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HISTORIA DE LOS LIBROS PROHIBIDOS

Libros Prohibidos en la Historia-Quema Masiva de Libros- Bibliocausto

 

  

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Quema de Libros!... Publicidades Históricas

Los libros también tuvieron sus hogueras: Los ejemplos abundan y siempre copian el mismo modelo. Parece ser que comenzó en el siglo XIV a. de C., cuando Akenatón, fundador de la primera religión monoteísta, enviaría a la hoguera todos los textos contrarios a su pensamiento. A su muerte, los sacerdotes escarnecidos se vengaron de él haciendo lo propio con sus obras.

«Abolid el pasado» diría en el año 220 a. de C. el emperador chino Qin, constructor de la Gran Muralla en cuyo interior encerraría a su país en una reunificación que rechazaba cualquier aportación exterior. Destruía toda la historia de su país y toda la filosofía china, de Confucio a Lao-Tse, porque sus principios eran contrarios a los suyos. También habría que recordar que en 1171 Saladino quemó la biblioteca de El Cairo, o también en aquella época, el saqueo de la biblioteca de Constantinopla a manos de los cruzados, donde se agrupaba toda la literatura griega.

Tenemos en la memoria los terribles excesos de la Inquisición en España, con un Torquemada que en 1490 hizo quemar todos los libros de origen hebraico; las hogueras ardieron en Granada y una muchedumbre bailó alrededor de unas brasas donde el pensamiento de Moisés y el Talmud se deshacían en humo.

Más próximo en el tiempo sucedió que, durante la revolución francesa, los comuneros destruyeron todos los textos reales y las bibliotecas del ayuntamiento. Afortunadamente la biblioteca nacional no fue destruida, pero la Alemania nazi no tuvo escrúpulos a la hora de destruir unos 12.000 libros, quemados o abandonados al saqueo, que se sumaron a los destruidos en los bombardeos aliados. Sólo unos 3.000 libros judíos fueron rescatados por los estadounidenses: los demás desaparecieron para siempre.

¿Podremos recordar sin repugnancia la triste irrupción en la historia de Pol Pot, en Camboya, que tras masacrar a las dos terceras partes de la población, dejó rienda libre a su odio hacia el papel destruyendo todos los libros del país. No quedó ni uno.

Revisitemos la destrucción, en 1944, de 80.000 libros y manuscritos de la Sociedad Real del Saber de Nápoles, para evitar que aquellos documentos, antiguos o modernos, no cayeran en manos de los aliados. O la Revolución Roja con Mao Tsé Tung a la cabeza, que ordenó a sus guardias rojos que quemasen todos los libros contrarios al régimen. O cómo fue destruida la biblioteca de Sarajevo, cruelmente bombardeada en 1992, o las del Africa negra, sometidas a la destrucción en nombre de las guerras tribales. que conllevan genocidios y políticas de «tierra quemada», como sucediera en Uganda a finales del siglo pasado.

O como la biblioteca del Instituto Bhandarkar en la India, donde a principios de enero de 2004, unos manifestantes se reunieron para protestal contra la publicación de un libro de James W. Lame. El pecado del tal Lame no era otro que narrar la vida tumultuosa de Shivaji, un;í importante figura religiosa y guerrera del siglo XVII. O quizás su pecado fuera haber sacado a relucir las tensiones existentes en eSe país entre musulmanes e hindúes.

Fuera como fuese, el caso es que los airados manifestantes de la brigada Sambahji destruyeron, robaron o deterioraron uno. treinta mil manuscritos antiguos. Se cree que también se llevan una tablilla asiria de 2.600 años de antigüedad.

¿Qué más podemos decir? Digamos solamente que si el hombre es un creador genial, también es el mayor destructor del planeta, si dejamos aparte las catástrofes naturales, claro.

Fuente Consultada:
El Enigma de los Tesoros Malditos de Richard Bessiere -
Revista Muy Interesante  - Enciclopedia Encarta - Cosmos Vol. 3 -