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SAVONAROLA EL REFORMADOR Los enemigos
de Jerónimo Savonarola, sacerdote dominico de 46 años, "consiguieron
hacerlo encarcelar y se le instruyó un proceso en el que se
pisotearon todas las normas de la justicia y la equidad", dice la
"Historia de la Iglesia", de Ludwig Hertling, publicada con
autorización eclesiástica.
Savonarola se había ganado la
enemistad de un vasto sector de los habitantes de Florencia por su
oratoria encendida contra la corrupción de la Iglesia y del clero
bajo el reinado del Papa Alejandro VI.
Sus prédicas dividieron a los
florentinos en dos bandos, triunfando durante un tiempo los
partidarios de Savonarola cuando, con la ayuda del rey Carlos VIII
de Francia expulsaron a los
Medicis y establecieron en la ciudad una
especie de república democrática, elevando el nivel moral de las
costumbres.
El sacerdote prosiguió su campaña
contra e! Papa y su política, recibiendo como primera advertencia
una citación ante el Vaticano, pero Savonarola no acudió, y el Papa
le prohibió predicar, lanzando a la campaña a otros sacerdotes que
lo apoyaban. En 1497 el Papa lo excomulgó por "desobediencia
contumaz" y Savonarola declaró inválida esta medida y comenzó a
pedir la celebración de un concilio para deponer a Alejandro VI.
Las discrepancias llegaron a tal
extremo que Savonarola, que se consideraba un enviado de Dios, pidió
someterse a la prueba del fuego y un franciscano que hasta el
momento se había mantenido alejado de la disputa decidió representar
al bando contrario, ofreciéndose a participar en la prueba.
El pueblo se apasionó con el desafío y
el día de la prueba advirtió con ira que otro sacerdote representaba
a Savonarola, produciéndose un estallido en su contra que terminó
por decidir a sus adversarios para someterlo a juicio y ahorcado
finalmente junto a otros dos dominicos.
El cuerpo de Savonarola fue quemado
públicamente. Otro proceso por herejía seguido en esta misma época
fue el que afectó a William Tyndale (Tindal), un
reformador inglés muerto en 1536 en Bruselas, Uno de sus principales
pecados fue el de haber traducido al inglés los libros del Nuevo
Testamento, que para los obispos británicos representó tal gravedad
que pidieron su excomunión. Tyndale buscó refugio en Europa
continental, donde conoció a Lutero, sumándose a los numerosos
reformistas que combatían los excesos del clero.
La persecución se hizo entonces más
encarnizada, hasta que fue apresado, y luego de un proceso muy
sumario, condenado a morir por ser culpable de herejía.
OTROS CASOS: El caso inusitado de Sir Walter Raleigh, estadista y escritor inglés nacido alrededor de 1552 y
decapitado en 1618, reviste todos los caracteres de un drama
moderno. Protegido de la Reina Isabel, por apoyarla se vio envuelto
en una rivalidad con el poderoso conde de Essex, por lo que buscó en
los viajes a América una actividad menos peligrosa. De esos viajes.
Inglaterra y luego Europa conocieron la papa y el tabaco, ambos
originarios de América y cuyo consumo fue impulsado por Sir Walter.
Al asumir el trono de Inglaterra
Jacobo I, Sir Walter fue sometido a proceso por traición y sin que
hubiera pruebas en su contra, se le condenó a ser encerrado en una
torre, pero puesto en libertad en 1616 hizo otro viaje al Orinoco y
seguro de que todo había pasado, regresó a Inglaterra. Al
desembarcar en Londres fue apresado y decapitado, teniendo como base
la anterior acusación y condena por traición.
Galileo Galilei
(ampliar)
fue sometido a proceso
por la Inquisición bajo el reinado del Papa Urbano VIII, cuando en
1632, en su "Diálogo sobre los dos principales sistemas del mundo",
confirmó los principios de
Copérnico, estableciendo que la Tierra
gira alrededor del Sol. Galileo, célebre astrónomo, matemático y
físico, constructor del primer telescopio astronómico, en 1609 fue
procesado sólo cuando en sus planteamientos lesionó la autoridad de
las Sagradas Escrituras.
Ahí la autoridad eclesiástica
intervino y lo obligó a retractarse, aun cuando él mantuvo
inalterablemente lo que había señalado. Hasta entonces, los teólogos
no habían hecho mayores objeciones a las teorías de Copérnico. De
este proceso se arrepintió la Iglesia y sirvió para que,
posteriormente, se hicieran a la Inquisición críticas severas y
muchos se burlaran de la actitud asumida por ella en el caso de
Galileo Galilei.
Desde comienzos del siglo XVI, la
administración de justicia comienza a pasar de la Iglesia y de los
reyes a tribunales civiles, los que se regirán en adelante por
códigos que irán perfeccionándose en la medida en que la humanidad
avance hacia metas de ecuanimidad cada vez más altas. |