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San Antonio de Padua
Contra la avaricia y los usureros |

Antonio de Padua (1195-1231) nace en
Lisboa y se inicia en la vida religiosa de los canónigos regulares de
San Agustín. Sin embargo, la muerte o martirio de cinco franciscanos en
Marruecos, le lleva a ingresar en los
franciscanos en 1220.
Intento vivir en Marruecos pero una grave
enfermedad le obliga a regresar a España y predicar por toda Europa. Lo
hace en la catedral de Foru, en Rímini, Bolonia, Montpellier, Tolosa y
Padua. En esta última población predicó contra los abusos sociales. Sus
predicaciones se realizaban en el interior de las catedrales, pero
también en 1os mercados y plazas públicas donde atraía gran número de
personas. Su predicación abordaba temas como la avaricia, la usura y la
lujuria.
Muchas personas que padecen necesidades
económicas o están sometidas a la avaricia o usura de otros se
encomiendan a este santo. Una de las oraciones características es la
siguiente: ¡Oh glorioso san Antonio!, a quien
Dios ha elegido como intercesor nuestro en los apuros y pérdidas de la
vida material, y como protector de los pobres ante los ricos; protégenos
con tu favor en todas las necesidades y enredos de nuestra vida, danos
sincero amor le los pobres, mucha confianza en Dios y alto aprecio de la
vida tierna, a la cual se ordena toda la vida temporal. Especialmente
suplicamos tu intercesión en este favor que te pedimos.»
Antonio de Padua murió a los 36 años y fue
canonizado 11 meses después de su muerte. Su tumba se encuentra en la
gran basílica de Padua que recibe todos los años miles de peregrinos.
San Antonio es tenido como el protector de las muchachas que buscan
novio, de las cosas perdidas y de los pobres. Su festividad se celebre
el 13 de junio. |