Pero
la Guerra no impidió que se celebraran las elecciones. Lincoln fue elegido
candidato por parte del partido Republicano, apoyado por algunos Demócratas
favorables a la Guerra, de ahí que su vicepresidente fuese el
demócrata de Tennessee Andrew Jhonson. Sin embargo a las pocas semanas que
la Convención Republicana eligiera a Lincoln, una facción de su partido,
compuesta en su mayoría de radicales abolicionistas, amenazó la elección del
Presidente. Esta situación fue originada por las disensiones entre miembros
del Gobierno sobre cómo se debía llegar a la reconstrucción de la Unión
después de la guerra. Siendo los radicales los que pretendían una paz más
dura para el Sur. Según Lincoln su lenguaje se parecía más al del
Conquistador que al del Unificador. Por el partido demócrata se eligió como
candidato al general McClellan. Mientras tanto Jefferson Davis seguía
insistiendo en que para lograr la Paz, el Sur debía ser independiente. Al
final Lincoln consiguió la reelección. Davis vio como el Sur se hundía
rápidamente, no se había logrado el reconocimiento extranjero, el bloqueo,
la destrucción de Atlanta (único centro industrial del Sur), y la marcha de
Sherman hacia el mar que dividirá el Sur en tres partes. El Sur estaba tan
desesperado que ofreció a las potencias europeas la abolición de la
esclavitud a cambio del reconocimiento.
La política exterior.
Los
demócratas europeos eran firmen defensores del ideal republicano que
dominaba en los Estados Unidos desde su Constitución. Las elites europeas
conservadoras veían con recelo el potencial de este joven país. En
Inglaterra los conservadores eran más proclives a la causa del Sur, no así
los liberales. Los empresarios y comerciantes favorecían un Sur
independiente, ya que en el futuro sería el suministrador ideal de materias
primas, además este nuevo estado debía contar con buques ingleses, así
estaría más sujeto al dominio inglés. Los lideres de la incipiente clase
obrera industrial, ya sean Karl Marx o Bakunin, se dividían por un bando u
otro. Así para Marx la victoria del Norte suponía el triunfo de la clase
obrera industrial (motor de la revolución), mientras que para el teórico
anarquista, el Sur estaba sustentando por una base agraria, y el discurso
agrario estaba en el ideal anarquista.
La
política exterior y económica del Sur versaba en la importancia de esta
región como centro algodonero mundial. El gobierno retiró su principal
producto de los mercados extranjeros, y limitó el cultivo. Demasiado tarde
cambió su política algodonera y compró algodón para explotarlo o para tener
la seguridad contra prestamos extranjeros. Por un lado el bloqueo, y por
otro que la principal compradora Inglaterra plantará su propio algodón en
sus Colonias (India y Egipto) sobre todo el país hindú que tras la rebelión
de los Cipayos (1857) había pasado al control de la Corona Inglesa, esto
explica parte del fracaso del Sur. La Confederación siempre esperó el
reconocimiento y el apoyo del extranjero, especialmente de Gran Bretaña y
Francia, el anhelo consistía en que ambas potencias rompieran el bloqueo
para conseguir algodón. Esa esperanza se cifraba principalmente en la
dependencia de ambos países del algodón sureño para sus industrias textiles.
Cuando Gran Bretaña y Francia declararon formalmente su neutralidad en 1861,
ese acto constituyó el reconocimiento de la Confederación como poder
beligerante, lo que levantó una vigorosa protesta del gobierno de Lincoln.
Cuando en 1861 dos representantes confederados fueron sacados a la fuerza
del vapor inglés Trent por autoridades unionistas, Lincoln los liberó
en respuesta a la presión británica. Con la invasión de Maryland por parte
de las tropas de Lee, Napoleón III insinuó a Seward que debía reconocer la
independencia de los Estados del Sur, esperando el Emperador galo que
Inglaterra hiciera lo mismo.
Una
tercera ronda de crisis exteriores resultó por las fallas de los generales
de la Unión. La destitución de McClellan por Burnside, aunque decidido, su
incompetencia llevó a una de las mayores derrotas de la Unión en
Fredericksburg. Europa animada por la indefinición del resultado de la
guerra y la aparente debilidad que parece el Norte, decide intervenir en la
crisis mexicana, saltándose los principios de la “Doctrina Monroe”. La
Confederación ofreció el apoyo al nuevo Emperador de México. Disimuladamente
España había vuelto a tomar posesión de Santo Domingo. Habrá que esperar a
las decisivas derrotas de la Confederación en Gettysburg y Vickisburg para
que Europa reconsiderara su posición hacia el Sur. Los barcos construidos en
Inglaterra: Alabama y Florida estaban destruyendo naves de la Unión,
en 1863 Gran Bretaña accedió a prohibir la construcción de barcos
confederados en sus astilleros. Lo mismo hizo el emperador francés en sus
astilleros.
La
diplomacia del algodón de la Confederación fue saboteada de diversas
maneras. Antes de que estallara la guerra, las manufacturas textiles
británicas habían almacenado grandes cantidades de algodón. Además, Gran
Bretaña y el Norte estaban comprometidos en un comercio rentable para ambos:
el norte compraba armas y manufacturas y Gran Bretaña trigo. Finalmente, con
la proclamación de la Emancipación de los esclavos, la opinión pública
internacional se decantó por la causa de la Unión.