La primera píldora anticonceptiva
Una
revolución sexual estaba a punto de estallar y la ciencia la hizo posible: en
1960 el Departamento de Alimentación y Fármacos de Estados Unidos aprobó
el primer anticonceptivo oral del mundo. Fabricada por el endocrinólogo Gregory
Goodwin Pincus, la «píldora» fue uno de los medicamentos con más significado
cultural y demográfico. Su función era otorgar a la mujer «dominio sobre un
viejo demonio, el sistema reproductivo femenino», según Katherine McCormick, que
patrocinó la investigación de Pincus. Pincus se hizo famoso en los años treinta,
cuando logró la fecundación in vitro de óvulos de conejo. Se lo consideró
una especie de Doctor Frankenstein que quería crear un mundo «donde las mujeres
fueran autosullcientes y el hombre no tu¡ viera ningún valor», escribió un
periodista. Rechazados en Harvard, él y el endocrinólogo Hudson Hoagland
fundaron su centro de investigación, la Worcester de biología experimental,
financiada con fondos de la Fundación privados y gubernamentales y por la
industria farmacéutica En 1951, junto aMin-Cheuh Chang, Pmcus empezó a realizar
pruebas sobre el valor contraceptivo de la progesterona. Los experimentos
atrajeron la atención le Margaret Sanger, defensora del control de la natalidad
desde los anos vemte Sanger le informó sobre el proyecto a su amiga McCormick,
que se convirtió en su benefactora más generosa junto a la farmacéutica de
Chicago G. D. Searle.
Hacía
tiempo que se sabía que la progesterona inhibía la ovulación en animales de
laboratorio. Para probar los efectos de la hormona en mujeres, Pincus contrató
al ginecólogo bostoniano John Rock, que investigaba la esterilidad.
Rock,
como católico, tuvo cuidado en distinguir la «anticoncepción médica» del
«control de la natalidad». Sin embargo, fue un defensor de la píldora. «Un buen
católico, tan generoso como un dios, no puede ser castigado por nada», escribió
Sanger a un amigo.
Durante los experimentos de Rock y Pincus, una partida de progesterona sintética
se contaminó en forma accidental con menastr6l, una sustancia estrógena. Fue un
feliz accidente. Los científicos descubrieron que las dos hormonas trabajan en
equipo para bloquear la concepción. Searle empezó a fabricar un compuesto de
progesterona y estrógenos para realizar pruebas más amplias. Este fue el fármaco
aprobado en 1960 y pronto se convirtió en algo cotidiano para millones de
mujeres.
Fuente Consultada: El Gran Libro del Siglo 20 (Clarín)