| EL
ENVEJECIMIENTO DE LA POBLACIÓN |
TEMAS PARA CONSULTAR |
|
En la
última mitad del siglo XX, se evidencia un aumento de la esperanza de vida
promedio de la población mundial alrededor de 25 años. Las razones de este
incremento se atribuyen a una mejor calidad de vida que trae aparejado una
disminución de la mortalidad infantil –producto de la presencia de agua no
contaminada, mejor saneamiento y nutrición adecuada–. A su vez, el acceso a
servicios de salud y educación constituyen otras causas de peso.
|
 |
Desastres Naturales
|
 |
El Planeta Se Rebela
|
 |
Los Recursos Naturales
|
 |
El Acuífero Guaranì
|
 |
El Hombre y La Naturaleza
|
Estas
transformaciones en la esperanza de vida generan modificaciones en la
composición por edades de la población, ya que progresivamente es mayor el peso
demográfico de las personas de edades avanzadas.
Durante el siglo XXI estos cambios serán mucho más espectaculares: las
proyecciones medias elaboradas por las Naciones Unidas elevan la esperanza de
vida promedio de los 65 años actuales a los 110 ó 120 años.
Sin
embargo, se presentan diferencias marcadas entre los países desarrollados y
subdesarrollados:
En
los países desarrollados las personas de más de 65 años representan alrededor
del 15% de la población. La mayor proporción se encuentra en Europa y le siguen
América del Norte y Oceanía.
En
los países en desarrollo el problema radica en que no cuentan con los medios
para atender las necesidades de los ancianos. Existen dos regiones en el mundo
donde el envejecimiento todavía no constituye un reto para la sociedad: África
Subsahariana y Asia Meridional. Los países de estas dos regiones deben afrontar
cuestiones más urgentes como el acelerado crecimiento de la población, la
elevada mortalidad de lactantes y niños, el masivo éxodo rural y las
enfermedades, como el sida.
LOS DESAFÍOS PARA EL SIGLO XXI
Para
los países el envejecimiento poblacional representa un desafío en el orden
cultural, político y económico, ya que necesitan promover la participación de
esta franja etárea en la sociedad así como satisfacer sus necesidades.
Al
respecto, existen múltiples desafíos como la necesidad de establecer un sistema
previsional y de seguridad económico-social para los ancianos que les asegure un
nivel de vida digno (alta calidad de vida). Por otro lado, se deben mejorar los
sistemas de salud y eliminar las formas de violencia y discriminación contra los
ancianos, así como también alentar su participación social.
En
todo caso, este desafío se relaciona con el modelo cultural que actualmente
prima, donde la “eterna juventud” también impone un parámetro que no resulta
menor a la hora de reflexionar sobre estas problemáticas.
|