¿Si la guerra era
por la esclavitud que pasó con los negros? Los negros desde el principio
estaban deseosos por entrar en las filas de la Unión, pero el gobierno se
mostró reacio a la inclusión de éstos. A medida que captar voluntarios era
cada vez más difícil, la Unió aceptó la inclusión de estos en las filas
Federales. Así se creo la US Colored
Troops.
Eran considerados soldados de segundas categoría, mal pertrechados y
haciendo casi siempre el trabajo sucio, incluso cobrando la mitad de lo que
ganaban los blancos. Con el tiempo y por su valentía se les equiparó el
sueldo, y fueron de los primeros ciudadanos de derecho de la Unión. Pero no
sólo la Unión tuvo en sus filas soldados negros, pocos meses antes de acabar
la Guerra el Sur permitió la existencia de compañías negras, dada la tarea
cada vez más dificultosa de reclutar hombres. Ofrecían a estos soldados la
libertad a cambio de alistarse. Estos hombres no pudieron ejercer un
servicio activo pues ya era demasiado tarde.
Pese a que la Guerra
acabó con la esclavitud, la libertad de los negros tardó en llegar otros 100
años. Los negros que optaron por vivir en el Sur, vivieron con muy pocos
derechos, así entendemos la lucha de los derechos civiles que tuvo lugar en
los años 60. De todas formas y gracias al principio democrático, la Unión y
su Constitución, definieron sus espacios para poder luchar por la inclusión
de este sector social en la legalidad vigente.
El Sur verá como el
Ejército federal se aposenta en sus tierras, instituyéndose un gobierno
militar por el espacio de una década. La Guerra Civil acabó con el modo de
vida del Sur. En cierto modo comienza una nueva “esclavitud” la asalariada.
Todos somos iguales, pero ahora las diferencias se marcarán por las de la
clase. Según un Magistrado de la Corte Suprema:
“
...por todas
partes había en la gente un sentimiento de profunda inquietud. La nación se
había librado de la esclavitud humana..., pero existía la convicción general
de que el país estaba en grave peligro de otra forma de esclavitud: la
esclavitud que resultaría de la concentración de capital en manos de unos
pocos”
En términos de vidas humanas, La Guerra Civil
es el conflicto más costosos en el que se han enzarzado los americanos. Los
Estados Unidos y los Estados Confederados tenían, entre ambos, una población
de 32.300.000 habitantes. Entre 1861 y 1865 el Norte y Sur movilizaron,
respectivamente, 2.777.304 y 1.400.000 hombres, cuya media de edad estaba en
los 26 años. Murieron unos 600.000 hombres (360.222 federales y 258.000
rebeldes) Las estadísticas se amplían si sumamos 471.000 heridos. Lo que
supone un millón de bajas.
Grandes territorios de Richmond, Charleston,
Atlanta, Mobile y Vicksburg quedaron en ruinas. El campo por el que cruzaron
los ejércitos contendientes acabó lleno de plantaciones asoladas, casas y
graneros arrasados, puentes quemados y líneas de ferrocarril destrozadas.
Muchas cosechas fueron destruidas o confiscadas, y gran parte del ganado se
perdió. Más de cuatro billones de dólares en propiedades desaparecieron a
causa de la emancipación, la repudiación de bonos y monedas confederadas, la
confiscación de la producción de algodón y los destrozos de la guerra. El
costo monetario de la guerra fue aterrador. Los préstamos e impuestos
aplicados por el gobierno federal, fueron de cerca de 3 mil millones de
dólares y el interés de la deuda de guerra añadió 2800 millones de dólares.
Por tanto desde el punto de vista financiero, se calcula que los cuatro años
de conflicto costaron a la Confederación 4.000 millones de dólares, y a la
Unión 16.000 millones de dólares.
Los problemas materiales pudieron resolverse,
no así los morales. La violencia, destrucción y odio llegaron a la categoría
de virtudes. Los vicios marcaron más de una generación. Y sin duda las
atrocidades cometidas fueron el antecedente de las guerras del Siglo XX. A
pesar de todo fue una guerra puente entre la atrocidad y la última guerra de
caballeros. Los asedios y capitulaciones se desarrollaron siguiendo
estrictamente las reglas bélicas; los prisioneros se intercambiaban y se
liberaban bajo palabra.