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Los refugiados y otras personas
desplazadas son víctimas de acontecimientos que escapan a su control, como la
persecución, los conflictos armados y las violaciones de derechos humanos.
Además, se les reconoce de forma creciente como un factor importante que afecta
tanto a la seguridad nacional como a la política mundial. Cuando, sólo en 1999,
más de un millón de personas se vieron obligadas a huir de su hogar en Kosovo,
Timor Oriental y Chechenia, es evidente que el problema del desplazamiento
forzado seguirá siendo un importante motivo de preocupación para la comunidad
internacional en el siglo XXI.

¿Quién es un refugiado?: Se
denomina refugiado a la persona que debe abandonar a la fuerza su hogar porque
la persiguen --así sea individual o colectivamente-- debido a problemas
políticos, religiosos, militares o de cualquier índole. A pesar de que la
definición de refugiado varía de acuerdo con la época y el lugar, la creciente
preocupación internacional por la difícil situación de los refugiados ha
generado un consenso general. La Convención de 1951 sobre el Estatuto de los
Refugiados, define a un refugiado como la persona que "debido a fundados temores
de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a
determinado grupo social u opiniones políticas, se encuentra fuera del país de
su nacionalidad y no puede o no quiere acogerse a la protección de tal país o no
quiere regresar a él a causa de dichos temores..."
A
pesar de que la definición de la Convención de los Refugiados es empleada por
organizaciones internacionales tales como las Naciones Unidas, este término se
sigue empleando mal y con frecuencia se utiliza de manera contradictoria en el
lenguaje corriente. Los medios de comunicación, por ejemplo, a menudo confunden
a los refugiados con las personas que emigran por razones económicas
("emigrantes por motivos económicos") y con grupos de perseguidos que permanecen
dentro del país sin atravesar ninguna frontera ("desplazados internos").
Derechos de los
Refugiados:
La
prohibición de la repatriación forzosa de los refugiados se conoce como no
refoulement y es uno de los principios más importantes del Derecho
Internacional del Refugio. Este principio se especifica en el artículo 33 de la
Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, el cual dice que ningún estado
"podrá, por expulsión o devolución (refouler en francés), poner en modo
alguno a un refugiado en las fronteras de los territorios donde su vida o su
libertad peligre por causa de su raza, religión, nacionalidad, pertenencia a
determinado grupo social, o de sus opiniones políticas".
Algunos solicitantes de asilo son detenidos apenas ingresan, durante el proceso
de asilo o mientras esperan ser deportados (refoulement). Es posible que
dichos solicitantes hayan sido víctimas de encarcelamiento y tortura en el país
del que han huido; por lo tanto, las consecuencias de una detención pueden ser
particularmente graves, y originar una muy fuerte tensión emocional y
sicológica. El artículo 31 de la Convención de los Refugiados dice que no se
debe penalizar a los refugiados por haber entrado a un país de modo ilegal si
vienen directamente de un sitio en el que estaban en peligro y se han presentado
ante las autoridades. Por lo tanto, los solicitantes de asilo no deben ser
detenidos por estar en posesión de papeles de identidad o documentos de viaje
falsos.
Los artículos 12 - 30 de la
Convención de los Refugiados especifica los derechos que les corresponden a los
individuos una vez que han sido reconocidos como refugiados en los términos de
la Convención:
Todos
los refugiados deben ser provistos de papeles de identidad y documentos de viaje
que les permitan salir del país
Los
refugiados deben recibir el mismo trato que los nacionales en lo que respecta a
los siguientes derechos:
- La práctica libre de la
religión y la educación religiosa
- El libre acceso a los
tribunales de justicia (se incluye la asistencia jurídica)
- Acceso a la educación básica
- Acceso a la asistencia y el
socorro públicos
- La protección que brinda la
seguridad social
- La protección de la propiedad
intelectual, tal como los inventos y las marcas comerciales
- La protección de las obras
literarias, artísticas y científicas
-
Tratamiento equitativo por parte de las autoridades tributarias
Los
refugiados deben recibir un trato tan favorable como el concedido a los
nacionales de países extranjeros en lo que tiene que ver con los siguientes
derechos:
- El derecho a afiliarse a un
sindicato
- El derecho a pertenecer a
otras organizaciones apolíticas y sin ánimo de lucro
- El derecho a conseguir empleo
remunerado
Los
refugiados deben recibir el trato más favorable posible, que debe ser al menos
tan favorable como el que se da a los extranjeros que se encuentran en las
mismas circunstancias, en lo que respecta a los siguientes derechos:
- El derecho a la propiedad
- El derecho a ejercer una
profesión
- El derecho a trabajar por
cuenta propia
- El acceso a la vivienda
- El acceso a la educación
básica
Los
refugiados deben recibir el mismo trato que se da a los extranjeros en lo que
respecta a los siguientes derechos:
- El derecho a elegir su lugar
de residencia
- El derecho a desplazarse sin
restricciones dentro del país
- El derecho a practicar una
religión y a la instrucción religiosa
- El libre acceso a los
tribunales de justicia (se incluye la asistencia jurídica)
- Acceso a la educación básica
- Acceso a la asistencia y
socorro públicos
- La protección que brinda la
seguridad social
- La protección de la propiedad
intelectual, tal como los inventos y las marcas comerciales
- La protección de las obras
literarias, artísticas y científicas
- Tratamiento equitativo por
parte de las autoridades tributarias
Fuente Para Ampliar Este Tema:
http://www.hrea.net/learn/guides/refugiados.html
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