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Los Reyes Católicos y la unidad
política de España
A fines del siglo XV
(1469) , el matrimonio de
Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón —los dos reinos
más importantes— sentó las bases de la unidad política de España. Sin embargo,
el poder de la monarquía no fue reconocido del mismo modo en todas las regiones
del reino. Isabel y Fernando pusieron en práctica un programa de reorganización
económica y política para fortalecer su autoridad, pero no lograron la fusión
administrativa entre Aragón y Castilla. Los Reyes Católicos no pudieron establecer una moneda única ni un sistema fiscal y legal común
dentro de sus reinos.

TERMINARON CON 8
SIGLOS DE LA PRESENCIA ÁRABE EN ESPAÑA
Durante la Edad Media, diversos reinos
cristianos independientes surgieron durante el largo periodo de la
reconquista de la península ibérica de manos de los musulmanes.
Aragón y Castilla eran los reinos españoles más poderosos; en el
oeste, estaba la monarquía independiente de Portugal; en el norte,
el pequeño reino de Navarra, que se inclinaba por Francia; y en el
sur, el reino musulmán de Granada . A comienzos del siglo XV pocas
personas podrían haber predicho la unificación de los reinos
ibéricos.
Un paso importante en esa dirección se
dio con el matrimonio de Isabel de Castilla (1474-1504) y Fernando
de Aragón (1479-1516) en 1469. Este matrimonio fue una unión
dinástica de dos gobernantes, no un casamiento político. Ambos
reinos tenían sus propios parlamentos (Cortes), tribunales, leyes,
monedas, lenguas, costumbres y órganos políticos.
Sin embargo, los dos gobernantes
trabajaron para fortalecer el control real del gobierno, sobre todo
en Castilla. El consejo real, que se suponía supervisaba la
administración local y la implantación de las políticas
gubernamentales, carecía de aristócratas y estaba pletórico, sobre
todo, de abogados de clase media. Educados en los principios del
derecho romano, estos funcionarios trabajaban bajo la creencia de
que la monarquía encarnaba el poder del estado.
Con el fin de reemplazar el ejército
indisciplinado que habían heredado por una armada más profesional,
Fernando a Isabel reorganizaron las fuerzas militares de España. El
desarrollo de una sólida fuerza de infantería, como corazón del
nuevo ejército español, lo convirtió en el mejor de Europa en el
siglo XVI.
Fernando e Isabel reconocieron la
necesidad de controlar a la iglesia católica por el vasto poder y
riqueza que poseía. Obtuvieron del papa el derecho de nombrar en
España a los más importantes funcionarios eclesiásticos, lo que en
la práctica convertía al clero en instrumento del poder real.
Fernando e Isabel también persiguieron una política de rigurosa
uniformidad religiosa.
España tenía dos grandes minorías
religiosas, los judíos y los musulmanes; ambas habían sido toleradas
en la España medieval. Sin embargo, la creciente persecución del
siglo XIV provocó que la mayoría de los judíos españoles se
convirtiera al cristianismo. Pero las quejas de que seguían
practicando en secreto el judaísmo provocaron que Fernando e Isabel
pidiesen al papa la institución de la Inquisición en España en 1478.
Bajo el control real, la Inquisición
funcionó con cruel eficacia para garantizar la ortodoxia de los
conversos, pero no tuvo autoridad sobre los judíos practicantes.
En consecuencia, en 1492, rebosantes
con el éxito de la conquista de la Granada musulmana, Fernando e
Isabel tomaron la drástica medida de expulsar de España a todos los
judíos profesantes. Se ha calculado que 150.000 de 200.000 judíos
huyeron.
También "se alentó" a los musulmanes a
convertirse al cristianismo después de la conquista de Granada. En
1502 Isabel expidió un decreto que expulsaba de su reino a todos los
musulmanes profesantes. En gran medida, los monarcas "más católicos"
lograron su propósito de implantar una ortodoxia religiosa absoluta
como ingrediente básico del estado español. Ser español era ser
católico, una política de uniformidad hecha cumplir por la
Inquisición.
LOGRARON EL FINAL DE
LA RECONQUISTA, CON LA
TOMA DE GRANADA |
PATROCINARON EL VIAJE
DE
COLON AL NUEVO MUNDO |
ESTABLECIERON EL PODER
REAL
SOBRE LA INQUISICIÓN |
GRANADA
Fundado a comienzos del siglo XIII por Muhammad I (1237-1273)
de la dinastía nazarí, el reino de Granada fue el último
bastión de la civilización hispanoárabe, con una población que
oscilaba entre 500.000 y 750.000 habitantes a fines del siglo XV.
El vestigio más impresionante de la
presencia musulmana en Granada es la Alhambra, el
palacio-fortaleza de sus monarcas, emplazado en la colina sobre la
ciudad, a orillas del río Darro. Su nombre procede del color rojo de
sus muros (en árabe, al-hamrá), construidos por ladrillos
elaborados con la arcilla del propio terreno.
El primer rey nazarí construyó la
alcazaba sobre una antigua fortificación en ruinas. Su hijo Muhammad
II (1273-1302) completó la obra con un recinto amurallado,
asegurando la paz interior de la ciudadela, llena de detalles en sus
torres, patios y palacetes.
Las construcciones que hoy se
conservan datan el siglo XIV y se deben a Yusuf I y su
sucesor, Muhammad V. La Alhambra se convirtió en
palacio de los reyes cristianos desde la reconquista de Granada en
1492, y los propios Reyes Católicos hicieron restaurar el palacio
siguiendo el estilo musulmán.
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REINO VASALLO
Al iniciarse las hostilidades, el reino de Granada era vasallo del
de Castilla. Buscando un pretexto para la invasión, Isabel y Femando
reclamaron al sultán Muley Hacen que pagase sus débitos. "En
mi reino ya no se labra oro, sino hierro para los cristianos", fue
su respuesta. Al poco tiempo sus huestes tomaron Zahara, en manos de
los cristianos. |
GUERRAS INTERNAS
En 1481, el reino de Granada comprendía las actuales provincias de
Almería, Granada y Málaga y estaba azotado por las pugnas palaciegas
entre el sultán, Muley Hacen, su hijo, Boabdil, y El Zagal, hermano
y tío de los anteriores. El conflicto interno fue alentado por el
rey Fernando, que liberó a Boabdil en las dos ocasiones en las que
fue hecho prisionero. |
EL REY BOABDIL
Boabdil -traducción del nombre árabe Abu Abd Allah-, el último de
los reyes moros de Granada, gobernó con el nombre de Muhammad XI.
Conocido por los cristianos como "el rey Chico" y por los musulmanes
como "el desventurado", se quedó en Granada tiempo después de la
derrota. Desterrado a las Alpujarras, finalmente se fue a África. |
El GRAN CAPITÁN
Conocido como el "Gran Capitán su bravura, dotes estratégicas y
caballerosidad, Gonzalo Fernández Córdoba (1453-1515) negoció los
términos de la rendición de la ciudad con el rey Boabdil. De la
experiencia militar de la guerra de Granada surgió el primer
ejército permanente de Europa, producto del ingenio de Gonzalo de
Córdoba. |
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