|
Las Sierras Subandinas
Las sierras Subandinas son montañas relativamente jóvenes, alargadas y bajas, de
alrededor de 2.500 metros de altura sobre el nivel del mar; con un sentido
norte-sur. Los ríos y las abundantes precipitaciones erosionan sus cumbres
dándoles formas agudas.
Además este encadenamiento es erosionado por los abundantes cursos de agua que
descienden de la Cordillera Oriental y se unen en el Bermejo o en el Pasaje
Juramento, formando las puertas, valles angostos y transversales, que comunican
el noroeste con la llanura Chaqueña.
Los pliegues del terreno con sinuosidad orientada hacia el interior de la
tierra, se denominan anticlinales: y muchos de ellos en este sistema, son
alargados y se continúan en el subsuelo profundo de la llanura Chaqueña.
Estos cordones montañosos además actúan como barreras naturales para los vientos
provenientes del Océano Atlántico, por lo que podría decirse que la ladera
oriental es más rica en vegetación.
Esta área montañosa, también es notable por sus yacimientos de minerales
(especialmente hierro) y por los hidrocarburos (petróleo y gas), en gran parte
explotados.
La Cordillera Oriental
Esta cordillera situada al este de la Puna, presenta dos encadenamientos
montañosos muy importantes, con un rumbo norte-sur, separados por quebradas y
valles.
Estos son el oriental y el occidental; este último es el más elevado, alcanzando
unos 6.200 sobre el nivel del mar y cuyas cumbres poseen nieves eternas.
Además, una gran masa de escombros denominados “argayos”, es lo que cubre a las
laderas de las montañas. Estos tienen su origen en la gran amplitud térmica
diaria, consecuencia del clima árido, provocando la rotura de las rocas.
Mientras que las escasas precipitaciones estivales, producen grandes aluviones
de barro y rocas, acumulándose posteriormente al pie de las sierras formando
conos de deyección.
Por otra parte, en este paisaje encontramos los valles, originados por
los hundimientos tectónicos, que luego fueron rellenados por sedimentos
aportados por los ríos. Estos son amplios y de pendiente muy suave,
constituyéndose en los principales centros económicos de la región, como por
ejemplo San Salvador de Jujuy, y Lerma.
Las quebradas, es otra forma que se divisa en el paisaje en este sector
de nuestro país. Consisten en valles angostos y alargados, surcados además por
ríos que descienden del borde de la Puna, tal es el caso de la Quebrada de
Humahuaca (con una longitud de 170 kilómetros), la de Santa María- Guachipas al
sur, y al Quebrada del Toro.
Por otra parte, la historia geológica de la Cordillera Oriental se expone en
las laderas de los cerros ofreciendo una extraordinaria sucesión de colores
vivos y contrastes, como ser la de los cerros Siete Colores y Paleta de Pintor;
debido a procesos internos y externos muy complejos, como deslizamientos de
capas sedimentarias y erosión pluvial.
La Puna
Es una prolongación de la Puna de Atacama en Chile y del altiplano boliviano. Es
una estructura muy antigua que fue elevada por los movimientos andinos. Su
relieve se caracteriza por presentar una serie de mesetas con una altura
aproximada de 3.000 a 3.500 metros sobre el nivel del mar.
Un gran número de volcanes de significante altura, se presentan en el borde
occidental, pero la mayoría de ellos actualmente están en inactividad, como ser
Socompa, Llullaillaco, Azufre.
En este ambiente, el clima esta íntimamente relacionado con el relieve, por lo
que la cordillera Oriental y sus elevadas cadenas montañosas, actúan como
barreras orográficas, impidiendo por lo tanto, el paso de la humedad hacia el
oeste, determinando así la aridez característica de las zonas altas de la Puna.
En su interior, esta formada por numerosas cuencas donde confluyen los cursos de
agua de poco caudal, los cuales es originada por las escasas precipitaciones o
bien por los deshielos de la zona. En esta zona encontramos salinas y salares,
las cuales se forman porque los arroyos transportan gran cantidad de sales en
disolución (cloruro de sodio y bórax, provenientes del lavado de rocas
volcánicas y finalmente acumulándose en el fondo de depresiones). Por ejemplo,
Salar de Cauchari, Salinas Grandes, Laguna de los Pozuelos, Salinas del Rincón,
Salar de Pocitos o Quirón, Salar de Hombre Muerto, entre otros.
Sin embargo para consumo humano, se utiliza el agua de lluvia o deshielo que se
acumula en las vegas, es decir en humedales de zonas bajas.
Ambientes Cuyanos
La cordillera Frontal y la Principal, son dos de los encadenamientos principales
de este ambiente, ambos también denominados Andes Centrales o Áridos.
Cordillera Frontal
Está constituida por altos cordones montañosos separados por los valles de los
ríos del sistema de Desaguadero. Sus cumbres son numerosas, alcanzando los 6.000
metros de altura y más, sobre el nivel del mar, como ser el cerro Bonete, el
nevado Pissis y el cerro Toro.
Cordillera Principal
El ella se apoya el límite internacional, entrando en nuestro territorio en los
31° latitud sur, pero sus mayores alturas se encuentran desplazadas hacia el
este de la línea continua de altas cumbre (que es divisora de aguas). Aquí
encontramos el cerro más alto del continente americano: el cerro Aconcagua con
6.959 metros.
El paso hacia Chile es más fácil hacia el sur, donde la altura de las cumbres y
de los pasos va disminuyendo de forma progresiva.
En esta área encontramos aún, cubetas en las altas montañas donde se acumula la
nieve que origina y alimenta los glaciares, denominados circos; además de los
sedimentos erosionados y arrastrados por los glaciares (morrenas); todos ellos
restos de la última glaciación.
Por otra parte, se denomina Andes de transición al sector sur de la Cordillera
Principal, porque va perdiendo de manera sosegada las características de los
Andes centrales, para insertarse en los Andes Patagónicos-fueguinos.
Precordillera de La Rioja, San Juan y Mendoza
Con una orientación Norte-sur, encontramos una serie de cordones paralelos,
separados por valles estrechos y alargados, que conforman la precordillera. Se
extiende desde el centro de la provincia de La Rioja hasta el Río Tunuyán en
Mendoza. La erosión permanente en la zona provoca que las cumbres sean chatas, y
sus cordones estén separados por quebradas y valles angostos. La altura máxima
de es de 4.670 metros, en el cerro de la Bolsa.
Además esta zona, presenta fallas que continúan activas en el borde oriental,
por lo que ocurren frecuentes movimientos sísmicos.
La disposición de la precordillera, dictamina la hidrografía del lugar, por lo
que obliga a los numerosos cursos de agua que descienden de la Cordillera
Principal y Frontal, reunirse en tres grandes Colectores para atravesarlas de
oeste a este: el Río Jáchal, San Juan y Mendoza.
Piedemonte
Confundiéndose hacia el este, con la llanura pampeana encontramos esta planicie
conocida como piedemonte. La cual fue una extensa zona hundida, posteriormente
rellenada por sedimentos aportados por el viento y los ríos que bajan de la
cordillera. Localizada sobre la diagonal árida de América del sur, debido a las
escasas precipitaciones (inferiores a los 250 Mm. anuales) y una vegetación tipo
xerófila.
Sierras Pampeanas
En el centro del territorio argentino se desarrollan cuatro encadenamientos que
se conocen como las Sierras Pampeanas, producto de un proceso de fracturación
sobre rocas cristalinas precámbricas: occidental o Famatina, central o Velasco,
oriental o de Aconquija y el austral o de Córdoba y San Luis. Ellas comparten
las mismas características climáticas, económicas y poblaciones, pero difieren
en cuanto a su origen y evolución.
El cerro General Belgrano, en el encadenamiento de Famatina, presenta la mayor
altura: 6.250 metros.
Se denomina falda, a las laderas orientales más suaves de las sierras. En
cambio, cuesta alude, a la ladera occidental porque es más abrupta. Esto tiene
su explicación ya que cuando los bloques que formaron las sierras se elevaron,
posteriormente se volcaron hacia el este.
Por otra parte, podemos decir que a través del plegamiento Andino se provocaron
fracturas que poseen un rumbo norte- sur y delimitan los bloques del basamento;
los cuales finalmente se elevaron formando las sierras, pero los que se
hundieron sufrieron un rellenamiento, y hoy se conocen por sus distintas formas:
Valles (por ejemplo, Punilla, Calamuchita, Capilla del Monte, La Cumbre);
bolsones (campo del Arenal en Catamarca) y llanos (como los de la Rioja).
La altura modifica la temperatura y da lugar a una variada estratificación
vegetal, pero con predominio de la estepa xerófila.
Andes Patagónicos- Fueguinos
Se ubica al suroeste del territorio argentino y ocupa una delgada franja que se
extiende desde la provincia de Neuquén hasta la Isla Grande de
Tierra del Fuego,
y es una continuación de los Andes Áridos.
Estos cordones montañosos se presentan en formas aisladas unos con otros, por la
separación de amplios valles, utilizados como vías de paso con el país limítrofe
de Chile. Las mayores elevaciones se encuentran desde el Paso de Pino Hachado
hasta la isla de los Estados, destacándose el volcán Lanín y el cerro Tronador,
con más de 3.000 metros sobre el nivel del mar.
La última glaciación, influenció enormemente sobre este paisaje, ya que aún
quedan vestigios de esa época en el campo de hielo continental, como el Glaciar
Perito Moreno, entre otros, que descienden del mismo.
Los ríos son utilizados como gran potencia hidráulica, porque muchos de ellos
nacen en la cordillera y por lo tanto son aprovechados. La altura provoca la
variación de la temperatura en esta zona.
Cabe aclarar, que estos cordones cambian de rumbo, presentando una dirección
oeste-este en Tierra del Fuego, hasta prolongarse en el fondo del mar,
originando bahías, canales e islas, Como por ejemplo; el canal de Beagle.
Fuente Consultada:
Geografía,
La Argentina y el MERCOSUR, Editorial A.Z - Geografía Argentina, Editorial
Santillana -
Profesora de
Geografía: Claudia Nagel
|