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La Paz Armada: sólo una apariencia
de paz.
Se
conoce con el nombre de Paz Armada al período que se inició en 1871 (luego de
logradas las unidades italianas y alemanas) y que finalizó en 1914 con el
estallido de la Primera Guerra Mundial. Fue una etapa de grandes
contradicciones, ya que, si bien hubo pocos conflictos abiertos entre los países
europeos, las fricciones internacionales se acrecentaron. La paz era sólo una
apariencia bajo la cual la posibilidad de un conflicto bélico mundial crecía día
a día.
Tal
período se caracterizó, en líneas generales, por aspectos diferentes:
Por
un lado, el auge y expansión del imperialismo por el otro la frivolidad de la
sociedad europea que abrazaba una vida de lujo y desenfado mientras la situación
internacional era cada vez más tensa y peligrosa.
El
primero de estos aspectos, acrecentó las fricciones internacionales. Se
produjeron una serie de alianzas y contra alianzas que demarcaron los dos
grandes grupos que se enfrentarían en la
“Gran Guerra”.
Hacia
1890 Europa vivía en la incertidumbre. La guerra, aunque improbable, parecía
posible, y todos los Estados tenían en cuenta en sus cálculos esta eventualidad.
Bismarck (imagen) había dejado con gran prudencia gravitar esta amenaza porque
servía a sus fines. Además, existían en potencia innumerables conflictos.
Francia y Alemania no podían reconciliarse .a causa de Alsacia-Lorena.
Francia e
Italia se habían enzarzado en una verdadera guerra aduanera. Francia e
Inglaterra, implicadas en la gran política colonial, parecían dispuestas a
entenderse y firmaban en 1890 un importante acuerdo para repartirse el valle del
Níger. Pero eran de temer nuevas fricciones. En 1887 Rusia e Inglaterra
estuvieron al borde de la guerra a causa del Asia central y de las fronteras de
la India. Finalmente, se vislumbraba en el horizonte el nacimiento de una nueva
potencia: el Japón.
Pero,
en conjunto, el más peligroso de todos los conflictos, el de Austria-Hungría y
Rusia a propósito de los Balcanes caía en el olvido. Rusia estaba entonces mucho
más interesada en el Extremo Oriente y la doble monarquía no buscaba la
expansión. [...].
Durante el período 1891-1904, relativamente tranquilo, se prosiguió y aceleró el
reparto de África; se formó, frente a las alianzas alemanas otro sistema que
gravitaba en torno a Francia; y sobre todo maduraron las fuerzas susceptibles
de aumentar las tensiones, tensiones que, de 1904 a 1914, se harían tan vivas
que iban a estallar en sucesivas crisis. La última iba a ser fatal para la paz.
Juan Bautista Duroselle. Europa de 1815
a nuestros días.
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