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3.
El Conflicto.
La campaña
peninsular
Desde que comenzó la guerra, Washington fue
ocupada por 35 mil voluntarios de la Unión. Periódicos y Congresistas
estaban deseosos de entrar en acción y acabar de una vez con todas con la
rebelión. Pronto Lincoln dio ordenes a sus generales de lograr hacer
efectiva la consigna de esos días “A Richmond”, en contra de la
opinión del Estado Mayor de la Unión que consideraba a estas tropas poco
preparadas.
En mayo de 1861 las tropas de la Unión, al
mando del general Irwin McDowell, avanzaron sobre Virginia y se dirigieron
hacia Manassas, base del principal ejército confederado de Beauregard.
Estaban mal preparadas las tropas de ambos bandos, tenían sus respectivos
oficiales tan poca costumbre de mandar a tantos soldados, eran tan
semejantes las banderas, y tan variados los uniformes en un mismo ejército
(Azul, el verde de los Tiradores de Precisión, el rojo de los Zuavos de
Nueva York) que se produjo una confusión terrible. La batalla inicialmente
del lado de la Unión, pronto se estrelló contra las tropas del mítico
“Stonewall” Jackson siendo derrotadas por éste el 21 de julio en la
primera batalla de Bull Run. La derrota de la Unión vuelve a amenazar la
integridad de la Capital. Después de esta batalla, Lincoln sustituyó a
McDowell por el general George B. McClellan como comandante del recién
creado Ejército del Potomac, procediendo éste a su inmediata reorganización.
El teatro naval de la guerra se centra en el
bloqueo. Al principio de la guerra el aislamiento del Sur no fue efectivo,
habrá que esperar hasta 1863. Uno de los mitos de la guerra civil es el
enfrentamiento entre el Merrimac y el Monitor, era la primera
vez en la Historia en que dos barcos metálicos se enfrentaban entre sí.
Con el Ejército del Potomac reorganizado,
McClellan avanzó en la primavera de 1862 hacia la península situada entre
los ríos James y York con la intención de marchar sobre Richmond. En la
batalla de Fair Oaks y Seven Pines (31 de mayo-1 de junio) se repelió un
ataque confederado y se eligió a Lee, como comandante del Ejército del Norte
de Virginia, para sustituir a Joseph E. Johnston que había resultado herido.
En junio el ejército de McClellan se aproximó a Richmond. Mientras tanto, el
general “Stonewall” Jackson hizo avanzar su ejército confederado
hasta el valle de Shenandoah y cruzó el Potomac, por lo que el gobierno negó
a McClellan los refuerzos que él creía necesarios para atacar Richmond. La
estrategia de Lee se sustentaba en la base de la inferioridad numérica de
los hombres del Sur, con lo cual sus movimientos de flanco con Longstreet y
“Stonewall” Jackson a modo de maniobras de distracción, motivaban que
el Norte pocas veces pudiera contar con la superioridad numérica necesaria,
así siempre rechazaba cualquier avance hacia Richmond. Con la intención de
sacar el máximo provecho de la excesiva cautela de McClellan, Lee, con los
refuerzos de los hombres de Jackson, se enfrentó a las fuerzas de la Unión
formadas cerca de Richmond en la batalla de los Siete Días (25 de
junio-1 de julio), que tuvo un resultado indeciso, si bien expulso a los
hombres de McClellan del cerco sobre la capital del Sur. No obstante,
McClellan ordenó la retirada al río James, concluyendo así tristemente su
campaña peninsular. Decepcionado por la excesiva precaución de McClellan,
Lincoln nombró general en jefe al general de división Henry Wager Halleck,
que había obtenido algunas victorias recientes en el oeste. McClellan
conservó el mando del Ejército del Potomac, pero Lincoln trajo del oeste al
general John Pope para que encabezara al nuevo Ejército de Virginia, formado
principalmente por tropas que habían sido retenidas en el norte de Virginia
para controlar a Jackson, el cual campaba a sus anchas por el Valle del
Shenandoah.
El 30 de agosto, en la segunda batalla de Bull
Run, las fuerzas confederadas de Lee, Jackson y el general James Longstreet
hicieron replegarse a las tropas de la Unión hasta Washington, donde Pope
fue relevado de su cargo. Tras esta victoria, Lee sorprendió al norte
invadiendo Maryland con 50.000 hombres. Con esta atrevida maniobra esperaba
obtener el reconocimiento extranjero de la Confederación. Ésta fue una de
las crisis más agudas de la Unión. En el Oeste, una ofensiva de los
confederados estaba anulando la labor de Grant; de triunfar, Kentucky
quedaría seguro para la Confederación, y a ello podía seguir una invasión de
Ohio por los sureños. Lee esperaba ganar Maryland para la Confederación,
lograr esto suponía cortar a Washington de su conexión con el Norte, y poner
al Ejercito de Virginia sobre la Capital, Filadelfia o Baltimore, así
hubiera logrado la independencia del Sur. McClellan detuvo el avance de Lee
en la batalla de Antietam, gracias ha descubrir los planes de Lee,
pero por no perseguirle en su retirada, Lincoln le relevó del cargo. La
opinión pública del Norte no estaba tan agradecida a McClellan después de
tantas dilaciones al decidirse por atacar a Lee.
McClellan siempre que le
insinuaban el ataque, respondía con la necesidad de más tropas y abastos,
alegando que en el Ejercito de Virginia existía paridad numérica con el del
Potomac. Esto motivó que fue relavado y sustituido por Burnside. Aquí la
historiografía ha abierto un curioso debate. La vertiente política del
asunto es que McClellan era demócrata y trataba de lograr una salida
negociada al conflicto, de ahí su escaso interés en perseguir a las tropas
de Lee. La vertiente militar es que McClellan no podía seguir al Ejército
del Norte de Virginia pues de esta forma dejaría libre al Sur en su camino a
Washington, dado que Lee siempre daba muestras de adelantarse a los
movimientos del enemigo.
No se le podrá negar tampoco a “Little Mac” su labor de organización y
preparación de las tropas del Potomac, hasta entonces netamente novatas y
poco instruidas. De todas formas esta “victoria” motivo que Lincoln se
decidiera por abalar con su firma el acta de Emancipación de los esclavos.
A finales de 1862 el Ejército del Potomac
reanudó su ofensiva contra Richmond, esta vez bajo las órdenes del general
Ambroise E. Burnside, sufriendo una grave derrota en los alrededores de
Fredericksburg, en Virginia, por lo que Burnside también fue destituido.
Las victorias de la Unión en el Oeste
Mientras en el este la situación estaba en
punto muerto, las operaciones militares de la Unión en el oeste tuvieron más
éxito. El objetivo en este frente era controlar el valle del Mississippi
para dividir en dos el territorio de la Confederación. A comienzos de 1862,
Grant, con el apoyo de una flota de buques acorazados, consiguió capturar
Fort Henry y Fort Donelson con lo que tenía vía libre para dominar el
Mississippi. Mientras tanto, al oeste del río, las tropas de la Unión
derrotaban a los confederados en Pea Ridge, Arkansas (6-8 de marzo),
consolidando el control de la Unión sobre el Missouri. El ejército
confederado del norte de Tennessee se retiró hacia el Mississippi para
intentar establecer una nueva línea de defensa, pero Grant detuvo su avance
en la batalla de Siloh (6-7 de Abril de 1862) A principios de junio
las fuerzas de la Unión habían invadido casi todo el este y el oeste de
Tennessee y controlaban el sur del Mississippi hasta Memphis.
En una estrategia coordinada, las fuerzas de la
Unión también avanzaron al norte del Mississippi. En abril, un escuadrón
naval comandado por el capitán David Glasgow Farragut penetró en las
defensas confederadas de la desembocadura del Mississippi y forzó la
rendición de Nueva Orleans, el principal puerto de la Confederación. Durante
los últimos meses de 1862, Grant consolidó su posición a lo largo del
Mississippi. Buell, que había recibido órdenes de desplazarse a Chattanooga
(Tennessee) se enfrentó a las fuerzas confederadas mandadas por el general
Braxton Bragg. En diciembre, el general William S. Rosencrans, que había
sustituido a Buell, se enfrentó a las tropas de Bragg en la batalla de
Murfreesboro (Tennessee) obligándoles a retirarse. Entretanto, Grant se
preparó para el asalto a Vicksburg (Mississippi), la última fortaleza de los
confederados en el oeste.
El punto de inflexión de la Guerra
Cuando retomó el mando del Ejército del
Potomac, el general Joseph Hooker, más decido, prometió invertir la larga
serie de derrotas de la Unión en el este. En abril, con un ejército de
130.000 hombres, se preparó para atacar a Lee en Fredericksburg, pero su
dubitativa ofensiva tuvo como consecuencia la derrota de sus tropas en la
batalla de Chancellorsville (Virginia), frente a las fuerzas combinadas
de Lee y Jackson, muriendo este último en el curso de la misma, a manos de
sus propios hombres.
Animado por la victoria, Lee tomó la iniciativa
y trasladó su ejército al norte, Pennsylvania, cortando de esta forma las
líneas de comunicación de Washington con el resto de la Unión, con la
intención de inducir a la Lincoln a negociar la paz. En junio, un ejército
confederado de 75.000 hombres marchó sobre el valle de Shenandoah y entró en
el sur de Pennsylvania. El Ejército del Potomac (unos 85.000 hombres),
mandado ahora por el general George Meade, se dispuso a detener el avance de
Lee. Estos dos enormes ejércitos se enfrentaron en la batalla de
Gettysburg (1-3 de Julio de 1863), Pennsylvania, en la que Lee, tras ser
derrotado perdió una buena parte de su ejército en un ataque fallido.
En el frente occidental, en abril de 1863,
Grant preparó sus fuerzas en un nuevo esfuerzo para tomar Vicksburg.
Finalmente, y tras un largo asedio, el 4 de julio, el día después de la
derrota de Lee en Gettysburg, la guarnición confederada se rindió. El
ejército de la Unión había cumplido su objetivo en el oeste: al dividir a la
Confederación en dos partes.
Con el Mississippi en su poder, el alto mando
de la Unión decidió expulsar a los confederados del este de Tennessee,
Alabama y Georgia. En el otoño de 1863, Rosencrans y su Ejército del
Cumberland, compuesto por 55.000 hombres tomaron Chattanooga, aunque
posteriormente fueron derrotados por el ejército confederado de Bragg en la
batalla de Chickamauga (19-20 de septiembre) Grant, ahora con el
mando absoluto de las fuerzas de la Unión en el oeste, sustituyó a
Rosencrans por George H. Thomas y se dirigió a Chattanooga con parte de su
Ejército del Tennessee. En la batalla de Chattanooga, que duró tres
días (23-25 de noviembre), las fuerzas de la Unión dislocaron las defensas
confederadas y las obligaron a una retirada caótica.
Hacia finales de 1863 la guerra se había puesto
a favor de la Unión. Tras su derrota en Gettysburg, Lee fue incapaz de
mantener ninguna operación defensiva más en el norte. El ejército de la
Unión en el oeste había dividido a la Confederación y su victoria en
Chattanooga hizo posible extender la guerra a Alabama y Georgia.
Hacia la
victoria de la Unión.
Confiando en que finalmente había encontrado a
la persona adecuada, a principios de 1864 Lincoln nombró a Grant comandante
en jefe de todas las fuerzas de la Unión y éste diseñó una estrategia para
asestar un golpe definitivo a la Confederación. El Ejército del Potomac,
dirigido por Grant y Meade, se enfrentaría a Lee en el norte de Virginia y
avanzaría hacia Richmond. Un ejército mandado por Sherman marcharía hacia el
sur desde Chattanooga para adentrarse en Georgia y tomar Atlanta. Un tercer
ejército a las órdenes del general Philip Sheridan, operaría en el valle
Shenandoah y privaría a las fuerzas de Lee de los víveres de esa región.
A finales de marzo se puso en marcha el
Ejército del Potomac, formado por 115.000 hombres. Tras sucesivos
enfrentamientos con las tropas confederadas de Lee en Wilderness,
Spotsilvania Courthouse y Cold Harbor, Grant decidió cortar la línea de
suministros de Richmond tomando Petersburg, ciudad a la que puso sitio el 20
de junio. Esta serie de batallas habían costado a la Unión la perdida de una
gran cantidad de hombres. Cualquier general hubiera sido sustituido, pero
Lincoln ya tenía por fin un general capaz y decidido y no lo iba a soltar
fácilmente. La guerra en Virginia acabó siendo una auténtica guerra de
trincheras, obligando al posicionamiento de los frentes, sobre todo
durante el asedio de Petersburg. ¿Por qué esta espera? Grant conocía la
superioridad táctica de Lee, de ahí que desgastando a su oponente, él
lograría la victoria. Además obligaba a Davis a sostener en recursos a Lee,
dejando sin ellos a Joseph Johnston, lo cual significaría dejar libre a
Sherman para llegar al mar.
Por su parte, y cumpliendo lo previsto en el
plan de Grant, Sheridan ocupó el valle de Shenandoah, y Sherman tomó
Atlanta; compensando el estancamiento de la situación en Virginia y
contribuyendo a asegurar la reelección de Lincoln como presidente de la
Unión en noviembre.
El intento de reconquista de Atlanta llevado a
cabo por el ejército confederado a las órdenes del general John Bell Hood,
fracasó días después en la batalla de Nashville (15-16 de diciembre),
quedando así desbaratada la resistencia confederada en el oeste. El 15 de
noviembre Sherman inició su marcha hacia el mar. Dejando Atlanta en llamas,
su ejército de 60.000 hombres avanzó finalmente sin oposición por Georgia,
devastando el territorio a su paso. Savannah cayó poco antes de Navidad y el
ejército de Sherman continuó hacia el norte adentrándose en Carolina sin
encontrar apenas oposición. En abril de 1865 cayeron Mobile, Selma y
Montgomery, en Alabama.
Al mismo tiempo, Sheridan se preparaba para
unirse a Grant y realizar el ataque definitivo al ejército de Lee. En abril
de 1865 Grant consiguió finalmente apoderarse de la línea del ferrocarril
que aprovisionaba a Richmond. Obligado a abandonar Petersburg y Richmond,
Lee se retiró hacia el oeste esperando unirse al ejército confederado de
Joseph Johnston en Carolina del Norte. Grant bloqueó su paso y el 9 de abril
de 1865 Lee se rindió a Grant en Appomatox, Virginia. Con la rendición de
Lee, los demás ejércitos confederados se fueron desplomando rápidamente.
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