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PIRÁMIDE ALIMENTICIA: Muchos factores
influyen en nuestra manera de comer y beber: Nuestras apetencias y
necesidades personales, nuestro estado de salud, el entorno social, la
oferta del momento, la publicidad, etc.
Las siguientes recomendaciones van dirigidas a adultos sanos.
Otros grupos de edades y de población (p.e. niños, mujeres embarazadas,
deportistas de alto nivel, vegetarianos, etc.) tienen necesidades específicas
que sólo pueden representarse en parte en la misma pirámide.
La pirámide alimenticia representa una alimentación variada y equilibrada
que garantiza un aporte suficiente de energía, así como de nutrientes y
sustancias protectoras imprescindibles para el organismo y que contribuyen
de forma decisiva a nuestro bienestar.
Los alimentos situados en los niveles inferiores de la pirámide deben
consumirse en abundancia y los alimentos de los niveles superiores,
por el contrario, con moderación. Todos los alimentos están permitidos. Lo
importante es que la selección de los alimentos de cada nivel de la pirámide
sea lo más variada posible, preferentemente de temporada y que se preparen
de forma que conserven sus propiedades nutricionales.
Obviamente una alimentación sana debe ser también una fuente de placer y
alegría, y como mejor se consigue es en compañía. Las recomendaciones no
tienen que cumplirse obligatoriamente en la ingesta diaria, sino que pueden
integrarse, por ejemplo, a lo largo de una semana. Sin embargo, sí deben
observarse a diario las recomendaciones sobre la ingesta de líquidos.
Pero nuestra salud no sólo depende de nuestros hábitos alimenticios. Para
mantener un peso corporal sano es especialmente importante hacer ejercicio
durante por lo menos media hora al día (a ser posible al aire libre). No
fumar y manejar adecuadamente las situaciones de estrés o hacer ejercicios
de relajación también forma parte de un estilo de vida sano.
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