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NORMAS DE HIGIENE CON LOS ALIMENTOS: Un alimento bien cocinado puede contaminarse si tiene el más mínimo contacto
con alimentos crudos. Esta contaminación cruzada puede ser directa; como
sucede cuando la carne cruda de polio entra en contacto con alimentos
cocinados. Pero también puede ser más sutil. Así, por ejemplo, no hay que
preparar jamás un pollo crudo y utilizar después la misma tabla de trinchar
y el mismo cuchillo para cortar el ave cocida; de lo contrario, podrían
reaparecer todos los posibles riesgos de proliferación microbiana y de
enfermedad consiguiente que había antes de cocinar el pollo
Hay que lavarse bien las manos antes de empezar a preparar los alimentos y
después de cualquier interrupción (en panicular si se hace para cambiar al
niño de pañales o para ir al retrete). Si se ha estado preparando cienos
alimentos crudos, tales como pescado, carne o pollo, habrá que lavarse de
nuevo antes de manipular otros productos alimenticios. En caso de infección
de las manos, habrá que venderlas o recubrirlas antes de entrar en contacto
con alimentos. No hay que olvidar que ciertos animales de compañía (penos,
pájaros y, sobre todo, tortugas) albergan a menudo agentes patógenos
peligrosos que pueden pasar a las manos de las personas y de éstas a los
alimentos.
En torno los alimentos se contaminan fácilmente, conviene mantener
perfectamente limpias todas las superficies utilizadas para prepararlos. No
hay que olvidar que cualquier desperdicio, migaja o mancha puede ser un
reservorio de gérmenes. Los paños que entren en contacto con platos o
utensilios se deben cambiar cada día y hervir antes de volver a usarlos,
también deben lavarse con frecuencia las bayetas utilizadas para fregar los
suelos.
Los animales suelen transportar microorganismos patógenos que originan
enfermedades alimentarias. La mejor medida de protección es guardar los
alimentos en recipientes bien cenados.
El agua pura es tan importante para preparar los alimentos como para beber.
Si el suministro hídrico no inspira confianza, conviene hervir el agua antes
de añadirla a los alimentos o de transformarla en hielo para refrescar las
bebidas. Importa sobre todo tener cuidado con el agua utilizada para
preparar la comida de los lactantes.
PARA SABER MAS...
Alimentos en casa
* Frutas, la mayoría de verduras y los productos para ensalada. Lo ideal es
mantenerlos en la nevera hasta e! momento de su uso, a menos que sea preciso
madurarlos a temperatura ambiente. Es conveniente guardarlos en
compartimentos frescos, en cajas ventiladas o en bolsas de plástico
agujereadas. Las setas deben conservarse en bolsas de papel. Los plátanos se
mantienen mejor en un ambiente fresco, fuera del frigorífico. Las patatas
deben guardarse en un lugar fresco y oscuro. Si las frutas y las verduras se
depositan en un lugar cálido y luminoso pierden rápidamente la vitamina C.
Incluso en la nevera, las frutas y las verduras se deterioran de forma
gradual, de manera que debe utilizar los productos a medida que los compre y
desechar cualquier artículo arrugado, con manchas marrones, seco, que
amarillee, leñoso o mohoso.
* Alimentos congelados. Deben guardarse
inmediatamente en el congelador. Ponga juntos los diferentes tipos de
congelados: la carne cruda en un lugar, los postres y los pasteles en otro.
Coloque las carnes crudas en la parte inferior del congelador.
* Alimentos para congelar. Deben pelarse o
deshojarse (en el caso de las verduras), o bien prepararse y congelarse en
recipientes o bolsas de plástico resistentes inmediatamente después de la
compra (en el caso de las frutas y las verduras, para conservar la máxima
cantidad de vitamina C). Los productos frescos han de congelarse con el modo
rápido.
* Carnes frescas, productos lácteos y todos
los alimentos fríos. Deben guardarse en la nevera. Conserve la carne cruda,
de ser posible, en un recipiente cubierto y hermético, en la parte inferior
del frigorífico, alejada de las carnes preparadas, para evitar
contaminaciones y una posible intoxicación.
* Tarros abiertos. Deben cubrirse y guardarse
en la nevera.
* Latas abiertas. Es preciso decantar el
contenido en un tarro de cristal o de porcelana, o al menos en uno de
plástico resistente, y utilizar el producto dentro de las veinticuatro horas
siguientes, ya que los elementos químicos del material de las latas pueden
pasar a los alimentos.
* Los productos ricos en grasa. El queso, la
mantequilla, el paté y las comidas grasas en general no deben envolverse en
película transparente, puesto que ésta contiene productos químicos que
pueden pasar a los alimentos.
* Queso. Debe guardarse en su recipiente con
agujeros de ventilación. Los quesos individuales pueden envolverse en papel
parafinado. Si se compra envuelto en película transparente, retírela en
casa.
* Envases abiertos. Una vez abierta una
botella, una lata, un tarro, un paquete, etc., el contenido no se conserva
indefinidamente.
Preparación de los
alimentos
Una preparación cuidadosa de los alimentos conserva las vitaminas
hidrosolubles del grupo B y la vitamina C, y minimiza el nesgo de
Intoxicación.
* Evite trocear, pelar o partir frutas,
verduras y ensaladas frescas hasta justo antes de prepararlas, ya que las
superficies expuestas pierden la vitamina C y comienzan a oxidarse.
* No deje las verduras en remojo (en
caliente o en frío), ya que también se pierde la vitamina C.
* Cocine las verduras lo menos posible
para conservar los nutrientes.
* Descongele bien las carnes, el
pescado y los productos cárnicos antes de cocinarlos, a menos que la
etiqueta aconseje otro método. Las aves deben descongelarse completamente (pinche
las porciones con un cuchillo de punta fina).
La carne que sale muy fría de la nevera
también debería dejarse a temperatura ambiente antes de cocinarla (pero no
más del tiempo ; necesario). El problema de preparar el pollo y otras aves
que no se han descongelado por completo es que el centro puede conservar el
tono rosado aunque la carne parezca estar lista, lo que significa que
no se ha acabado con las bacterias. No rellene las aves, ya que los rellenos
pueden impedir que el interior de la carne se cocine por completo.
* Descongelación en microondas Hay que
dar la vuelta a los alimentos descongelados en el microondas para que se
descongelen de manera regular.
* Cuando manipule carne cruda en la
cocina, utilice una tabla de picar limpia, reservada sólo para la carne. Las
tablas de mármol albergan menos bacterias que las de madera o plástico,
aunque algunas tablas de plástico están recubiertas con un compuesto
antibacterias. Trocee la carne y póngala en un plato; tápela si no la va a
poner directamente en la sartén.
* Lávese las manos y limpie los
utensilios después de usarlos. Sumérjalos en agua hirviendo si lo considera
necesario. Séquese bien las manos antes de manipular otros alimentos. Los
limpiadores antibacterias pueden evitan que las bacterias se acumulen.
Limpie los grifos que pueda haber tocado con las manos infectadas.
* Mantenga completamente limpias todas
las superficies de trabajo, la nevera, los armarios, los recipientes y los
utensilios y platos.
* Cocine bien la carne para evitar
intoxicaciones. La carne picada, el pollo, las salchichas y las hamburguesas
no deben presentar un tono rosado en el centro. El centro de los alimentos
preparados en
el microondas debe hervir.
CONSEJOS PARA EVITAR
INTOXICACIONES
# Compre la carne en un establecimiento de confianza, con una higiene
escrupulosa.
# Nunca coma carne, pescado, aves o huevo pasados, o cuya fecha de consumo
preferente haya caducado.
# Compre alimentos fríos, que hayan estado en neveras por debajo de 5 °C, y
manténgalos a esta temperatura, o a una más baja, en casa.
# Transporte los alimentos frescos, fríos y congelados rápidamente y en
bolsas isotérmicas.
# En casa, guarde los alimentos en las condiciones adecuadas. No deje que la
carne cruda gotee en otros alimentos.
# Prepare bien la carne, el pescado, las aves y los huevos. Asegúrese de que
la carne no presenta zonas rosadas una vez hecha.
# Proceda con especial precaución al recalentar comida. Cuando utilice el
microondas, asegúrese de que los alimentos hierven en todo momento y déles
la vuelta durante la cocción.
# Utilice rápidamente las sobras o tírelas.
# Mantenga muy limpios los utensilios, los platos, las sartenes y la cocina.
# Lávese y séquese las manos después de manipular alimentos crudos y antes
de tocar otros.
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