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Extensión: 17.075400 km2. |
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Límites: Norte, océano Glacial Ártico; Este,
océano Pacifico; Sur, Corea del Norte, China, Mongolia, Kazajstán, mar Caspio,
Azerbaiyán, Georgia y mar Negro; Oeste, Ucrania, Bielorrusia, Letonia, Estonia,
mar Báltico, Finlandia y Noruega.
Población: 144.893.000 h.
Densidad: 8,5 h/km2.
Capital: Moscú.
División administrativa: 21 repúblicas, 6
territorios, 49 provincias, 2 cuidades de rango federal (Moscú, San Petersburgo),
1 región autónoma, 10 comarcas autónomas.
Ciudades principales: San Petersburgo,
Nizhni, Novgorod, Novosibirsk, Kazán, Rostov del Don.
Gentilicio: ruso.
Forma de Estado: república federal.
Idioma: ruso (oficial), bachikir, tártaro,
chechenio, etcétera
Religión: cristianismo ortodoxo, 16,3%;
islamismo, 7,6%; y minorías de otras confesiones.
Moneda: nuevo rublo.
Tasa de natalidad: 9,6%~.
Tasa de mortalidad: 1 6,3%~.
PIB por habitante: 9.001 dólares.
Geografia. La
Federación de Rusia es un Estado de Europa oriental y Asia septentrional,
antigua república federada de la URSS y actual miembro de la CEI. La población
está formada por numerosas nacionalidades y grupos étnico-lingüísticos: rusos,
eslavos, tártaros, etc., y se concentra en las regiones de Moscú, Leningrado,
valle del Volga y sur de los Urales. Su producción agrícola está entre las
primeras del mundo, des. tacando en el cultivo de cereales, papa, leguminosas,
hortalizas y frutales; y los cultivos industriales: girasol, remolacha
azucarera, algodón, entre otros. La ganadería genera una amplia industria
derivada: láctea, de curtidos, alimentaria y lanar. La pesca tiene también gran
importancia, destacando el esturión en el Volga y el mar Caspio. Es uno de los
primeros productores mundiales de madera y pasta de papel. Los yacimientos
minerales del país son también los más ricos: petróleo, gas natural, carbón,
hierro, lignito, níquel, entre otros. En la industria predominan los sectores
metalúrgico, siderúrgico, de maquinaria, mecánico, aeronáutico, naval, químico,
papero, de cemento y de armamento.

Historia. Desde el s. VII a.C., en la estepa
meridional, pasa entre Asia y Europa, vivieron los escitas, pueblo nómada de
jinetes y guerreros. Del Oeste vinieron los eslavos, que se establecieron entre
el Báltico y el Danubio y fundaron, entre los s. VI y VII, los primeros centros
comerciales, como Kiev Novgorod y Smolensko. En el s. VIII llegaron los varegos
procedentes de Escandinavia. De la fusión de eslavos y varegon nació el
principado de Kiev (s. IX-XII), considerado el primer Estado ruso.
En el s. XIII
se produjo la invasión de los mongoles, que sometieron a los principados más
importantes. Alrededor de 1260 se creó el principado de Moscú. Durante los s.
XIII y XIV fue decayendo la Horda de Oro y se produjeron las invasiones de
lituanos y polacos. Iván III (1462-1505) consiguió agrupar los principados del
Norte y Noreste de Rusia en un solo Estado y puso fin a la supremacía mongola;
tomó el título de zar (1495) y convirtió Moscú en la capital de Rusia.
Es el
s. XVI, Iván IV el Terrible (1547-84) estableció un Estado centralista. En el
año 1613 fue proclamado zar Miguel III (1613-45), fundador de la dinastía
Romanov. En el s. XVIII se produjo la modernización de Rusia, emprendida por el
zar Pedro I el Grande (1682-1725), quien fundó
San Petersburgo, que en 1715 pasó
a ser la capital. Su labor fue continuada por sus sucesores, especialmente por Catalina
II(1762-96).
El país fue invadido por las tropas napoleónicas; el zar y
sus aliados europeos lograron vencer a Napoleón (1814) y Rusia pasó a ser una
potencia europea. Alejandro II(1855-81) suprimió la esclavitud (1861); durante
su reinado, Rusia siguió extendiéndose por el Asia central y vendió Alaska a EE.
UU. (1867). En el s. XX, con Nicolás II (1894-1917), creció la represión de las
organizaciones revolucionarias, populistas y del Partido Socialdemócrata. La
revolución de 1905 fue sofocada. Rusia se enfrentó a Alemania en la Primera
Guerra Mundial (1914) y, en 1917, el estallido de la revolución bolchevique,
dirigida por Lenin, supuso la caída de Nicolás II. El zar y la familia imperial
fueron ejecutados. (foto abajo)

Después de la Revolución de Octubre
(1917), Lenin puso en marcha el programa agrario revolucionario y estableció el
control de las industrias por parte de obreros y campesinos; se nacionalizó la
banca, y se instauró la dictadura del proletariado. En 1922 fue proclamada la
Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) formada por Rusia, Ucrania,
Bielorrusia y Transcaucasia, a las que se unieron Uzbekistán y Turkmenistán
(1924) y Tayikistán (1929). A la muerte de Lenín (1924) tomó el control Stalin.
En 1941, Alemania invadió la URSS; su ejército solo pudo ser detenido en
Stalingrado (1943); así se inició la ofensiva soviética, que terminaría con la
conquista de Berlín en 1945. Las relaciones de la URSS con EE. UU. empeoraron
nada más terminar la Segunda Guerra Mundial y se llegó a la llamada guerra fría
(1947-53). En 1949 se creó el COMECON, como reacción al plan Marshall, que
agrupó económicamente a los países del Este de Europa, bajo la dirección de la
URSS. En Polonia, Hungría (1956) y Checoslovaquia surgieron movimientos
democratizadores que fueron aplastados por las tropas soviéticas.
En 1979 se
produjo la
Invasión de Afganistán. En la década de 1980,
Mijail Gorbachov fue
nombrado secretario general del partido, e inició una política de
liberalización, reestructuración y aperturismo, la perestroika; retirá las
tropas de Afganistán (1988-89) y entabló negociaciones con EE. UU. para la
reducción de armamento. A principios de la década de los noventa el Estado
soviético entró en un imparable ‘proceso de descomposición. Las repúblicas
bálticas de Estonia, Letonia y Lituania proclamaron su independencia, y lo mismo
ocurrió con las asiáticas.
Por su parte, Boris Yeltsin, presidente de la
Federación
Rusa, disolvió el Partido Comunista de la Unión Soviética, impuso el
sistema multipartidista y dio vía libre a la economía de mercado. En agosto de
1991 se produjo un golpe de Estado dirigido por sectores involucionistas del
ejército y el partido, cuyo fracaso precipitó el fin de la URSS.
Gorbachov
dimitió de sus cargos y Boris Yeltsin creó la Comunidad de Estados Independientes
(CEI).
El nuevo Estado ruso hubo de hacer frente a numerosos problemas: la
delicada situación económica; las crisis secesionistas surgidas en repúblicas de
mayoría étnica no rusa; las disputas con Ucrania por el control del armamento
nuclear y la flota del mar Negro. El último día de 1999 Yeltsin dimitió y, en
enero de 2000, Putin (foto) asumió la presidencia, que fue refrendada en
las urnas. |