|
REBECA GERSCHMANN
FISIÓLOGA Y BIÓLOGA
Discípula del doctor Bernardo Houssay, Rebeca Gerschman fue una de las
personalidades científicas argentinas que alcanzó mayor prestigio en el campo de
la fisiología humana.
Rebeca Gerschman nace en 1903 en le seno de una familia rica de Carlos Casares,
Argentina; lo que le da libertad de estudiar en la universidad de Buenos Aires,
su dedicación le lleva a graduarse como farmacéutica y bioquímica.
Al cumplir 27 años trabaja en el Instituto de Houssay. Donde se doctora en 1939
con una tesis sobre el potasio plasmático, que daría lugar al método Gerschman-Marenzi,
constituyó en su momento una técnica de vanguardia para el estudio de las
variaciones de concentración de potasio sanguíneo en distintas condiciones
fisiopatológicas.
Su tesis doctoral de 1939 sobre el potasio plasmático, daría lugar al método
Gerschman-Marenzi, que constituyó en su momento una técnica de vanguardia para
el estudio de las variaciones de concentración de potasio sanguíneo en distintas
condiciones fisiopatológicas.
Luego de la Segunda Guerra Mundial, la doctora Gerschman se especializó en
Rochester (Nueva York) y comenzó a trabajar en el estudio del efecto fisiológico
de los gases respiratorios. Su trabajo sobre la toxicidad del oxígeno, realizado
en 1954 y publicado en la revista Science, constituyó una hipótesis
revolucionaria.
La teoría de Gerschman, como se la denominó,
acerca de la implicancia de los radicales libres de oxígeno-moléculas que oxidan
y dañaban los tejidos en la patogénesis de ciertas enfermedades y en los procesos de
envejecimiento, conmovió a la comunidad científica debido a que se oponía a las
concepciones ortodoxas del momento.
En 1969, la hipótesis de Rebeca Gerschman fue confirmada por McCord y Fridovich,
al descubrir una enzima superóxido-dismutasa y los científicos debieron
abandonar sus reticencias hacia la teoría de los radicales libres de oxígeno
para considerarla un aporte fuNdamental para la biología y la medicina modernas.
Específicamente, el trabajo de Gerschman abrió camino al reconocimiento de las
situaciones y las condiciones en las cuales los antioxidantes y los
prooxidantes ejercen acciones sobre el cuerpo humano, y podríamos decir que
se le debe este nuevo culto de los alimentos, medicinas y tratamientos
antioxidantes para detener el envejecimiento de las células, para mantener la
salud humana.
El trabajo pionero de Rebeca Gerschman en el estudio de los radicales libres de
oxigeno fue reconocido a nivel internacional y su nombre circulé entre los
candidatos para el Premio Nobel de Fisiología y Medicina durante la década de
1980.
Fue también una docente admirable, desde su cátedra de Fisiología en la Facultad
de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires. Con un concepto
renovado de la enseñanza, impulsé una nueva dinámica de la docencia, al invitar
a sus clases a personalidades destacadas de la fisiología. También rescató el
uso del cine científico como método audiovisual de aprendizaje. Luchó por los
derechos de la mujer en el campo científico. Murió en 1986.
|