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Por
periodismo entendemos cualquier actividad relacionada con la recopilación,
selección, elaboración y distribución de información que se transmite a través
de medios diversos: prensa, radio, televisión, cine, libros y, más
recientemente, Internet.
(ver: Inicios del Periodismo en
Argentina)
El periodismo trata de
concienciar a la sociedad presentando una imagen del mundo, mediante icografias,
fotos y textos.
En la foto un campo de refugiados en África
Condicionado por acontecimientos
culturales, políticos y sociales, históricamente la transmisión de noticias ha
experimentado un asombroso desarrollo. Esto se debe gracias a los avanzados
medios de comunicación de masas que actualmente nos “bombardean” de información
haciéndose notable su diferencia con los primeros productos periodísticos que
conoció la humanidad. Sin embargo, este cambio trae consigo nuevos lenguajes,
métodos y vehículos y la frecuencia de difusión de la información; determinando
así adjudicar nuevos significados a los conceptos de “periodismo” y
“periodista”. Es por esto que transitaremos brevemente por el camino del
periodismo hasta llegar a su situación actual, entendiendo mejor a lo que
hacemos referencia cuando decimos “cambio”.
Recorrido histórico
La historia de lo que conocemos hoy como
periodismo, se puede remontar desde las primeras civilizaciones urbanas, tras
testimonios muy antiguos. Tal es así que los Comentarii pontificum, los
Annales máximi y el Acta diurna, datan desde la época del Imperio Romano.
Por ejemplo, el Acta diurna era una hoja de papel en donde se detallaban los
hechos políticos y sociales más importantes, colgados por lo general en plazas
relevantes con el objetivo de que una gran cantidad de personas pudieran acceder
a dicha información. Esto se realizó diariamente desde el año 59 a.C. No
obstante, durante la dinastía Tang en China se publicaba una gaceta denominada “pao”,
que transcendió hasta 1911, tras la finalización de la dinastía Ching, pero bajo
diferentes nombres y formatos. Pero verdaderos precursores de esta actividad,
son los almanaques anuales e informes semestrales editados en Colonia Michel
von Aítzing o Eyzenger en el siglo XVI, los cuales informaban sobre el
conflicto entre católicos y partidarios de la Reforma. Además en las ferias de
Frankfurt, Evzenger vendía dos almanaques anuales, llamados “Messrelatíonem”
y que en Toda Europa se hicieron de un fuerte eco.
La demanda de información en los distintos
centros económicos, estuvo determinado por diversos factores, y uno de ellos fue
el comercio. Tal es así, que los Awisi en Venecia, trasmitían información y
noticias provenientes de los barcos, mientras que en las ferias alemanas se
vendían los Zeitungen y en Londres o en Sevilla ya existía un tipo de prensa
manuscrita. Entonces podríamos decir que la característica fundamental que
define al periodismo, es la determinación de otros factores, como la imprenta
que permitió multiplicar las copias con la información, gracias a los
transportes y el correo que divulgó con mayor facilidad y periodicidad la
misma. Logrando que de esta última tome su nombre y de manera autentica los
avances técnicos y tecnológicos hicieron de esta actividad una conquista
relevante en el mundo.
El emperador Rodolfo II, en 1597 fue quien
encargó que se imprimieran gacetas mes a mes; diferencia que marcó una tirada
que tenía una regularidad anual, luego semestral a ser mensual. La finalidad de
este cambio fue neutralizar la proliferación de panfletos motivados por su
enfrentamiento con húngaros y germanos. Sin embargo, Florentino Gigli ese mismo
año, comenzó a editar boletines de carácter comercial, pero con una periodicidad
semanal. Tal es así que en Estrasburgo, Johann Carolas publicó 52 números
semanalmente, y es la primera serie periódica que se conserva desde 1609.
Así podemos decir, que las bases del
periodismo tal como hoy lo conocemos sienta sus bases a comienzos del siglo
XVII, aunque sólo en 1702 llega la distribución diaria gracias al periódico
británico The Daily Courant, consolidándose esta forma recién hacia el siglo
XIX. Este naciente periodismo respondía a una conducta publicista de los
organismos oficiales los cuales monopolizaban la información de tipo política,
conservada esta hasta la explosión revolucionaria burgués. Como ejemplo de ello
podemos citar en 1631, La Gazzete de France, constituida por Théopheaste
Renaudot. Sin embargo, junto a esta tomó impulso una prensa no oficial,
podríamos afirmar que tiene un carácter casi siempre de clandestinidad, porque
son mecanismos propagandísticos en contra del poder monárquico, o luchas de
religión, o la contienda nacional en los países bajos. Dirigidos a un sector
cada vez más amplio de la sociedad, se crearon órganos independientes resultado
de un cambio actitudinal hacia el liberalismo. Nacen así periódicos como, The
Tatler (1 709-1 1), The Spectator (1711-12), The Examiner o The Rambler que
empezaban a incluir artículos de opinión y que fueron imitados en toda Europa
(en esta línea se sitúan El pensador (1762), de Clavijo y Fajardo; Le Journal de
Paris (1777); The Times (1785); o el Diario de Barcelona, de 1792).
El siglo XIX significó para el periódico,
su consagración como vehículo de comunicación de las masas, favorecido gracias
al perfeccionamiento de la producción y tratamiento del papel, progresos en la
industria de la ilustración gráfica, el ferrocarril como medio de transporte
esencial, las telecomunicaciones y la urbanización vivenciada en lugares
estratégicos del mundo. Por otra parte, hacia 1830 se comenzó a editar revistas
para un público con bajo nivel instructivo y hacia el género femenino,
contribuyendo así a disminuir el índice de analfabetismo a través de la lectura
de periódicos y revistas.
El periodismo evoluciona y surgen nuevas
modalidades: la de los pennypapers (que costaban solamente un penique) fue una
moda que, iniciada en Gran Bretaña, se extendió a otros países —los
estadounidenses The Sun (1833) y The New York He-raid (1836), el francés La
presse o El español, de 1836—; el tratamiento informativo se conduce hacia la
especialización; aparecen dos ediciones diarias (la matutina y la vespertina)
para dar cabida a todo el caudal informativo; se diversifican los medios; las
agencias de información internacionales venden sus reportajes a diferentes
periódicos y revistas, etc.
Cuando se consolidan los medios masivos de comunicación empiezan a nacer las
diversas corrientes de la comunicación, así como los estudios sobre ella, a la
vez que los géneros periodísticos se caracterizan y definen más cuidadosamente,
convirtiendo al periodismo en lo que algunos teóricos han dado en llamar "el
cuarto poder".
Bajo este panorama, la legislación relativa a la prensa y a los medios de
comunicación ha ido variando, aunque la mayoría de estas legislaciones ha
propendido por defender la libertad de prensa, todo ello siempre y cuando se
actúe bajo ciertos límites, de tal manera que ni el orden público ni el buen
nombre de las personas sean perturbados. (Historia del Periodismo Mundial,
Biblioteca Virtual Luis Ángel Arango)
Sin embargo, en 1924 la palabra escrita
comienza a padecer un considerable retroceso, a causa ineludible de la
radiodifusión, la cual se apropia de la inmediatez informativa. Actualmente el
comercio de la televisión representa el medio de masas por excelencia, surgida
en 1938 y que advirtió ser un duro golpe para la prensa en formato papel. Pese a
ello, el periódico continúa desempeñando una función imprescindible en la
actividad informativa, porque ofrece un tratamiento más amplio y profundo de los
sucesos que el que proporcionan los nacientes medios de comunicación. Además, la
radical revolución operada en el ámbito tecnológico reduce considerablemente el
tiempo que ocupa el proceso editorial, permite abarcar más noticias y transmitir
de inmediato a través de la red informática los datos que no hayan entrado en
prensa.
El
periodista Profesionalidad, ética, objetividad
En el siglo XVIII comenzaron a aparecer
los primeros periodistas, pero habrá que esperar hasta la siguiente centuria
para asistir al nacimiento del profesional de la información tal y como hoy lo
entendemos. Ya en 1883 se creó una asociación de profesionales del sector: el
lnstitute of Journalists (de origen británico), que luego inspiraría la
American Newspaper Guild (1933), la Fédération Nationale de la Presse
Française, la Asociación Nacional de Prensa, etc. Hasta el siglo XIX , los
periodistas se iniciaban en la profesión como meros aprendices, pero ya entre
1879 y 1884, la Universidad de Missouri (Columbia, Estados Unidos) imparte un
curso de periodismo, y en 1912 la Universidad de Columbia en Nueva York
establece la licenciatura de periodismo (promovida por Joseph Pulitzer).
La toma de conciencia de la
responsabilidad social por parte del periodista es producto de los siglos XIX y
XX. Anteriormente, los periódicos eran instrumentos políticos al servicio de una
determinada postura y de la denuncia de la Opuesta. Poco a poco, se fueron
haciendo más independientes, como resultado de la demanda de la población, de la
publicación de libros en torno a la responsabilidad del periodista y de la
discusión que suscitó el tema en ¡as reuniones de cada asociación; estos
factores motivaron el auto examen de la práctica periodística, así como la
elaboración de derechos y deberes). A lo largo del siglo XX la preocupación por
¡a profesionalidad aumentó, debido a varias causas: la organización del trabajo
del periodista, la profusión de estudios acerca de la historia, los problemas y
técnicas de los medios de comunicación de masas y el creciente sentido de ¡a
responsabilidad social que tienen ¡os periodistas, lo cual se traduce en una
presentación imparcial de la noticia.
Sin embargo, la imparcialidad no implica
que la redacción de ¡os hechos tenga que ser meramente descriptiva; antes bien,
gozan de buena aceptación entre los lectores los artículos que interpretan y
valoran la realidad (columnas, artículos de opinión, editoriales, etc.). Así,
desde mediados de la década de los sesenta del siglo XX, muchas ediciones
dominicales incorporan revistas donde se mezcla ¡a información aséptica con el
comentario editorial. En estos años surge también la corriente conocida como
nuevo periodismo (promovido desde Estados Unidos por N. Mailer, T. Wolfe, R.
Greenfield,Ch. Bukowski, Ph. Roth, T. Southern, y otros), que se propuso una
renovación del lenguaje periodístico, de tal forma que se quebrasen las
fronteras de la escritura convencional y se reflejasen en la exposición la vida
o los sentimientos del protagonista. Más adelante, la tendencia del periodismo
industrial ha sido la de ocultar la figura del periodista —en otros tiempos muy
popular, sobre todo la de aquellos que consiguieron acreditar su nombre ante los
lectores—, convertido progresivamente en técnico del lenguaje para la
información de una colectividad, y mediatizado siempre por la estructura de la
empresa.
Es cierto que en nuestros días los medios
disfrutan de libertad de información, aunque siempre con las limitaciones que
imponga la legislación de cada país, la política de a empresa o el mismo
Gobierno. Por ejemplo, en lugares sometidos a regímenes dictatoriales, el papel
de la prensa es el de transmitir una determinada ideología, y el periodista se
convierte en funcionario del Estado bajo la atenta vigilancia de la censura. n
los sistemas democráticos la libertad recorre diversos grados: desde el uso
discreto ocasional de la autocensura (en materias delicadas que puedan
comprometer a las autoridades por ejemplo), hasta la declaración sin tapujos de
la tendencia ideológica que subyace al periódico, al canal de televisión o a la
cadena de radio.
Fuente Consultada: Texto Basado en Gran Enciclopedia
Universal Espasa Calpe -Wikipedia-Encarta
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