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Para el período comprendido
entre 1904 y 1910 fue elegido presidente Manuel Quintana, secundado por José
Figueroa Alcorta, quien asumió en 1906 al fallecer el primero.
Este período se caracterizó por
un gran auge económico, al convertirse la Argentina en el granero del mundo y en
un fuerte exportador de carnes, por medio de los frigoríficos ingleses. También
los ferrocarriles fueron monopolizados por empresas inglesas y el trazado de sus
vías se convirtió en un inmenso abanico que confluía sobre el puerto de Buenos
Aires. Todos los productos de uso y consumo eran de origen inglés, comprados con
las divisas de nuestras carnes y cereales. Pero la aparente prosperidad
favorecía tan solo a un sector de la población. La pobreza se había extendido
considerablemente, lo que motivó grandes movimientos de protesta, que fueron
enérgicamente reprimidos.
Millones de inmigrantes
europeos, sobre todo italianos y españoles, se afincaron en nuestra tierra y
dieron una nueva fisonomía a la población, cuya tercera parte estaba constituida
por inmigrantes. La mayoría de éstos-se emplearon en las nacientes manufacturas
y muy pocos en las colonias agrícolas, porque las tierras ya estaban repartidas.
PRESIDENCIA DE QUINTANA (1904-1905)
El indiferentismo cívico alcanzó su máxima expresión al final de la segunda
presidencia de Roca. El partido Autonomista Nacional, apoyado por el
gobierno, extendía su poder sobre todo el país.
Por su iniciativa, una
“convención de notables”, compuesta por ciudadanos de actuación descollante,
designó candidatos a la presidencia y vicepresidencia, respectivamente, a los
doctores Manuel Quintana y José Figueroa Alcorta. Estos triunfaron sin esfuerzo
en las elecciones, asumiendo sus cargos, el 12 de octubre de 1904.
El
doctor Quintana poseía cualidades sobresalientes de estadista, abonadas por una
larga vida pública. Pero llegaba a la primera magistratura a los ochenta años de
edad; el día de su proclamación como candidato sufrió un desvanecimiento.
En su mensaje inaugural manifestó ser “conservador por temperamento y por
principios”, aunque esto no le impedía admitir la necesidad de una amplia
reforma social.
El 4
de febrero de 1905 estalló una revolución, preparada por el partido Radical, con
la colaboración de algunos militares. El movimiento fue rápidamente sofocado en
la capital, con mayor trabajo en Mendoza, Córdoba, Santa Fe y otros puntos.
El
malestar político, reflejado por este acontecimiento, contrastaba con la
prosperidad material del país. La cosecha de cereales de 1905 excedió en un
millón de toneladas a la del año anterior; las cifras del comercio exterior
registraron la cifra más alta hasta entonces obtenida: cerca 528 000 000 de
pesos oro, con un saldo favorable de 117 000 000.
El 12 de
marzo de 1906 falleció Quintana, tras una breve enfermedad después de quince
meses de gobierno.
Un poco antes, el 19 de enero, murió Mitre. Durante
muchos años ejerció una verdadera tutela moral sobre sus conciudadanos. Cuéntase
que el general Roca señalando a un visitante extranjero la casa de Mitre, le
dijo: “Ahí vive un hombre que sin congreso, ni ejército, ni escuadra, ir otra
cosa que su nombre, es el poder mas fuerte existente en la República”.
GABINETE PRESIDENCIAL:
Manuel Quintana
Vicepresidente: José Figueroa Alcorta
MINISTROS
Agricultura: Damián Torino.
Guerra: Enrique Godoy.
Hacienda: José A. Terry.
Interior: Rafael Castillo.
Justicia e Instrucción Pública: Joaquín V.
González.
Marina: Juan Alejandro Martín.
Obras Públicas: Adolfo V. Orma.
Relaciones Exteriores y Culto: Carlos Rodríguez
Larreta.
Fuente Consultada:
Historia 3 La
Nación Argentina e Historia Argentina y El Mundo Hasta
Nuestros Días
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