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HISTORIA DE LAS RELIGIONES
DEL MUNDO: Escuchamos decir muy seguido que vivimos en una «aldea
global», en la que todos somos vecinos y no podemos ignorar ni nuestros
parecidos ni nuestras diferencias. Si somos diferentes en algo es
precisamente en las religiones. Conocer las religiones de nuestros vecinos
es comprenderlos mejor e identificarnos con ellos como miembros de una
cultura mundial a la que todos aportamos algo. Si nos respetamos mutuamente,
crearemos un mundo con menos conflictos.
Por eso nuestra actitud debe
ser siempre la de la valoración del que piensa distinto, conscientes de que
el que seamos diferentes no tiene por qué impedir la colaboración ni el
enriquecimiento mutuo. Además, conocer cómo piensan otros puede ayudar a que
comprendamos mejor cómo pensamos nosotros.
Incontables religiones, desde
hace millares de siglos, han tratado de transmitir los mensajes de Él. Dios,
Alá, Adonai, y sus diversas denominaciones convirtieron a las religiones en
fenómenos que merecen un profundo análisis; desde el universo vecino del
hombre hasta el del secreto que comprende y orienta su vida.
El análisis de cada una de
ellas, en toda su complejidad, reconoce los aspectos que engalanan en un
medio y en una época en particular. Estos hechos componen conjuntos de
doctrinas disímiles. Allí se alojan infinidades de figuras muy diversas:
dioses, ángeles, demonios, etc., que a los hombres le sirvieron y les sirven
de mensajeros, que la hacen visible, que protegen su curso, que habitan su
mundo, que cargan con la responsabilidad de sus lados oscuros.
Desde esta pagina podrás
conocer cómo se formaron; desde la historia de la Iglesia hasta el origen de
las principales religiones universales: el judaísmo, el cristianismo, y el
Islam; la creación de otras religiones importantísimas, como el budismo, el
hinduismo, el taoísmo; hasta aquellas que están muy presentes hoy día, como
el New Age.
E! hombre, desde siempre,
ha tenido la necesidad de creer en algo: tanto en él mismo como en un Dios,
Centenas de religiones —también algunas sectas— existen en el mundo para
unificar ideologías muy fuertes, basadas en las Sagradas Escrituras. Si algo
tienen en común es que se caracterizan por hacer llegar el mensaje de Dios;
para algunos, Mahoma; para otros, Jehová, y así.
Desde los pueblos
primitivos hasta las naciones de hoy, las culturas han tenido la imperiosa
necesidad de creer, de confiar su vida a los santos y a los dioses. Una vez
que un individuo se interioriza en las creencias de cada religión puede
llegar a la única conclusión, compartida: todas tienen algún dios que
protege y castiga con la misma intensidad. Hasta se afirma que se trata del
mismo: el Creador, el Todopoderoso.
Con el paso de los siglos y
las dificultades que ha tenido la humanidad, los hombres siguen ansiosos por
creer y pertenecer a un grupo con el que compartir algo más que ideas
parecidas. Tanto sectas, como parasitólogos, falsos profetas, adivinadores,
magos, gurúes, entre otros, aparecieron en la escena mundial tratando de
saciar la sed de trascendencia en la que la humanidad no deja de pensar.
Hoy día, se observa con
claridad la religión individualista —a la que muchos filósofos y religiones
le dedicaron su estudio— basada en la creencia de cada individuo. Esto
implica una mezcla de ideologías, ya sean religiosas, filosóficas como
cientificistas.
Desde hace algún tiempo el
consumo se convirtió en una gran actividad del hombre. Se consiguió, de esta
manera, borrar la propia existencia. El ser humano olvidó quién es. Los
centros comerciales se han transformado, para algunos, en los nuevos
templos, y esto trajo aparejado un gran vacío en las personas.
A consecuencia, muchos se
volcaron a los libros de autoayuda y a las filosofías orientales. Estas
comentes consiguieron regresar al hombre al punto de partida: las religiones
tradicionales.
En algunos países,
católicos y judíos regresaron a las prácticas, pero a través de formas
alternativas, con estilo propio. La búsqueda espiritual es inherente a lo
humano; tiene que ver con el arte, con la búsqueda de sentido o con
involucrar a Dios. En cambio, las religiones son formas institucionales que
trabajan para preservarse a sí mismas, más que para servir a los fines para
los que fueron creadas. Se puede asegurar que en la actualidad existe una
gran tensión entre las formas institucionales de las religiones y las
necesidades de las personas.
Han existido tantas
religiones a lo largo de la historia, desde la Prehistoria a nuestros días,
que no podemos conocerlas todas. Incluso en la actualidad hay religiones que
nos son desconocidas, porque los grupos humanos que las practican, por
ejemplo en la selva amazónica, no tienen contacto con el resto del mundo.
Otras religiones nunca podremos conocerlas porque ha desaparecido toda la
información sobre ellas y no tenemos documentación para recordarlas.
Dentro de las religiones de
las que sise tiene información hay religiones que tienen seguidores en la
mayoría de los países del mundo, como el cristianismo o el islam, mientras
que otras concentran sus fieles en un solo país, como es el caso de la
religión nacional de Japón, el síntoísmo. También hay religiones que han
surgido hace muy poco tiempo, como la fe bahai, que fue fundada en el
siglo XIX, mientras que otras son tan antiguas que se ha perdido el recuerdo
de cuándo surgieron, como las religiones del norte de Siberia.
Hay religiones que casi han
desaparecido y pocos son los fieles que continúen la práctica religiosa,
como la religión griega, la romana o la de los celtas, pero que forman parte
de nuestro patrimonio cultural. Otras tienen muy pocos seguidores en la
actualidad, como el mazdeísmo, del que hay menos de un cuarto de millón de
fieles, aunque en el pasado fue una religión floreciente en Asia. Y hay
religiones con muchos fieles que cuentan con una abundante documentación de
su pasado, por lo que podemos conocerlas bien.
RELIGIONES PRIMITIVAS:
Se utiliza el término
primitivo para denominar a las religiones anteriores a las que se
llaman religiones universales. Estas últimas son, por ejemplo, el
cristianismo y las grandes religiones asiáticas y aquellas que normalmente
tienen escrituras y se las consideran abiertas para toda persona. Por lo
tanto, la religión primitiva pertenece a una tribu que es consciente de que
otros pueblos poseen dioses y sistemas propios. El término primitivo
significa también primario o fundamental. Es común que las religiones
primitivas tengan la creencia de encontrarse en un mundo de poderes o seres
espirituales más fuertes que el hombre mismo. Estas religiones deciden que
lo insólito está en las cualidades especiales de un ser humano. A este poder
que se concibe como una multitud de espíritu que habita en toda clase de
lugares o que vaga con libertad se lo denomina Mana.
Algunas de estas religiones
veneran a unos poderes espirituales como dioses, que gobiernan un área
particular del mundo o de la vida humana: como la casa, la agricultura, la
guerra o la metalurgia. Los dioses más importantes tienen templos o
santuarios con sacerdotes o fiestas especiales.
Diversas religiones
primitivas presentan un único o supremo dios por encima de todos los demás
poderes. A veces, incluso, se le concibe como un Dios Universal, que puede
no tener templos, sacerdotes, un culto organizado o sacrificios, y por eso
pasa fácilmente inadvertido para los que desconocen estas practicas.
Asimismo, una gran parte de
¡os pueblos tribales cree que los espíritus de sus muertos siguen viviendo.
Y a su vez estos muertos se relacionan con los que aún viven en este mundo.
Pon ende, los vivos deben honran a los espíritus ancestrales y cortan con su
protección y guía.
Las religiones primitivas
dependen de mitos más que de escrituras y credos. Estos mitos no son simples
cuentos sino langas historias que contienen la teología y la filosofía de la
vida de toda una población. En ellas se puede encontrar una honda
comprensión de la naturaleza humana y de los fundamentales problemas del
hombre.
Los ritos son otro medio de
comunicación entre los dos mundos —el de los vivos y el de los muertos—, y a
veces están incorporados a los antiguos mitos. Las oraciones y ofrendas a
los dioses son las prácticas más destacadas de estas manifestaciones;
algunas oraciones resultan profundamente espirituales y pueden sen
utilizadas en los cultos de las religiones universales; otras, solo piden
prosperidad y bendiciones materiales.
No todos los pueblos hacen
sacrificios a los dioses peno muchas religiones primitivas cuentan con
sistemas definidos en que las ofrendas consisten en matan, liberado indican
el alimento que se compartirá con el dios en un banquete de comunión.
Para realizar toda clase de actividad religiosa la mayoría de las religiones
cuenta con un especialista, normalmente llamado •—con una expresión
anglosajona—-Medicine Man. Este sujeto puede realizarlas actividades del
sacerdote, del médium, del adivino, del curandero, del herborista, del
chamán peno no la del brujo o la de un simple mago.
Aunque muchas religiones
primitivas han desaparecido debido al desarrollo, en todos los ámbitos del
mundo moderno, otras persistieron tenazmente y se adaptaron al cambio.
Es importante tener en
cuenta que bajo ningún concepto se debe considerara estas como religiones
infantiles de los pueblos salvajes; pon el contrario, son intentos serios de
pueblos adultos pana crean y mantener un sistema espiritual capaz de ofrecer
un apoyo tanto en la vida como en la muerte.

En el Paleolítico aparecen
figuras femeninas muy obesas, en las que se destacan los senos, el vientre y
las caderas, mientras que otras partes, como la cara, apenas están
definidas. Se las ha llamado «Venus paleolíticas». Su nombre viene de las
representaciones artísticas de Venus, la diosa romana del amor. Venus
de Willendorf, En el Paleolítico, parece que se utilizaban este tipo de
figuras como representación de la fertilidad y de la abundancia.
Fuente Consultada:
La Historia del Cristianismo 2000 años de Fe Collins-Price
Historia de las Religiones Hofmann-Poirier
Enciclopedia del Estudiante Tomo 17 Religiones y Culturas |