|
La
auténtica resolución del mundo moderno culminó en los siglo XVII y XVIII
con una renovación completa del universo del conocimiento. Hasta el s. XVI, la
ciencia había permanecido íntimamente ligada a la a la filosofía.
Las
investigaciones que se habían hecho durante el Renacimiento sobre todo en el
terreno de la medicina y en el de la astronomía, habían sido violentamente
combatidas por la Iglesia, la obra de un Leonardo da Vinci, que intentaba reunir
en un conjunto coherente todo el saber de su tiempo, quedó como una experiencia
aislada; las escisiones religiosas del s.XVI no favorecieron prácticamente en
nada la expansión de la ciencia.
En
los albores del s.XVII empiezan a manifestarse los primeros signos del
extraordinario florecimiento de investigaciones y descubrimientos que habrán de
fundar la ciencia y la técnica de las que ha nacido el mundo contemporáneo. Este
auge del conocimiento es el fruto del enorme trabajo que se lleva a cabo primero
en Italia. y luego en el resto de Europa, para trazar lo que podría llamarse el
inventario cultural de la humanidad; la resurrección de las antigüedades
griegas, latinas y hebreas, tarea emprendida por los humanistas, es la fuente
del impulso intelectual de la era clásica que tendrán a su disposición los
herederos de la historia mediterránea.
El gran movimiento intelectual que
comienza hacia el año 1620 tiene por artífices a Galileo. Kepler,
Descartes, Leibniz y Newton. Profesores de universidades, provocan
conflictos teológicos, ya que la iglesia, que había condenado a Galileo, no
integra el progreso científico en su visión del mundo. Discípula de Aristóteles,
no puede aceptar un mundo en movimiento, regido por leyes matemáticas. Y, sin
embargo, los sabios del s.XVIII, con instrumentos de óptica y de cálculo
perfeccionados, demuestran que es el sol el que está en el centro del universo y
que la sangre no es un liquido estancado. Sin embargo, para la mayoría de los
creyentes ponen la religión ,en entredicho.
¿Qué papel desempeñan Los libros? El
desarrollo de la imprenta a lo largo de todo el s. XVI desempeñará un papel
determinante en la evolución de las ideas. La difusión de lo escrito estuvo en
un principio vinculada a los conflictos religiosos: protestantes y católicos
multiplican los libelos. Indirectamente, las ciencias se aprovecharán de este
considerable interés concedido a la imprenta. El mercado del libro empieza a
organizarse.
¿Se adelanta la técnica a la ciencia? Al
aventurarse a conquistar el mundo, Europa se ve obligada a adquirir los
instrumentos necesario para esa conquista. Los progresos empíricos de la
navegación habían ayudado a los navegantes portugueses o españoles a explorar
los océanos; pero cuando los viajes a Asia y America se multiplican, es
necesario hacerse con técnicas adaptadas a las nuevas necesidades de la
humanidad. Son los comerciantes, y en consecuencia los artesanos y los
industriales, quienes reclaman el perfeccionamiento de nuevos procedimientos.
¿Cuál es el punto de referencia de la ciencia?
La ciencia, al alejarse de su empirismo tradicional, se lanza a la
búsqueda de sus fundamentos conceptuales y de las leyes abstractas que rigen la
existencia del cosmos. Es el cielo mismo el que suministra el modelo básico. La
armonía oculta que regula las relaciones de los astros con la tierra indica que
existe una organización cuyas reglas hay .que desentrañar.
¿Cómo nacen las ciencias de la vida? El
prodigioso desarrollo de las matemáticas durante el s. XVII vuelve a hacer que
los hombres se pregunten sobre el mundo concreto que les ha tocado vivir. Abre,
por tanto, una nueva visión de las ciencias naturales y de las humanas. La
Zoología, la Botánica y la Geología serán el centro de las preocupaciones en los
albores del s. XVIII: el problema está en descubrir la organización general de
las especies vivientes y en estudiar las mutaciones de nuestro hábitat
terrestre. Esta intensa curiosidad tendrá como consecuencia la expansión de las
investigaciones sobre el mundo animal y vegetal, reemprendidas poco después por
los enciclopedistas.
¿Existe una ciencia de la sociedad? A imagen
y semejanza de lo que revelan la armonía del cielo y la organización de la
materia, la existencia colectiva de la especie humana ha de tener también sus
reglas; la anarquía que tan a menudo reina entre los hombres, y que engendra
guerras y revoluciones, tiene su origen en nuestra ignorancia acerca del
funcionamiento del juego social. Esto es lo que piensan a comienzos del s. XVIII
un gran número de filósofos. Así nacen, siguiendo los pasos de las matemáticas y
las ciencias naturales, la sociología y la antropología. Y es esta esperanza de
arrojar alguna luz sobre los escondidos resortes de la historia humana lo que da
al s. XVIII su impulso y su energía creadora.
¿Cuál fue la aportación del microscopio? En
esta revolución del pensamiento, la astronomía ocupa un lugar predominante, y el
telescopio se perfecciona sin cesar. Pero el desarrollo de la lente astronómica
acaba desembocando en la utilización del microscopio, que permite confirmar
numerosas hipótesis. Para empezar, están los trabajos de William Harvey sobre la
circulación de la sangre: sus sucesores descubrieron la existencia de los
capilares. Al final de su trayecto, la sangre arterial pasa a las venas para ser
purificada en los pulmones, que filtran el gas carbónico. Gracias al
microscopio, Malpighi puede observar los lóbulos hepáticos y, sobre todo, una
parte del funcionamiento del riñón. El holandés Lewenhoeck descubre en
1677 los espermatozoides y en 1688 los glóbulos rojos, y muestra asimismo la
estriación de las fibras musculares. Después de haber trabajado sobre lo
infinitamente grande, los hombres se centran en lo infinitamente pequeño.
¿Cuándo nacen las sociedades científicas? En
el s. XVII existe un verdadero medio científico. Las obras circulan de un país a
otro, escritas casi siempre en latín, que hace de lengua internacional.
Este movimiento se ve favorecido por el desarrollo de las imprentas y las
librerías, y también por hombres como el padre Mersenne, que manda hacer
traducciones francesas de libros científicos. Crea en Paris una especie de
academia que será el anteceder e de la Academia de ciencias organizada por
Colbert en 1666.
Los
miembros de esta última reciben becas, pero deben estudiar con prioridad las
cuestiones impuestas por el Estado. A su fundación sucederá la de un
observatorio astronómico. Pero es en Italia donde nacen las primeras academias:
en Roma primero x- sobre todo en Florencia. La Academia del Cimente fue creada
en 1657 bajo el patrocinio de los Médicis, y su primer designio fue el de
coordinar las experiencias sobre el vacío. Las academias españolas nacieron en
el s. XVIII bajo la influencia francesa.
Fuente Consultada: La Historia de la
Humanidad de Hendrik Willem van Loon
|