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Pablo Escobar: El rey
del narcotráfico
Considerado como uno de los mayores
criminales de la historia, Pablo Emilio Escobar Gaviria no sólo ganó
su fama por ser uno de los hombres más ricos del mundo, gracias a
una fortuna que llegó a más de tres mil millones de dólares, sino
que además fue el más poderoso narcotraficante de Colombia.
No obstante, su mala reputación no
impidió que Gaviria pudiera acceder a un cargo político, ya que en
la década del ochenta fue elegido Representante a la Cámara suplente
para el Congreso de la República del país colombiano.
Incluido en la lista de las diez
personas más ricas del mundo por la revista Forbes del año 1990,
Pablo Emilio Escobar Gaviria llegó a este mundo el 1 de diciembre de
1949, nacido en la localidad de El Tablazo, población ubicada en las
cercanías de Medellín, siendo el tercer hijo de siete hermanos.
Se crió dentro del seno de una humilde
familia siendo su padre un hombre dedicado a la agricultura y su
madre maestra de escuela, lo que le permitió acceder a una formación
estándar dentro de establecimientos estatales, en los cuales Pablo
demostró tener un carácter independiente y una gran capacidad de
liderazgo.
Desde muy pequeño, su personalidad
fuerte lo llevó lentamente a concebir actividades que rozaban con lo
amoral, cometiendo su primer acto delictivo a muy corta edad, cuando
sustrajo un conjunto de lápidas de distintos cementerios, a la
cuales luego les borró sus inscripciones y las revendió en el
mercado negro.
A los 17 años, Pablo decidió su futuro
para siempre, por lo que abandonó los estudios y comenzó a dedicarse
de lleno a la delincuencia, primero dentro del ámbito del robo de
vehículos y luego comenzando con el tráfico de marihuana.
Fue escaso el tiempo que le llevó
convertirse en uno de los principales narcotraficantes de Medellín,
ya que en la década de los años setenta se estableció como uno de
los principales enlaces entre los productores de Colombia y los
traficantes de Estados Unidos, ingresando de esta forma en el
tráfico internacional de cocaína.
En poco tiempo, Escobar alcanzó el
primer puesto en la lista de narcotraficantes de Sudamérica, lo que
logró a través de pagar frecuentes sobornos a jueces, policías y
políticos, como así también ejerciendo extorsiones y cometiendo
asesinatos.
Desde siempre Pablo tuvo un lema que
marcó por completo su vida y su desenvolvimiento dentro del mundo
del narcotráfico, y que realmente lo describe a la perfección, el
cual rezaba "Plata o plomo".
En la década de los años setenta, el
famoso Cartel de Medellín, que había sido fundado por Escobar,
controlaba el tráfico del 80% de la cocaína que se consumía en los
Estados Unidos.
No obstante, al mismo tiempo, Escobar
encontró tiempo para realizar algunas obras benéficas dentro de
Medellín, contribuyendo con el sector más humilde de la población de
dicha ciudad, creando por ejemplo el llamado Barrio Pablo Escobar,
en el que se construyeron un conjunto de viviendas sociales a través
del programa "Medellín sin Tugurios". Este y otros actos realizados
por el narcotraficante lograron que se convirtiera en un hombre
adorado por la gente humilde de su país.
A pesar de haber conseguido una
incalculable fortuna, Escobar tuvo la intensión de convertirse en un
hombre respetable, por lo que decidió ingresar en el mundo político,
logrando en 1982 ser elegido como congresista suplente dentro del
Parlamento colombiano.
Con ello surgieron las controversias y
las distintas oposiciones de diversos sectores, generando un sinfín
de protestas ante la evidente corrupción política del país. A partir
de su asunción al Congreso, el periodista Guillermo Cano, que en
aquella época ejercía como editor del diario El Espectador, junto al
Ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla, comenzaron una
investigación para conocer el origen real de la fortuna de Escobar.
Gracias a estas investigaciones se
conoció la verdadera actividad de Escobar, y debido a ello fue
expulsado del Congreso en 1984. Inmediatamente, el narcotraficante
envió a sus sicarios para que asesinaran al periodista y al
ministro.
A partir de aquel momento comenzó a
desarrollarse en Colombia el período histórico denominado el
"narcoterrorismo", que en definitiva fue la guerra personal de Pablo
Escobar contra el estado colombiano, que en ese momento se
encontraba auxiliado por el Gobierno de Ronald Reagan, presidente
norteamericano que había comenzado una cruzada contra el
narcotráfico en la región.
Dentro de esta guerra existió un día
que es recordad por todos, precisamente el 6 de noviembre de 1985,
momento en que Pablo Escobar dio uno de sus golpes más duros dentro
del corazón del poder judicial de Colombia.
Ese día, el Palacio de Justicia, sede
del Tribunal Supremo, fue asaltado de forma violenta por un grupo de
guerrilleros enviados por Escobar, que dieron como resultado la
muerte de 94 personas, once de los cuales eran altos magistrados del
tribunal.
Dentro del período del narcoterrorismo
de Escobar se cometieron hechos aberrantes que terminaron con la
vida de inocentes. Pero además entre sus crímenes más notorios se
encuentran el asesinato de Guillermo Cano, director del periódico El
Espectador, el del pre-candidato presidencial Luis Carlos Galán, y
los atentados para cobrarse la vida de los políticos que no le
convenía que llegaran al poder.
Uno de estos atentados tuvo lugar el
27 de noviembre de 1989, cuando hizo estallar el vuelo 203 de
Avianca, con el objetivo de terminar con la vida del entonces
candidato César Gaviria, y que dejó un saldo de 107 muertos.
Sólo un mes después, Escobar envió un
coche bomba para que estalle frente al edificio del DAS, la policía
secreta colombiana, con el fin de asesinar al director de la
entidad, el general Miguel Alfredo Maza Márquez, quien salió ileso.
Aquel atentado le valió la vida a más de 70 personas.
Ante la violenta realidad, las
autoridades colombianas decidieron crear el cuerpo especial de la
Policía Nacional denominado "Bloque de Búsqueda", cuya misión era
detener vivo o muerto a Escobar.
Luego de varios meses de intensas
tareas de inteligencia y una ardua investigación, el cuerpo especial
logró hallar el paradero del narcotraficante, precisamente el 2 de
diciembre de 1993, quien murió luego de abatirse a duelo con los
uniformados.
Antes de morir logró enunciar su
última frase, diciendo: "Prefiero una tumba aquí en Colombia que una
cárcel en Estados Unidos ".
Si quieres saber más sobre la vida de
Pablo Escobar, te recomendamos la lectura del libro titulado "Matar
a Pablo Escobar" de Mark Bowden, y la película "Blow", dirigida por
Tod Domme.
LA RENDICIÓN
DE ESCOBAR:
El 18 de abril de 1991, después de discutir
con Rafael García Herreros, un sacerdote de la orden andina, Pablo
Escobar anunció que iba a liberar a la esposa y a la hermana del
senador Alberto Villamizar, a quienes retenía como rehenes, y que se
entregaría ante la El padre Herreros. justicia colombiana en 15
días. Un
mes más tarde, dos helicópteros alzaron el vuelo desde el palacio
del gobernador de la región de Antioquía; el primero llevaba a bordo
al procurador general de la nación y se dirigió hacia la prisión de
Envigado. El otro, donde se encontraban el senador Villamizar y el
sacerdote, aterrizó en el campo. Escobar salió de la selva, liberó a
las mujeres y subió al aparato, el cual despegó para aterrizar en el
campo de fútbol de la prisión. Escobar bajó del helicóptero.
Escoltado por sus dos lugartenientes, entró en el salón de la
prisión, ya acondicionado. Sacó su pistola de 9 mm, retiró las balas
y se la tendió al director del establecimiento, bajo la mirada del
procurador general. Al día siguiente firmó sus primeras confesiones,
con lo que escapó de la extradición hacia Estados Unidos. Casi un
año más tarde, se fugó de la cárcel y murió el 2 de diciembre de
1993, a manos de la policía colombiana. |