LOS SENTIDOS: OÍDO, Órgano

ÓRGANOS DE LOS SENTIDOS HUMANOS: VISTA, OÍDO, TACTO, GUSTO, OLFATO

>Inicio >Menú Salud y Medicina

Test Online

 

 

 

 

Sentido de la Vista

Sentido del Oído

Sentido del Olfato

Sentido del Tacto

Sentido del Gusto


ÓRGANOS DE LOS SENTIDOS: Cada uno de los órganos de los sentidos está especializado en la percepción de una clase de sensaciones, para lo cual  posee receptores específicos. La percepción pertenece al ámbito de la fisiología de la corteza cerebral, donde  se elaboran las sensaciones.  Desde el punto de vista de la morfología, distinguimos en el oído tres partes: el oído externo, el medio y el interno. Todas ellas participan en la audición, pero en el oído interno existe además el sistema destinado a informarnos sobre la posición de nuestro cuerpo, el sentido del equilibrio. Ambos sentidos presentan también unas vías nerviosas que conducen sus mensajes hacia el encéfalo, donde son analizados.

EL ODIO Y EL EQUILIBRIO: Desde el punto de vista de la morfología, distinguimos en el oído tres partes: el oído externo, el medio y el interno. Todas ellas participan en la audición pero en el oído interno existe además el siste­ma destinado a informarnos sobre la po­sición de nuestro cuerpo, el sentido del equilibrio. Ambos sentidos presentan también unas vías nerviosas que conducen sus mensajes hacia el encéfalo, donde son analizados.(imagen: gentileza Rincón del Vago)

El oído externo: En primer lugar existen los pabellones auditivos u orejas, situados a cada lado de la cabeza, que sirven para localizar el origen de los sonidos. Aunque en muchos animales las orejas pueden orientarse, en el hombre están inmóviles, lo que se compensa moviendo la cabeza a un lado y a otro si queremos saber de dónde proviene un sonido.

A continuación existe un conducto corto, el auditivo externo, que lleva los sonidos hasta el tímpano. Éste es una membrana que vibra con ellos y que transmite su vibración a las estructuras del oído medio. En el conducto auditivo externo existen glándulas productoras de cera, que sirven para proteger el conducto del frío y para absorber la suciedad.

El oído medio: Ésta es una cavidad que se halla excavada dentro del hueso temporal, entre el tímpano y el oído interno. Sin embargo, no está cerrada por completo, sino que se comunica con la faringe por medio de la trompa de Eustaquio. La función principal de este conducto es igualar la presión del oído medio con la del exterior, evitando roturas del tímpano. También existen las ventanas oval y redonda, que comunican el oído medio con el interno.

Del tímpano parte la cadena de hueseculos que transmite las vibraciones hasta la ventana oval. Está formada por tres huesecillos, el martillo, el yunque y el estribo, desde fuera hacia dentro, y son los huesos más pequeños del cuerpo humano.

Oído interno: Éste es otro espacio de forma irregular que se halla en el interior del hueso temporal. En él se encuentra el caracol o cóclea, un canal de unos 3,5 cm. de largo que se halla enrollado sobre sí mismo, dando dos vueltas y media en espiral. En su interior existe un líquido parecido al cefalorraquídeo y dos tabiques que lo dividen

longitudinalmente en tres partes. El caracol es el órgano interno de la audición. En un extremo del caracol hay dos vesículas, el utrículo y el sáculo, que son las zonas del oído interno dedicadas al equilibrio. Además, en el utrículo se encuentran los tres conductos semicirculares, que son asas que se dirigen hacia las tres direcciones del espacio.

La audición: En uno de los canales del caracol existe el órgano de Corti, formado por una serie de células ciliadas. Cuando un sonido llega a través del tímpano, la cadena de huesedillos y la ventana oval lo llevan al caracol. Allí produce la vibración del líquido que se encuentra en el interior del canal, haciendo ondear las células ciliadas del órgano de Corti. Estas oscilaciones de mayor o menor amplitud son transmitidas en forma de señales al nervio auditivo, que las envía a la corteza cerebral, al lóbulo temporal, donde son analizadas.

El equilibrio: En el interior del sáculo, que es un saco ovalado de unos 3 mm. de diámetro, existe un material que contiene gran canti­dad de sales de calcio, que forma unas pequeñas masas. En las paredes del sáculo se encuentra una zona con células ciliadas llamada mácula. Las masas calcáreas se apoyan sobre la mácula, y al variar la posición del cuerpo estimulan sus células ciliadas, que envían el mensaje sobre el equilibrio estático al encéfalo.

El utrículo, además de poseer también una mácula, cuenta con los tres canales semicirculares, que se encargan del equilibrio dinámico, es decir, del movimiento. En su interior existe un líquido que hace desplazarse unos finos cilios que se encuentran en unas zonas llamadas crestas. Así nuestro cuerpo puede mantener el equilibrio durante los movimientos de giro y aceleración gracias a los impulsos que, partiendo del utrículo, son enviados por el nervio auditivo al encéfalo.


El oído es el segundo sentido que se activa en el feto. Éste puede oír ruidos y reconocer algunos sonidos graves in útero. El sonido se transmite mediante vibraciones en el aire, y al principio es una onda que pasa a través del oído externo y hace vibrar el tímpano como el parche de un tambor. La vibración pone en movimiento los osículos del oído medio; a su vez, éstos activan los cilios (pelos microscópicos) del oído interno y transforman las vibraciones en impulsos eléctricos, que son enviados al cerebro, donde se interpreta el sonido.

Biografías - Todo Argentina - Maravillas del Mundo - Historia Universal - Juegos Pasatiempo

Sonico Meneame

Si te gusta esta página, votá!

(+) Tips o Sugerencias Sedna

 Autor del Diseño, Mantenimiento y Armado Usando Las Fuentes Consultadas