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La industrialización en Alemania en el Siglo XIX
En el siglo XIX, Prusia impulso un plan político que tenía cono finalidad la
unificación alemana. Este además, estaba estrechamente vinculado al proceso de
desarrollo económico de dicho país. Sin embargo, este proyecto de Bismark de la
“gran Alemania” no fue llevado a cabo hasta 1871, ya que los Estados
confederados e independientes no se unirían. No obstante, estos Estados
evolucionaron hacia la industrialización de manera ventajosa, refiriéndonos al
nivel económico, a esta política de unificación varios años antes.
Los
motivos fueron los siguientes:
1. En los Estados federales, se permitió la
libre circulación de hombres, mercancías y capitales, a partir de la creación de
la unión aduanera (Zollverein) en 1834. Es así, como puede afirmarse que el
proceso de industrialización alemán, tuvo un factor determinante: la precedente
unidad económica sobre la unidad política.
2. El desarrollo de los Estados, estuvo
signado por el papel decisivo que iniciaba el gobierno prusiano. Tal es así, que
Prusia patrocinaba la planificación de la unificación aduanera, y la
reorganización y concentración de mercados dispersos o paralizados tras los
duros efectos económicos que habían causado las guerras napoleónicas. Ello era
posible en ese entonces, porque era el Estado más fuerte política y
económicamente. Por todo Alemania se extendió esta iniciativa prusiana,
estimulando además a la construcción de ferrocarriles y nuevas vías de
comunicación; ya que su ventaja era el gran aprovechamiento de la red fluvial
natural del norte y por supuesto, la gran arteria del Rhin.
La
deseada unificación de la economía, fue favorecida y resultante del decisivo
criterio de relativo librecambismo económico adoptado. A tal punto que cuando
Prusia en 1818 presentó la reducción y simplificación de los nuevos aranceles
aduaneros, estos tuvieron un impacto beneficioso sobre las manufacturas, las
cuales redujeron sus gravámenes como consecuencia. Al Zollverein, unión aduanera
de Prusia, poco a poco se fueron incorporando los Estados alemanes, ya que
deshicieron sus acuerdos comerciales contraídos fragmentariamente. Cabe aclarar,
que estos fueron reacios al principio a tal unión porque temían la hegemonía
emprendida por Prusia. Consecuencia: aceptación de la policía arancelaria
prusiana y en la misma, se encargaron de negociaciones comerciales con otros
países.
Entonces, en Alemania el conocido Zollverein, fue para el desarrollo industrial
su “precondición”. ¿Por qué? Por que una treintena de pequeños Estados,
soberanos y separados por barreras aduaneras, evitaron las dificultades
planteadas sobre la construcción de redes de comunicación y de movilización de
capitales y mano de obra, tras la unificación económica y la creación de un
único mercado.
La demografía:
La movilidad de mano de obra y las necesidades del mercado de trabajo implicaron
una verdadera revolución demográfica. Proceso que sucedió de manera paralela, y
cuya función fue indispensable para que se lleve a cabo la revolución industrial
en Alemania. Tal es así que en el siglo XIX, la presión demográfica dejo unos
resultados en dicho país: la población pasó en 1800 a un total de 24 millones de
habitantes, a 36 millones en 1850, y a 56 millones en 1900. Un ejemplo de ello
puede ser, en la Alemania oriental, entre 1783 y 1850, cuando la emancipación de
los campesinos en los Estados alemanes favoreció la natalidad, y en donde además
el régimen de servidumbre estaba muy desarrollado. Por otra parte, las
condiciones de vida de los campesinos se vieron mejoradas tras la liberación de
las prácticas feudales en la agricultura.
La agricultura:
Durante el siglo XIX, quienes adquirieron un carácter verdaderamente
revolucionario, fueron las transformaciones comprobadas en la agricultura
alemana. El suelo sufrió una total organización provocada por la emancipación
campesina y además por la progresiva caída del régimen de servidumbre.
Aumentando sus superficie cultivable de manera considerable, tras el abandono
progresivo del barbecho. Por ejemplo, estas en 1800, ocupaban la cuarta parte
del suelo cultivable; pero en 1861, no inmovilizaban más que 16 o 18 por ciento
de él, para finalizar con solamente el cuatro por ciento a finales del siglo.
El desarrollo industrial:
Como mencionábamos anteriormente, el Zollverein fue también para el desarrollo
industrial alemán un precondicionante, conocido años después tras la unificación
económica y aduanera también. La aportación tecnológica y de las corrientes de
emigración de cuadros técnicos y obreros calificados, proporcionados de Gran
Bretaña, fueron las ventajas que gozó la industrialización alemana.
Sin
embargo, cabe aclarar que su desarrollo fue más tardío que el de Inglaterra y el
de Francia. No obstante, el medio de transporte fundamental en el caso alemán
porque se antepuso al proceso de despegue y ofreció a la iniciativa estatal y
privada el balance positivo de las experiencias europeas antes nombradas, fue el
ferrocarril.
Pero el legítimo relanzamiento industrial prusiano y que se extiende a toda
Alemania con base en la unificación del mercado, se refiere a la producción de
hierro y carbón a mediados del siglo XIX. Simultáneamente con una conciencia
clara de los grandes recurso naturales alemanes, y gracias al boom
tecnológico y ferroviario de dicho período.
Tal
es así que la producción alemana de carbón en las minas de Ruhr, del Sarre y
Alta Silesia, en 1820 alcanzaron en conjunto cerca de un millón de toneladas,
para luego pasar a seis millones en 1850. En síntesis, la rápida
industrialización de Alemania se debí básicamente a las iniciativas estatales en
el campo económico, sumado a la presión demográfica vivenciada, los recursos
naturales y la puesta a punto de una extraordinaria red de vías de comunicación.
Permitiendo en corto tiempo, dominar el continente europeo.
Fuente Consultada: Historia Universal
Gómez Navarro Gàrgari y Otros
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