BIOGRAFÍA DE SAN MARTÍN, General
Vida y Obra Política Militar del Libertador de América

>Inicio >Historia Argentina

BIOGRAFÍA DEL GENERAL JOSÉ DE SAN MARTÍN

 

 

 

 

Independencia de Hispanoamérica

Cruce a los Andes

Simón Bolívar

25 de Mayo de 1810

9 de Julio de 1816


Campaña a Chile y Perú Entrevista de Guayaquil Exilio de San Martín San Martín en Europa

"Lo importante es ser libres; lo demás no importa nada" José de San Martín

BIOGRAFÍA DEL GENERAL JOSÉ DE SAN MARTÍN

Entre España y el regreso a su patria José de San Martín nació en 1778 en Yapeyú, provincia de Corrientes, virreinato del Río de la Plata. Su padre fue el capitán Juan de San Martín y Gómez, gobernador del pueblo, y su madre, Gregoria Matorras y del Ser.

En 1784 se afincaron en Cádiz, España, donde San Martín estudió en el Seminario de nobles de Madrid. Siguió luego la carrera de las armas y en 1789 ingresó en el Regimiento de infantería de Murcia. Combatió al servicio de España en África, en Oran, en la campaña de Portugal, en Ceuta y Gibraltar, en la posta de Arjonilla, donde casi perdió la vida.

En 1802 resultó herido gravemente en el pecho. En 1808 intervino en Andújar. Con el grado de capitán, combatió en Bailen. Allí, San Martín tuvo un gran desempeño; fue ascendido a teniente coronel y condecorado con la medalla de oro. En Cádiz fue contactado por integrantes de la francmasonería 7, origen de la futura Logia Lautaro de Buenos Aires.

San Martín sabía de la intranquilidad que se vivía en las colonias americanas por el avance de Napoleón en la Península. En septiembre de 1811 viajó a Londres donde se reunió con americanos deseosos de luchar por la independencia de su patria. Los sucesos revolucionarios iniciados en mayo de 1810 en Buenos Aires lo decidieron a regresar. A bordo de la fragata George Canning, en enero de 1812, se embarcaron junto con él Carlos María de Alvear, Martiniano Chilavert y otros oficiales.

El Regimiento de Granaderos a Caballo
El 16 de marzo de 1812, el Triunvirato confió a San Martín la formación de un cuerpo de caballería. Así nació el Regimiento de Granaderos a Caballo, del que fue su comandante. Alvear y José Matías Zapiola fueron los segundos jefes de la unidad. San Martín organizó este cuerpo bajo la rigurosa disciplina de la que se había empapado en los ejércitos europeos.

Después de un breve noviazgo se casó con María de los Remedios de Escalada de la Quintana, de apenas 14 años de edad. San Martín participó en el movimiento revolucionario de octubre de 1812, por el que se eligió un nuevo triunvirato que convocó la formación de la Asamblea Nacional, lo que le produjo desavenencias con Bernardino Rivadavia. Mitre señaló: «Esta fue la primera vez que se vio a San Martín tomar parte directa en un movimiento revolucionario...».

El Ejército de los Andes
A San Martín se le encomendó la vigilancia de la costa occidental del Paraná. Así, el 3 de febrero de 1813 libró con éxito el combate de San Lorenzo, en Santa Fe, donde una vez más estuvo a punto de morir, al quedar atrapado bajo su caballo, siendo salvado por el sargento Juan Bautista Cabral y el granadero Juan Bautista Baigorria.

San Martín fue nombrado jefe de la expedición al Alto Perú para ir en auxilio del debilitado Ejército del Norte. El 14 de diciembre de 1813 se reunió con Manuel Belgrano, que había sido el jefe de este ejército, en la posta de Yatasto (provincia de Salta). También se entrevistó con Martín de Güemes, para sostener una guerra de guerrillas en los montes tucumanos.

San Martín no era partidario de atacar a los realistas por el Alto Perú. Según su concepción estratégica, los patriotas debían liberar primero a Chile. Por razones de salud solicitó permiso y se radicó en Córdoba. Gervasio Posadas, director supremo, lo nombró entonces gobernador intendente de Cuyo en agosto de 1814.

Allí organizó la industria y el comercio para pertrechar al ejército. En el campamento del Plumerillo, en Mendoza, instaló una fábrica de pólvora, una fundición de artillería, un laboratorio de explosivos y una fábrica de tejidos y tintas para los uniformes de la tropa. Se aplicó un impuesto sobre los capitales y al consumo de carnes, se redujo el sueldo de los empleados públicos y se admitieron donaciones. El gobierno de Cuyo en su conjunto se organizó para formar el futuro Ejército de los Andes.


Del otro lado de la cordillera
Con el Ejército de los Andes ya formado comenzó el cruce de la cordillera. Una vez en Chile, el 12 de febrero de 1817, San Martín derrotó en Chacabuco a los realistas. Al día siguiente hizo su entrada triunfal en Santiago. Allí no aceptó el cargo de director supremo, cediéndolo a Bernardo O'Higgins, que había tenido una participación crucial en Chacabuco.

Los realistas bloquearon el puerto de Valparaíso y marcharon con su ejército hasta Santiago. O'Higgins, por orden de San Martín, emprendió la retirada de la zona de Talcahuano. Reunidas las tropas en Cancha Rayada, fueron derrotadas por un sorpresivo ataque realista; quince días más tarde, ya reorganizadas, triunfaron en Maipú. San Martín comenzó posteriormente a organizar la campaña contra el Perú.

Viajó a Buenos Aires en busca de recursos. El director supremo Juan Martín de Pueyrredón, que colaboró con entusiasmo durante la campaña de Chile, se mostró más preocupado por las acciones de las montoneras en el Litoral.
Cuando regresaba a Chile, se exigió a San Martín traer a Buenos Aires al Ejército de los Andes, para combatir a los caudillos federales del Litoral y de la Banda Oriental. El general desobedeció la orden y partió a Mendoza. El nuevo director supremo, José Rondeau, insistió en la necesidad de que San Martín interviniera.

Había llegado muy enfermo a Mendoza; discretamente fue transportado en camilla y escoltado por 60 granaderos hasta Santiago de Chile. Allí recibió la noticia de la derrota de Rondeau en Cepeda, que puso fin a las Provincias Unidas de Buenos Aires. Cayó el régimen directorial y cada provincia asumió su propia autonomía. San Martín fue nombrado por el gobierno chileno jefe del Ejército Libertador del Perú. De allí partió con casi 5.000 hombres en la flota del almirante inglés lord Cochrane.

I II III IV V VI
Bregó por la unidad continental americana Fue un genial estratega de la guerra Subordinó la fuerza de las armas a la política Antepuso la ética a los intereses de la política No aspiró al poder ni a los honores personales Rindió culto" a la mesura y a la austeridad

El 12 de julio de 1821, San Martín hizo su entrada triunfal en Lima. El 28 se proclamó la independencia y luego fue nombrado Protector del Perú. Con este cargo, el general se ocupó de organizar el ejército nacional, dictó la primera constitución, creando además un consejo de Estado y un poder judicial independiente. Pero San Martín tuvo dificultades en su campaña.

Las tropas eran escasas y existía la amenaza de una fuerza realista de 19.000 hombres. Arenales combatió en las sierras con una parte importante de sus tropas, mientras que Las Heras y Necochea se retiraron del ejército, y Cochrane desconoció la autoridad de San Martín.

Acosado por tantos problemas, pidió ayuda sin éxito al gobierno de Buenos Aires. Martín Rodríguez gobernaba entonces la provincia de Buenos Aires, y su minis-:ro de Gobierno era Bernardino Rivadavia, que no congeniaba con San Martín, al que responsabilizó por el derrocamiento del primer Triunvirato y por su desgraciada política personal.

Comienzo del ostracismo
Así, San Martín buscó en Simón Bolívar los medios para continuar con su empresa en el Perú. Decepcionado, regresó a Valparaíso, donde estuvo muy enfermo. Ya restablecido, el general viajó a Santiago, y de ahí a Mendoza, a su chacra Los Barriales. Tempo después regresó a Buenos Aires rara buscar a su hija Merceditas.

Fue reci-rido fríamente y hasta con cierta hostilidad de parte de las autoridades; por ello, el 10 de febrero de 1824 se embarcó rumbo a Europa junto a su hija. Al arribar a Francia, se le impidió desembarcar pues llevaba periódicos porteños considerados peligrosamente republicanos. Entonces partió con destino a Londres en mayo de 1824. Estuvo en Escocia, donde se lo nombró ciudadano honorífico y se radicó luego en Bruselas, cerca de su hermano Justo.

Cuando se enteró de la guerra de su patria contra el imperio del Brasil decidió regresar. Se hizo pasar por José Matorras. Sin embargo, al llegar a Buenos Aires en 1828 se negó a desembarcar. No quería involucrarse en la guerra civil que se auguraba tras el fusilamiento de Manuel Dorrego. San Martín se trasladó a Montevideo. Recibió, en tanto, a enviados de su antiguo subordinado, el general Lavalle, gobernador de Buenos Aires, que le ofrecía hacerse cargo del ejército. Rechazó el ofrecimiento, negándose a combatir en luchas civiles y fratricidas.

A partir de 1830, San Martín se estableció en Francia, dos años después estuvo muy grave de salud al contraer el cólera. Radicado en Boulogne-sur-Mer, llegaron a visitarlo Juan Bautista Alberdi, Domingo Faustino Sarmiento y Florencio Várela. Tras un largo período de ostracismo, el otrora prócer de Argentina murió en tierra francesa rodeado de su familia, el 17 de agosto de 1850.

Fuente Consultadas:
HICIERON LA HISTORIA BIOGRAFÍAS Tomo 2 El Gral. San Martín
 

Biografías - Todo Argentina - Maravillas del Mundo - Historia Universal - Juegos Pasatiempo

Sonico Meneame

Si te gusta esta página, votá!

(+) Tips o Sugerencias Sedna

 Autor del Diseño, Mantenimiento y Armado Usando Las Fuentes Consultadas