VIDA DE SAN LORENZO

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 San Lorenzo, asado vivo en una parrilla

San Antonio de Padua
Contra la avaricia y los usureros

Lorenzo, muerto en el año 258, es uno de los santos y mártires más venerados en Roma. Lorenzo fue uno de los mártires que fueron ajusticiados junto al papa Sixto II durante la persecución de Valeriano.

Lorenzo era uno de los siete diáconos de Roma, o sea uno de los siete hombres de confianza del Sumo Pontíice. Su oficio era de gran responsabilidad, pues estaba encargado de distribuir las ayudas a los pobres.

Prudencio y san Ambrosio explican en sus relatos tradicionales que Lorenzo era, posiblemente, de España. Lorenzo sufriría uno de los martirios más crueles de la persecución cristiana, ya que fue quemado en una parrilla en vez de ser decapitado.

En realidad Lorenzo no hizo nada especial sino ayudar a los pobres y servir al papa Sixto que lo había llamado a Roma. Fue obligado a entregar los tesoros de la Iglesia, pero ya los había repartido entre los pobres y señalando a los pobres dijo: «Estos son los tesoros de la Iglesia.»

El alcalde de Roma, que era un pagano muy amigo de conseguir dinero, llamó a Lorenzo y le dijo: "Me han dicho que los cristianos emplean cálices y patenas de oro en sus sacrificios, y que en sus celebraciones tienen candeleros muy valiosos. Vaya, recoja todos los tesoros de la Iglesia y me los trae, porque el emperador necesita dinero para costear una guerra que va a empezar".

Lorenzo le pidió que le diera tres días de plazo para reunir todos los tesoros de la Iglesia, y en esos días fue invitando a todos los pobres, lisiados, mendigos, huérfanos, viudas, ancianos, mutilados, ciegos y leprosos que él ayudaba con sus limosnas. Y al tercer día los hizo formar en filas, y mandó llamar al alcalde diciéndole: "Ya tengo reunidos todos los tesoros de la iglesia. Le aseguro que son más valiosos que los que posee el emperador".

Llegó el alcalde muy contento pensando llenarse de oro y plata y al ver semejante colección de miseria y enfermedad se disgustó enormemente, pero Lorenzo le dijo: "¿por qué se disgusta? ¡Estos son los tesoros más apreciados de la iglesia de Cristo!"

La tortura de Lorenzo es recreada por los escritores antes citados y forma parte de la leyenda de los santos cristianos. Según se cuenta, Lorenzo, fue colocado en una parrilla delante de Decio, y el santo aún tuvo valor de increpar a éste mientras los verdugos atizaban al fuego: «Mira, ya has asado un costado; dale la vuelta y cómetelo: El asado está pronto», luego gritó: «Gracias Señor Jesucristo, porque he merecido franquear las puertas de tu reino.»

Hoy se pueden contemplar muchas iconografías antiguas en las que se representa el tormento de la parrilla. La festividad de este santo se celebra el 10 de agosto.

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San Lorenzo, asado vivo en una parrilla
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Fuente Consultada: Los Santos Que Nos Protegen

 

   
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