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Darwin en la Patagonia:
Expediciones de Parker King y Fitz Roy
En 1830, el teniente Robert
Fitz-Roy, comandante del barco británico HMS Beagle, raptó a Jemmy, de 14 años,
y a otros tres niños de
Tierra del Fuego. Quería llevarlos a Inglaterra, con el
fin de educarlos al estilo de vida europeo. Jemmy se maravilló con el cambio: se
cortó el pelo, se vistió de traje y corbata, conoció al Rey Guillermo IV,
aprendió inglés y mecánica. Tres años después, Jemmy volvió a Wulaia, su pueblo,
cargado de ropa, palos de críquet y juegos de té. Objetos inútiles, que no
lograron entusiasmar a otros yaganes y que Button terminó abandonando.
Entre
las expediciones más importantes con propósitos de exploración y relevamiento
patagónicos, se cuentan las que realizaron los marinos ingleses Phillip
Parker King, entre 1826 y 1830, continuada por Roberto Fitz Roy (imagen)
en 1832 y 1836.
En el
lapso de diez años efectuaron amplias y detalladas investigaciones desde el sur
del río de la Plata hasta Tierra del Fuego, siendo registradas en interesantes
informes y relatos no exentos de sorprendentes episodios. Los secundó un
calificado plantel de científicos y oficiales, sobre todo en la segunda
expedición al mando de Fitz Roy, en la que viajó
Carlos Darwin.
Las
naves de la primera incursión fueron Adventure y Beagle. A
comienzos de 1827 fondean en el estrecho de Magallanes, cerca de Port Famine
(Puerto Hambre) y realizan un extenso relevamiento en toda la región y descubren
el canal que bautizarían Beagle.
Hallándose en las proximidades de la isla Navarino —según relataron los
ingleses—, un grupo de yaganes les roban una lancha ballenera. Estos, para
escarmentarlos, tomaron cuatro rehenes y los mantuvieron a bordo.
Otras
versiones interpretan que los retuvieron en cautiverio para educarlos y
formarlos como guías e intérpretes, según una modalidad británica, para influir
sobre sus hermanos de raza. Lo cierto es que los nativos viajaron a Inglaterra:
una adolescente bautizada Fuegia Basket (Cesta fueguina); y tres jóvenes:
Jemmy Button (Jemmy Botón, por él se pagó a sus padres un enorme botón de
nacar); Boat Memory, (en recuerdo del bote perdido) y York Minster,
(en memoria del cabo que organizó la captura).
Fitz
Roy se hizo cargo de todos los gastos que demandarían su educación,
mantenimiento y ropas. En Inglaterra se hicieron célebres, siendo recibidos por
el rey Guillermo IV y la reina Adelaida, quienes los agasajaron con obsequios y
a Fuegia Basket le regalaron un ajuar de boda junto con un gorro de
batista de la propia reina.
El inglés Charles Darwin,
(1809-1882) en su libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo hay
definiciones memorables sobre la Patagonia que tienen asombrosa vigencia.
El
segundo viaje en el Beagle (imagen abajo)
, al mando de Fitz Roy, se inició en
diciembre de 1831 y en esta expedición viajaba Carlos Darwin en razón de que
Fitz Roy pretendía incluir a un naturalista y por no disponer de presupuesto
se le ocurrió invitar a un estudiante de ciencias naturales que si bien no
cobraría honorarios, a cambio viajaría sin desembolso alguno. Carlos Darwin, con
23 años, se alistó como voluntario. En la tripulación se incluía también al
Rvdo. Richard Mathews con la misión de catequizar a los aborígenes.

FitzRoy
no había contado con que en sus años de ausencia, la sensibilidad política había
ido cambiando. Mientras que los tories eran esclavistas
con toda su alma,
los whigs (liberales) eran abolicionistas, y habían conseguido en el
intertanto que la esclavitud efectivamente se prohibiera en Inglaterra (el
Beagle había pasado cerca de cinco años fuera). De inmediato, en las altas
esferas políticas se decidió que Jemmy Button, así como sus tres
compañeros, que legalmente ya no eran esclavos, fueran por tanto devueltos a
Tierra del Fuego, desde donde habían sido sacados contra su voluntad.
De
los cuatro yaganes regresaron tres porque Boat Memory había muerto a
causa de la viruela no obstante haber sido vacunado y recibido un tratamiento
cuidadoso; era el preferido de Fitz Roy porque además de bien parecido era muy
inteligente. El marino los había hecho vacunar a todos, preventivamente, por la
facilidad de los indígenas para contagiarse al contacto con los blancos.
Regresaron con muchos regalos, instruidos, con conocimientos del idioma inglés y
de oficios como herrería, carpintería y tareas de labranza.
En
cuanto a York Minster que tendría unos veintisiete años cuando lo capturaron no
reveló interés en el aprendizaje, pero sí se comprometió con Fuegia Basket.
Empezaron por labrar la tierra y construir las chozas y mientras lo hacían se
acercaban los nativos, recelosos, a observar como trabajaban. Cierto día
llegaron la madre y los hermanos de Jemmy, que casi había olvidado su
idioma natal y, según refirió Darwin, sólo se miraron sin evidenciar expresiones
de afecto; la madre se fue en seguida a cuidar la canoa.
Entretanto el Beagle había zarpado para continuar con las tareas de relevamiento
y cuando regresa, semanas después, Fitz Roy halla al clérigo asustado y
deprimido, enterándose que fue atacado y apedreado por los yaganes quienes,
además de burlarse le despojaron de sus pertenencias a él, al matrimonio y a
Jemmy.

El
reverendo, por orden de Fitz Roy abandona Wulaia y regresa con el Beagle, que
zarpaba para efectuar exploraciones y reconocimientos en San Julián y en el río
Santa Cruz, donde avistan la cordillera aunque no pueden cumplir su propósito de
llegar hasta la naciente del río. El relevamiento, empero, fue muy útil y
referencias sobre esa esforzada tarea están contenidas en el libro “Diario de
un naturalista alrededor del mundo”, que Carlos Darwin publicó en 1839.
"Al revivir imágenes del pasado
—escribió Darwin— encuentro que con frecuencia se cruzan ante mis ojos las
planicies patagónicas, empero las misma son juzgadas por todos como las más
miserables e inútiles. Se caracterizan sólo por cuanto poseen en negativo: sin
habitantes, sin agua ni árboles, sin montañas, sólo poseen plantas enanas. ¿Por
qué entonces —y el caso no es peculiar sólo para mí— tienden esas tierras
áridas a tomar posesión de mi mente? ¿Por qué la más plana, más verde y fértil
pampa, que es útil al ser humano no produce igual impresión? Apenas me lo
explico, pero en parte debe ser por el horizonte que aquellas dan a la
imaginación”
Mapa de Ruta del Viaje de Magallanes
Fuente Consultada:
Patagonia El
Territorio de la Aventura de Roberto Hosne y Historias Insólitas de la
República Argentina de Daniel Balmaceda
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