La guerra se planteaba de la siguiente forma. El Norte
para restablecer la Unión debería conquistar el Sur, debía conquistar un
territorio tan amplio como Europa occidental, de ahí que la Guerra tomara
aires de Cruzada según la propaganda del Norte. Además fue Cruzada pues el
conflicto no podía acabar con la una salida negociada pues sino esto hubiera
supuesto una victoria del Sur, había que acabar con cualquier resto del
Gobierno Confederado y de su Ejército. Por tanto para la Confederación debía
de defenderse.
La Confederación territorialmente era grande, estaba
mal dotada de carreteras. El Norte tendría que mantener largas líneas de
comunicación, avanzadas en territorio enemigo. La invasión del Norte por
parte de la Confederación era imposible, esto explica que su máxima
pretensión era el reconocimiento de la misma en las esferas internacionales
(sobre todo europeas) y la entrada del viejo continente en la guerra, lo que
alargaría el conflicto hasta dejar exhausto a la Unión. La Unión conociendo
que los recursos industriales del Sur dependían de ella y de Europa,
resolvió a la puesta en marcha del bloqueo para ver cuanto tiempo podía
resistir.
A pesar del bloqueo el Sur poseía importantes puertos y
brazos de mar, que lo dificultaba, de ahí que la guerra durara cuatro años.
El Sur creía posible mediante una guerra defensiva legitimarse como Estado,
¿acaso no lo hicieron 13 colonias frente al poderoso Imperio Británico?
Al
estallar la Guerra, había menos de 200.000 fusiles en manos confederadas,
además el resto de maquinaria de Guerra procedía del saqueo de los fuertes
militares federales. Pero en el Sur apenas existía una fabrica capaz de
crear y sustituir nuevo material para la guerra. El 97% de las industrias
armamentísticas se encontraban en el Norte. El Norte era superior en
hombres, dinero, ferrocarriles, potencial industrial y militar, de este modo
los Estados Confederados debían contar con los 4 puertos libres del bloqueo
para suministrarse de material bélico.
La defensa del Sur, se centro en dos puntos básicos: en Tennessee, por el
Oeste, pues era vital para las líneas férreas del Sur (Chattanooga – Atlanta
– Savannah) y la defensa de la capital Richmond, que desde finales de mayo
se había trasladado de Montgomery (Alabama) a la Capital de Virginia. Esta
táctica ofensivo defensiva salvaguardaría al Sur, desgastando al Norte. Los
confederados también tenían sus diferencias en torno a qué estrategia
aplicar. Davis era partidario de una guerra defensiva prolongada que
desgastara al norte, mientras que parte de sus asesores recomendaban una
rápida ofensiva que impidiera al norte movilizar su superior contingente
humano y bienes materiales, conscientes de que cuanto más se prolongara la
guerra, menos oportunidades tenía el Sur de ganarla.
Otro problema que se planteaba en el Sur estaba precisamente en su génesis,
pues se había constituido como Confederación, tomaba como norma el derecho
de cada Estado. La Confederación del Sur por tanto adolecía de demasiado
localismo. Existía un nacionalismo del Sur, pero más como forma de vida que
como creación Estatal.
Jefferson Davis por tanto se vio prisionero de su
propia política según la cual cada Estado disponía el derecho a dirigir su
propio destino, política incapaz de conseguir un esfuerzo común. Lincoln en
cambio dirigió su esfuerzo a mantener la Unión, no sólo conseguir que los
secesionados volvieran, sino en mantener a los restantes unidos en la causa
común de la Guerra. Esto explicará los poderes extraordinarios que toma tras
el inicio del conflicto (Como la suspensión del sacrosanto derecho de
Habeas Corpus, instituido en Inglaterra tras la “gloriosa” Revolución de
1689) con el fin de mantener a los estados fronterizos dentro de la Unión.
Durante 1861 el Norte obtuvo algunos éxitos clave para
asegurar los estados fronterizos de Maryland, Delaware, Kentucky y Missouri,
donde prevalecía el sentimiento unionista, si bien los secesionistas eran
también bastante fuertes. La importancia de Maryland radicaba en su
proximidad a Washington y en la ubicación de Baltimore como punto de enlace
del ferrocarril con el Medio Oeste. Kentucky y Missouri eran importantes
para la estrategia bélica del norte porque controlaban los puntos de
aproximación a los valles de los ríos Mississippi, Tennessee y Cumberland,
por los cuales las fuerzas de la Unión podían introducir la contienda en el
corazón mismo de la Confederación.
Los soldados del Sur, campesinos en su mayoría, optaron por la guerra de
guerrillas al igual que en la Guerra de Independencia lo hicieron sus
abuelos, además estos soldados contaban con la ventaja de luchar sobre su
terreno. Los sureños estaban luchando por todo lo que los hombres amaban:
libertad y autogobierno, hogar y casa. La derrota sería para ellos el fin de
su modelo de vida. Un dato curioso de los soldados Confederados, era su
falta de disciplina y la frecuente deserción que se producía en sus filas.
Era más bien el soldado-granjero-guerrillero, pues
después de visitar su hogar volvía a filas. Sin duda este hecho motivaría el
retraso en los planes de algunos generales del Sur. Los soldados del Norte
luchaban sólo por mantener el supremo ideal de la Unión, para muchos de
ellos, la lucha contra la esclavitud era un ideal secundario; Cuando la
guerra se dilató en el tiempo la Unión tuvo que contar con los inmigrantes
recién llegados (algunas unidades estaban constituidas enteramente por
alemanes o irlandeses), y vieron en la Guerra una forma de ganar dinero e
insertarse rápidamente en la sociedad del nuevo mundo, pero no sólo la
soldadesca también parte de la oficialidad. Como eran inexpertos en su
mayoría, éstos recibieron una férrea disciplina táctica, buscaban la lucha a
la Europea, en grandes campos abiertos. Los dos ejércitos eran similares en
cuanto a capacidad combativa. Si los confederados ganaron más batallas, se
debió a la superioridad de sus mandos, al factor táctico.
Pero el Norte ganó la guerra, lo que se debió al factor
estratégico. En resumen, el Sur, aunque menos militar, era más combativo y
estaba libre de minucias; por lo tanto, el soldado confederado se adaptaba
mejor a las condiciones variables, mientras que el federal trataba de
superar las dificultades ciñéndose a la instrucción. La Confederación
disfrutó de cierta ventaja al desarrollar operaciones defensivas en terreno
conocido. Por contra, el norte necesitaba atacar enfrente abierto y soportar
enormes gastos en comunicaciones y suministros, por lo que todo presagiaba
que su estrategia exigía una marcha directa por tierra sobre Richmond (en
Virginia) la capital de la Confederación, para poner un rápido final a la
guerra.
En la preparación de la Guerra el Sur contaba con
ventajas, pues la mayor parte de la oficialidad del ejercito de Estados
Unidos era procedente del sur, tan sólo Windfield Scott, George Thomas y
Davis G. Farragut se mantuvieron fieles a la Unión. La épica de la guerra
siempre recordará a Lee, los dos Johnston, Beauregard, “JEB” Stuart,
A. P. Hill “Stonewall” Jackson y D. H. Hill como los grandes generales
del Sur. El norte sólo pudo sacar a U. S. Grant, Sherman y Sheridan y ya al
final de la guerra.
Al principio ambos contendientes debieron contar con
voluntarios, pues como en todas las guerras se piensa que sólo es cosa de
pocos meses. Los voluntarios en el Norte se organizaban sobre la base de
milicias estatales. Otro sistema era que un individuo se comprometía a
cambio del mando a crear una unidad de voluntarios, un regimiento, una vez
formado y equipado se le enviaba a un campo de preparación quedando tal
regimiento bajo la dirección del Ejercito federal. La Confederación contó
con un sistema similar de voluntarios. El problema del Sur era el excesivo
número de oficiales sobre el de los soldados. Al año de la guerra se tuvo
que recurrir al reclutamiento. El Sur que pidió voluntarios para un
año, temió la desbandada de sus tropas, así que emitió la ley de
reclutamiento del 14 de abril de 1862. La Unión esperó a 1863, pero la ley
de Conscripción de los Estados Unidos que movilizaba hombres entre los 20 y
45, fue más corrupta.
Por esta ley cada Estado tenía una cuota de soldados
que debía integrarse a filas, si un Estado (en concreto distritos) cumplía
su cuota con voluntarios, no había entonces que recurrir al reclutamiento
forzoso. Para evitarlo, los estados, distritos y ayuntamientos recaudaron
fondos para inducir a los voluntarios a alistarse con la promesa de una
recompensa generosa. Sin embargo, esta practica dio origen a los salta
recompensas, hombres que se alistaban, desertaban y se volvían a alistar
en otro distrito bajo otro nombre. Cada vez que se imponía un reclutamiento,
los jóvenes ricos podían librarse pagando, o proclamar su inmunidad para el
resto de la guerra proporcionando un sustituto que luchará por él. Estas
medidas causaron graves disturbios en algunos Estados, sobre todo en Nueva
York (13 de Julio de 1863)
Simultáneamente al decreto de bloqueo (19 de Abril de
1861) convocó el aislamiento de 75.000 voluntarios por tres meses, en contra
de la opinión del Comandante Militar de la Unión Windfield Scott, pues según
él debía convocar a 300.000 por un espacio de dos a tres años. Lincoln
desconocía la capacidad del Sur y pensaba que la Guerra apenas duraría una
batalla. Además el Presidente tampoco evaluó su estrategia denominada “Plan
Anaconda” que consistía en conquistar Nueva Orleáns por medio de una
expedición naval y militar conjunta así como bloquear todos los puertos del
Sur; y segundo, formar dos grandes ejércitos, uno de los cuales descendería
el Mississippi, dejando a los Estados Confederados occidentales aislados de
los orientales, mientras que el otro amenazaba Richmond, conteniendo así al
grueso de las fuerzas confederadas de Virginia.