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Fuente Consultada:
Geografía El mundo contemporáneo
María Julia Echeverría
Silvia María Capuz
PERSPECTIVA HISTÓRICA DEL ESPACIO MUNDIAL
El sistema político mundial es el resultado de una serie de
procesos históricos, llamados órdenes geopolíticos mundiales. En cada uno de
ellos es importante tener en cuenta la distribución del poder en el mundo
y la influencia de las principales potencias, que imponen sus ideas y
concepciones al resto de los países, sobre todo a los menos poderosos.
Poder: capacidad que tienen
los países para alcanzar sus objetivos, influir sobre otros y oponerse a
aquellos que obstaculizan sus intereses
En la historia del sistema interestatal mundial se distinguen
los siguientes órdenes geopolíticos: la hegemonía europea (1815-1871), la era
del imperialismo (1871-1914), las guerras mundiales (1914-1945), el mundo
bipolar (1945-1 989) y el mundo multipolar (1989 en adelante).

LA HEGEMONÍA EUROPEA (1815-1871)
Este período comienza en 1815 con el Congreso de
Viena, que puso fin a las guerras revolucionarias y napoleónicas. Se fijaron los
límites entre los Estados europeos y se estableció un sistema de relaciones
internacionales con el objetivo de disminuir las posibilidades de nuevos
conflictos. Europa constituía el centro de poder más importante frente al resto
del mundo. A lo largo del período se produjeron tres oleadas revolucionarias que
pusieron en cuestión
los principios de legitimidad de las antiguas monarquías. El nacionalismo se
convirtió en el nuevo discurso de legitimidad del poder y surgió el concepto
Estado-nación. Este proceso de construcción de naciones se dio
principalmente en Europa y cada uno de los países debía cumplir los siguientes
objetivos:
•
construir y consolidar un Estado fuerte, con una administración centralizada y
un control efectivo sobre sus ciudadanos;
• dar a
sus territorios una configuración compacta y con límites fijos que fuesen
símbolos de la pertenencia a una nación. Es decir, que la identidad territorial
fue
el elemento fundamental de los
Estados nacionales.
LA ERA
DEL IMPERIALISMO (1871-1914) (Ver
Imperialismo)
El
imperialismo, es decir la conquista de territorios por parte de las potencias
europeas, fue un fenómeno complejo que caracterizó a este período. Se basó en la
conquista militar y era símbolo de la grandeza nacional.
La ocupación
de otros continentes tenía como objetivo la búsqueda de materias primas para sus
industrias, de mercados donde vender sus productos sin trabas aduaneras y la
formación de una red de comunicaciones para poder explotar los recursos
naturales.
El Imperio
británico fue el más poderoso y el de mayor extensión. Era un imperio marítimo,
ya que basaba su estrategia en el control de los mares, los pasos entre ellos y
los canales. Francia fue la otra potencia que consiguió formar un imperio de
importancia mundial. Su mayor peso lo tenía en Africa Occidental.
La expansión
colonial generó profundas rivalidades que originaron la firma de pactos y la
formación de alianzas ofensivas y defensivas, período conocido con el nombre de
la Paz
armada.
Este panorama
determinaría la conformación de los bandos enfrentados en la Primera Guerra
Mundial: por un lado la Triple Alianza (Austria, Hungría y Alemania) y por el
otro, la Triple Entente (Francia, Reino Unido y Rusia).
LAS
GUERRAS MUNDIALES (1914-1945) (Ver
Guerras Mundiales)
La Primera
Guerra Mundial se extendió entre 191i4y 1918. Se destacé por su duración y su
extensión geográfica. Comenzó siendo una guerra continental y terminó siendo una
guerra mundial, ya que el enfrentamiento fue entre imperios.
El Tratado de
Versalles, firmado en 1919, puso fin a la guerra. El mapa político de Europa se
transformó notablemente. En el período de entreguerras (entre la Primera y la
Segunda Guerra Mundial, en 1939) se destacé la crisis económica de 1929. Comenzó
con la caída de la Bolsa de Nueva York ya que se produjo un exceso de oferta de
acciones y las cotizaciones de sus valores descendieron significativamente, En
poco tiempo se transformó en una crisis mundial ya que se redujo el comercio
internacional, afectando tanto a los países industrializados como a los países
de base agrícola por el descenso de los precios de los productos.
Durante la
Segunda Guerra Mundial, casi todos los países de la Tierra se vieron
involucrados directa o indirectamente. La Conferencia Internacional celebrada en
Yalta en la península de Crimea (ex URSS, hoy Ucrania) en 1945, fue uno de los
hitos que marcó el fin de la guerra. Allí las potencias aijadas (Estados Unidos,
la Unión Soviética y el Reino Unido) debatieron y planificaron el nuevo sistema
mundial.
Todos los
acontecimientos ocurridos durante el período de las guerras mundiales
constituyeron una estrategia, planeada y conducida por las potencias
occidentales, para evitar que Alemania ocupara el lugar del Reino Unido, cuyo
poderío se estaba debilitando y que Estados Unidos la reemplazara como potencia
mundial.
EL
MUNDO BIPOLAR (1945-1989)
A partir de la
Segunda Guerra Mundial comenzó un período denominado guerra fría, que se
caracterizó por un estado de tensión permanente entre los dos bloques
antagónicos organizados por los Estados Unidos y la Unión Soviética.
Este
enfrentamiento no bélico y bipolar implicó el choque entre dos concepciones
opuestas, el capitalismo y el comunismo, y se manifestó en los aspectos
político-ideológico, económico y militar.
En el plano
político-ideológico el bloque liderado por Estados Unidos defendía la
democracia, la libertad y la iniciativa privada. En cambio, el bloque comunista
defendía el socialismo y la propiedad estatal de los medios de producción.
Desde un punto
de vista militar, el bloque occidental creó la Organización del Tratado del
Atlántico Norte (OTAN) para defenderse de una expansión del comunismo. Por su
parte, la Unión Soviética hizo lo mismo con el Pacto de Varsovia, organización
militar que nucleaba a sus países aliados.
Con respecto
al plano económico, Estados Unidos propicié el lanzamiento del Plan Marshall,
cuyo objetivo era la reconstrucción de la economía europea. El plan consistía en
el aporte de recursos financieros norteamericanos y en la transferencia de las
tecnologías de la industria para las potencias europeas. Los países del Este lo
rechazaron creando, como contrapartida, el Consejo de Asistencia Económica Mutua
(Comecon).
El mundo quedó
dividido de la siguiente manera:
• Primer
Mundo: países occidentales capitalistas;
• Segundo
Mundo: la Unión Soviética y los países satélites de Europa Oriental;
• Tercer
Mundo: los países que integraron el Movimiento de Países No Alineados (Asia
Meridional, Áftica y América latina). Esta denominación comenzó a ser utilizada
como sinónimo de pobreza y desde esta perspectiva el mundo se dividía en países
desarrollados y países subdesarrollados.
EL
MUNDO MULTIPOLAR (1989 EN ADELANTE)

El Mundo en Bloques
A partir de la
década de 1970, una combinación de factores internos e internacionales puso un
freno al crecimiento económico de las grandes potencias.
La mayor parte
de los cambios desde un mundo bipolar hacia uno multipolar, ocurrieron en el
bloque comunista, y culminaron en 1991 con la disolución de la Unión Soviética.
Entre ellos se encuentran:
• la puesta en
marcha de la perestroika, reestructuración económica que implicaba un
cambio gradual del sistema de planificación centralizada;
• la
separación de los países de Europa Oriental del dominio comunista;
• la caída del
Muro de Berlín (1989), que marcó el fin de la guerra fría.
Estados Unidos
continúa siendo una gran potencia mundial, sobre todo desde un punto de vista
militar. En lo económico, existen tres superpotencias: Estados Unidos, Japón y
Unión Europea, centrada en Alemania.
A fines del
siglo XX se intensificó la tendencia hacia la integración de los mercados y la
constitución de grandes bloques económicos en el marco de una economía
globalizada.
El mundo quedó
dividido en bloques geopolíticos con características y problemas comunes. El
criterio utilizado para la clasificación
fue el
de la proximidad geográfica. En esta división, se incluyen los centros de poder
mundial.
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