Sobre estas cuestiones se generan una serie de interrogantes: ¿podrá el planeta producir suficiente alimento para los aproximadamente 6.000 millones de habitantes actuales y para los que nacerán en los próximos años? Y en caso de lograrlo, ¿se podrá distribuir la producción equitativamente? De esta manera, tanto en la Conferencia como en esta Sesión se produjeron grandes debates en torno a estas problemáticas, en las que se está lejos de un acuerdo de alcance mundial. Entre ellas se encuentran el explosivo crecimiento de la población, la planificación familiar, el uso de anticonceptivos, el aborto, la educación sexual, etcétera. En este sentido, el Programa de Acción elaborado en 1994 recomienda a todos los países respetar y asegurar el derecho de las personas a decidir libre, informada y responsablemente el número y espaciamiento de sus hijos. Sin embargo, frente a la planificación familiar se aprecian distintas posturas a nivel internacional. Por un lado, un grupo de países que está a favor de ella e incluso del aborto, como China, Noruega, Reino Unido, etcétera. Por otro lado, se encuentran aquellos países que se oponen al aborto, entre los que se encuentra la Argentina. En este sentido, en nuestro país se firmó un documento insistiendo en que la planificación familiar nunca debe justificar el aborto. Sobre esta cuestión, el Vaticano adoptó una posición conciliadora para permitir la aprobación del documento final. Sin embargo, rechaza el aborto, incluso como método de planificación familiar, y mantiene su propuesta permanente encaminada al establecimiento de una procreación responsable. EL CASO DE INDIA India fue el primer país del Tercer Mundo en poner en práctica un programa de planificación familiar (1952). Sin embargo, sus resultados no han sido satisfactorios. Entre las causas se pueden mencionar: • planificación deficiente; • ineficiencia burocrática para proporcionar servicios de esterilización y planificación familiar a la población; • bajo nivel social de las mujeres a pesar de las garantías constitucionales de igualdad; • muy poco apoyo administrativo y financiero. A pesar de todo y con el objetivo de reducir los niveles de natalidad, el gobierno sigue aplicando programas similares, con distintos enfoques. Las características principales de éstos son: • elevar la edad legal para el matrimonio; • aumentar la alfabetización y las oportunidades de empleo para las mujeres para que accedan a información acerca de las ventajas de las familias pequeñas; • disminuir la mortalidad infantil. | ||||||||||||||||||||||||
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