|
Las serpientes son reptiles
con un cuerpo alargado y cilíndrico desprovisto de extremidades, delgado o
grueso, con tamaños muy variados que van desde los 10 cm (serpientes ciegas)
hasta los 10 m (boas y pitones). Son ectotérmicos (a veces mal llamados
de “sangre fría”), lo que significa que su temperatura interna varía con la
temperatura del medio. La cabeza puede ser cilíndrica, triangular o aplanada,
los ojos no tienen párpados y mudan de piel más de una vez al año. Como todos los reptiles, las
serpientes tienen una temperatura variable según el ambiente. Acostumbran
descansar al sol; cuando empiezan los fríos se refugian en los nidos que
encuentran, y caen en letargo.
El término serpiente es
utilizado en general para nombrar sin distinción a las víboras y culebras. El
nombre "culebra" generalmente se asocia a organismos inofensivos, aunque existen
algunas especies venenosas; por su parte, las llamadas "víboras" son, sin
excepción, venenosas y su mordedura es potencialmente peligrosa para el ser
humano.
Hay muchas serpientes que al
morder inoculan un veneno muy poderoso; de allí su fama de malignas y
siniestras. Pero la realidad las variedades que disponen de esta arma tan
terrible prefieren huir si son atacadas, y sólo cuando se las acorrala recurren
a su mordedura ponzoñosa.
En los climas templados, las
únicas serpientes venenosas son las víboras. Su tamaño no es muy grande (unos 60
centímetros) ; viven en los lugares pedregosos y soleados, o entre los
matorrales. Pasan el invierno aletargadas en un agujero cualquiera o bajo una
piedra, pero, al llegar el verano, se despiertan y salen a estirarse al sol.
En
las cuevas, se encuentran algunas veces nudos formados por varias víboras; lo
hacen porque durante su letargo, entrelazadas así, pueden conservar mejor la
pequeña cantidad de calor que necesitan para vivir. Los cazadores las capturan
con un palo en forma de horquilla, que mantiene su cabeza apretada contra el
suelo. Después les hacen morder una esponja hasta que agotan todo su veneno; de
este modo se vuelven inofensivas y entonces pueden tomarlas sin peligro.
La
lengua de las víboras es.
“bífida”, es decir que tiene dos puntas; todas las
serpientes cuyo nombre científico es “ofidio”, tienen lengua bífida. La lengua
bífida, o lengua dividida, es una modificación corporal en el que la lengua se
corta desde la parte central hasta la punta, bifurcándose al final.
Pretendiendo separar verticalmente
la parte anterior de la lengua, con el fin de que ésta tome una apariencia
bífida. Las serpientes usan sus lenguas que están divididas en dos para
ayudarles a oler.
La serpiente saca y mete la punta
de su lengua para colectar señales químicas del aire. Después, un órgano en el
paladar "huele" la señal.
Su
mandíbula puede desarticularse a voluntad y abrirse en forma increíble. No
tienen párpados y el maxilar superior posee dos dientes huecos, en forma de
gancho, que se comunican con un depósito de veneno colocado debajo del ojo.
Cuando la víbora muerde, los dientes hacen presión sobre el depósito y el veneno
que pasa por ellos, penetra en la herida de la víctima. El veneno puede ser
mortal para el hombre y para todos los animales de sangre caliente.
La cobra (Naja tripudians) es uno
de los ofidios más temibles. Vive en las selvas de la India. Cuando se la irrita
dilata asombrosamente la piel del cuello, donde tiene un dibujo negro que parece
un par de anteojos. La mordedura de la cobra causa la muerte rápidamente.
No menos peligrosa es la serpiente
de cascabel o crótalo, que vive en las regiones cálidas de América. Mide cerca
de dos metros y es muy robusta. En la cola tiene un conjunto de pequeñas
cápsulas córneas que ,al ,agitarse producen un sonido parecido al de una
calabaza llena de piedritas.
Hay también muchas serpientes que,
sin ser venenosas, poseen armas terribles. Estas armas son sus anillos
musculares; al enroscarse alrededor de la víctima, se contraen en tal forma que
la asfixian y trituran. La pitón (Pyton reticidatus), que vive en la India, es
una estranguladora implacable, lo mismo que la boa Constrictor, común en las
selvas americanas.
Estos ofidios pueden alcanzar una longitud de siete u ocho
metros y su diámetro es de aproximadamente treinta -centímetros. Se suspenden de
las ramas de los grandes árboles y aguardan a su presa; cuando el animal está a
su alcance, lo aprisionan , y ,enroscándosele alrededor del cuerpo ,trituran sus
huesos. Luego la boa lo engulle sin masticar. La digestión es sumamente lenta y
puede durar varias semanas, en el curso de las cuales permanece aletargada. Es
el momento propicio para matarla. La boa es ovípara sus huevos son del tamaño de
los huevos de ganso ,y parece que la hembra los incuba con mucho cuidado.
Hay también serpientes que, como la culebra, son totalmente inofensivas. Pero no
todas las serpientes causan perjuicio al hombre; algunas son útiles porque, al
alimentarse, destruyen gran cantidad de roedores que dañan los sembrados, y
otras ,porque su piel se utiliza en la fabricación de carteras, calzados, etc.
El mismo veneno que hace temibles
a ciertas serpientes es muy útil en medicina. Al igual que el veneno de las
abejas, el de las serpientes, en dosis muy pequeñas, se emplea para el
tratamiento de ciertas enfermedades como el reumatismo; además, es
irreemplazable para la preparación del suero antiofídico, con el cual se
combaten los fatales efectos de la mordedura de estos animales. En San Pablo
(Brasil) se encuentra el Instituto Butantan, el mayor del mundo para la
elaboración del suero y el estudio de las aplicaciones útiles de la ponzoña de
las serpientes.
El único procedimiento realmente
eficaz contra las mordeduras de víboras es la aplicación del suero antivenenoso
descubierto por el doctor Calmette; neutraliza sin excepción los efectos del
veneno, siempre que sea aplicado a tiempo. En caso de no tenerlo disponible,
puede recurrirse a los antiguos métodos, como atar fuertemente el miembro
mordido para que el veneno no pase al resto del cuerpo, y luego hacer sangrar la
herida chupándola.
Esta operación no significa ningún peligro para la persona
que la ejecuta, siempre que en la boca no tenga heridas donde pueda penetrar la
ponzoña. La ligadura no debe durar más de media hora, después de la cual se lava
la parte lastimada con una solución de hipoclorito de calcio, de hipoclorito de
sodio o de permanganato de potasio al uno por ciento. Además se recomienda
inyectar alrededor de la herida unos tres centímetros cúbicos de cualquiera de
esas soluciones. Pero lo más eficaz es, sin duda, el suero, que debe tenerse
siempre a mano.
La Anaconda:
La anaconda es la
serpiente mas grande del mundo.
Las hembras pueden superar los 8 metros de largo y alcanzar los 150 Kg. de peso.
Es casi imposible encontrarla fuera de los ríos o charcas en los que pasa la
mayor parte del tiempo sumergida asomando sólo la cabeza.
Caza por lo general animales que
se acercan a beber, sujetándolos con sus enormes mandíbulas y aferrándose a
ellos para enroscarse alrededor de su cuerpo hasta asfixiarlos. La mayor
anaconda que se ha registrado oficialmente media 9 metros de largo y pesaba 140
kg, . Los machos son significativamente menores, alcanzando los 2 metros y
medio.
La anaconda no necesita triturar a
su presa, puesto que su mandíbula se desencaja, permitiéndole tragar a sus
presas enteras. La digestión de una presa grande puede demorar varias semanas,
durante las cuales la serpiente se encuentra casi inactiva. Los cazadores
furtivos aprovechan estos estadios para capturarlas mas fácilmente
Existen aproximadamente 2700 especies de serpientes y solo 20%, a nivel
mundial, pueden ser peligrosas para el hombre debido a la toxicidad de su
veneno. Los venenos de las serpientes son complejas mezclas de proteínas y otras
moléculas. Son de dos tipos: neurotóxico o proteolítico, el primero es un
neurobloqueador que trabaja sobre el sistema nervioso central inhibiendo
principalmente impulsos respiratorios y cardiacos. El segundo tiene la función
de destruir tejidos (piel, sangre, hueso, músculo, pelo).
Generalmente en los vipéridos y crotálidos predomina el veneno proteolítico; mientras que en los
elápidos e hidrófidos, es neurotóxico (con excepciones). En cambio, los
colúbridos presentan un veneno de baja toxicidad, incapaz de ocasionar
envenenamiento grave al hombre, excepto dos especies de culebras africanas:
Dispholidus typus y Thelotornis kirtlandi. Otros colúbridos son: Boiga,
Coniophanes, Conophis, Conopsis, Crisantophis, Erytrolamprus, Heterodon,
Imantodes, Leptodeira, Leptophis, Oxybelis, Phyllodryas, Rhadinaea, Tachymenis,
Trimorphodon.
Funciones del veneno:
a) Alimentación: inmovilizar
a la presa e iniciar la digestión.
b) Defensa, cuando se sienta amenazada
|