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Recursos Energéticos
Pese a que es un bien de consumo final utilizado para el confort humano, la
energía es de vital importancia para el desarrollo económico y para la
satisfacción de las necesidades de la población de un país. Y aunque no se la
incorpora materialmente a los bienes o servicios producidos, forma parte del
instrumental que se necesita para activar las maquinarias y herramientas en
cualquier producción.
En Argentina, encontramos diversos recursos energéticos. Por ejemplo, las
cuencas petrolíferas y gasíferas; los ríos caudalosos como el Paraná y el
Uruguay y otros que son importantes por su pendiente y no por su caudal, como
los ríos del Desaguadero descendientes de la Cordillera de los Andes y los ríos
de las Sierras Pampeanas, todos ellos empleados para la producción de energía
hidroeléctrica.
También contamos con grandes superficies áridas y semiáridas con alta heliofanía,
es decir, con mayor intensidad de la luz solar, para la utilización de la
energía del sol. Tal es el caso de la región de Cuyo, las Sierras Pampeanas, la
Puna y la cordillera Oriental.
Otro recurso energético es la acción del viento, llamada energía eólica, propio
de áreas como la Patagonia, en donde los vientos son constantes e intensos. En
este lugar, junto al litoral marítimo, encontramos la amplitud de las mareas que
se podría utilizar para la energía mareomotriz.
Y por último, nos encontramos con áreas con actividad volcánica, como en
Neuquén, en los volcanes Copahue y Domuyo, y otras localidades cercanas a la
cordillera donde se aprovecha en reducidas proporciones la energía geotérmica,
es decir, el calor interno de la Tierra.
Actualmente, nuestro país desea superar un gran desafío, el de reemplazar las
fuentes tradicionales como el carbón, petróleo y gas natural (combustibles
Fósiles), por aquellas energías alternativas que tienen las ventajas de ser
inagotables y no contaminantes para el medio ambiente, ya que las primeras y de
las que dependemos para cualquier actividad diaria, son recursos no renovables o
dicho de otra manera, son fuentes de energía difíciles de recuperar.
Sin embargo, no son muy utilizadas estas alternativas ya que su inconveniente
mayor es la alta inversión inicial necesaria para la construcción de dicha
infraestructura de producción de energía. Como es el caso de los paneles
solares utilizados en San Juan y Mendoza, o los Molinos de vientos como los del
Parque Eólico Antonio Morán, en Comodoro Rivadavia.
A partir de la década de 1990 y en el marco de la Reforma del Estado, el sector
de la energía eléctrica en la República Argentina, también sufrió un cambio.
Impulsado su transformación mediante el paso del sector privado de las empresas
públicas y la privatización de las etapas de exploración, extracción y
exportación de los recursos energéticos, en su mayoría fueron tomadas por
empresas que no eran pertenecientes a nuestro país.
Combustibles fósiles
El gas natural, el carbón y el petróleo, son combustibles fósiles. Estos dos
últimos, son utilizados en mayor parte para la producción de energía térmica.
En nuestro país contamos con cuencas sedimentarias de recursos petrolíferos y
gasíferos. Actualmente son cinco las que se explotan, la Cuenca del Noroeste, la
Cuyana, Neuquina, el Golfo de san Jorge y la Cuenca Austral.
El sector privado de nuestro país, el cual en su mayor parte está compuesto por
capitales extranjeros, es el que se encarga de la explotación y el transporte
del gas natural y del petróleo, así como también de las refinerías.
Sin embargo, desde su privatización, la extracción de petróleo crudo y gas
natural creció enormemente. Por ejemplo, observemos lo siguiente, en 1990 la
extracción de gas natural era algo menos de 30 millones de centímetros cúbicos,
mientras que unos años después (1998), logró ser de 50 millones de centímetros
cúbicos. Tal es así que con el petróleo crudo sucede lo mismo, pasa de 20.000
millones a alrededor de 37.000 millones de centímetros cúbicos en el mismo
periodo.
Desde la integración del MERCOSUR se han acrecentado las exportaciones de
combustibles a los países limítrofes. Tal es el caso de Chile, el cual demandó
más gas natural como consecuencia de la construcción de gasoductos, que
permitieron su transporte más fácil y accesible; por ejemplo el construido en el
norte del país, llamado Nor Andino.
Energía Hidroeléctrica
En Argentina, las mayores obras de infraestructura para utilizar este tipo de
recurso y obtener energía, se encuentran en la cuenca del Plata y son de
carácter binacional: ya que la represa de Yaciretá se encuentra sobre el río
Paraná, compartida con nuestro país limítrofe, Paraguay; y la represa de Salto
Grande, compartida con Uruguay sobre el río del mismo nombre.
Sin embargo, no son las únicas, también tenemos otras represas importantes
situadas en áreas montañosas y otras sobre los ríos que se alimentan de deshielo
como ser el caso de los Reyunos en Cuyo y el Chocón, Alicurá, Arroyito y
Futaleufú en la Patagonia, entre otros.
Pese a contar con estas obras, nuestro país aprovecha reducidamente este tipo de
energía con respecto a la magnitud del recurso. Siendo además el mismo,
autorrenovable y no contaminante al medio ambiente.
Profesora de
Geografía: Claudia Nagel
Fuente:
Geografía Mundial y los desafíos del SXXI. Editorial Santillana. Geografía
Mundial, Editorial Puerto de Palos.
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