero de tren, que le robó ávidamente todo el
dinero que el joven había juntado durante meses para su estancia en la urbe
junto al Río de la Plata.
Esta desventura provocó que Ramón
debiera pasar su primera noche en Buenos Aires durmiendo bajo el cobijo de las
estrellas, recostado en un rígido y frío banco de la Plaza Retiro, mientras los
pensamientos de soledad y desconfianza se adueñaban de su mente.
Pero aquel episodio no amedrentó
su personalidad luchadora, por lo que con las primeras luces del alba Palito se
encaminó hacia la búsqueda de cualquier tipo de trabajo y changas que le
permitieran tener una cama limpia para dormir y comida que saciara su apetito.
Uno de sus trabajos ocasionales,
precisamente el de cafetero ambulante, lo condujo sin saberlo a las puertas de
Canal 7 y de Radio Belgrano, ingresando poco después como ayudante de sonidos
del animador Carlos Ginés, para su programa radial "Levántese contento". El
trabajo de Ortega consistía en golpear diferentes objetos e instrumentos que
simulaban ruidos cotidianos.
Poco tiempo después, precisamente
en el año 1957, Palito tuvo una de las grandes oportunidades de su vida, cuando
conoció en persona a Dino Ramos con el cual más adelante conformaría un popular
dúo autoral, y que siempre fue considerado el descubridor del talento de Ortega.
Fue Dino Ramos quien actuó de representante de Palito ante los directivos de la
compañía R.C.A. Victor, donde el joven músico grabó sus dos primeros temas bajo
el nombre artístico "Palito Ortega".
Con el debut televisivo del
músico, y su posterior inclusión en el exitoso ciclo "El Club del Clan", que se
emitía por la pantalla de Canal 13, Palito logró rápidamente convertirse en uno
de los artistas más requeridos y admiradas por la sociedad argentina, alcanzando
luego una fama mundial incomparable.
Su personalidad y modo de ser
humilde, sincero e incluso tímido, le valió el apodo de "El Chico Triste de las
Canciones Alegres", y no pasó mucho tiempo para que aquel joven delgado e
inocente proveniente de Tucumán se convirtiera en una de las figuras más
destacadas de la música melódica nacional, llegando incluso a ser considerado el
único e indiscutido Rey de la llamada Nueva Ola.
La fama desmedida lo llevó
también a convertirse en figura cinematográfica, participando en una serie de
importantes producciones nacionales que se convirtieron en clásicos, como
aquella película titulada "Mi Primera Novia", donde Palito conoció a la que
sería su esposa de toda la vida y madre de sus hijos, la joven actriz Evangelina
Salazar.
Sin dudas, Ramón "Palito" Ortega
ha sabido conquistar el corazón de la mayoría de los argentinos, precisamente
porque su vida demuestra que los sueños pueden estar al alcance de cualquiera,
siempre y cuando la lucha por lograrlos esté acompañada de talento y
perseverancia.