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Porque el Sol sale por el este? |
¿Por qué los
mosquitos atacan mas a unas personas que a otras?
En una estación o en otra, todos sufrimos
la picadura de un mosquito. Que una persona reciba más picaduras que
otra es, tal vez, cuestión de suerte. Si un mosquito hembra entra en una
habitación en busca de sangre, que necesita para alimentar a sus
huevecillos, quizá obtenga suficiente en una picadura y se aleje. Los
estudios indican que un mosquito puede alimentarse por casi dos minutos
y medio, si no se le perturba. La probabilidad de que suceda con un
humano alerta es remota, por lo que invariablemente el mosquito se
mueve. Si hay más de dos personas reunidas, probablemente pique a dos o
tres de ellas.
Como sucede con las picaduras de otros
insectos, algunas personas son alérgicas a las de los mosquitos y
re accionan con más fuerza que otras. Quienes habitan en regiones
densamente infestadas tienden a desarrollar inmunidad, por eso aunque
las piquen, tienen menos molestias y quizá crean que no han sido
picadas. Frotarse o rascarse agrava los efectos, que suelen ceder con
bastante rapidez si se les ignora.
Los entomólogos saben que gran variedad de
sustancias químicas y condiciones climáticas atraen a los mosquitos.
Todos sabemos que parecen abundar en las tardes cálidas y húmedas;
además, prefieren los sitios oscuros, tal vez debido a que por lo
general se resguardan de la brisa, que los mosquitos odian.
Resulta paradójico que la luz distante atraiga a algunos mosquitos. Los
investigadores los han rastreado abriéndose paso en densos enjambres
hacia las luces brillantes de la ciudad. Pero en sitios cerrados algo
más los guía a una víctima. Sabemos que el bióxido de carbono que
exhalamos es un imán potente, y que el olor de nuestro cuerpo, una
mezcla de sudor y sustancias químicas como los aminoácidos, también
influye.
Los mosquitos transmiten bacterias y virus
de muchas enfermedades. Cada año 2 millones de personas mueren de
paludismo, que ocupa el octavo lugar entre las enfermedades más
frecuentes y afecta a 270 millones de personas en todo el mundo. El
mosquito que transmite la encefalitis afecta a muchos miles más. Se han
destinado millones de dólares en la búsqueda de mejores repelentes y
exterminantes, así como vacunas eficaces.
Los esfuerzos, en su mayoría infructuosos,
se han abocado a aislar lo que atrae a un mosquito hacia su objetivo.
Muchos científicos temen que en tanto sigamos exhalando aliento cálido,
igual que otros animales, cargado de humedad y bióxido de carbono, no se
ganará la guerra contra el insecto.
Los científicos saben que el mosquito del
paludismo busca gente que padezca esta enfermedad, la cual reduce el
número de hematíes de la sangre, adelgazándola y volviéndola más fácil
de chupar. Este hecho quizá proporcione datos adicionales para la
búsqueda de algún aroma en nuestro cuerpo que ahuyente a los mosquitos. |
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