LOS SOFISTAS, Arte del Discurso

LOS PRIMEROS HOMBRES DE GRECIA QUE COMENZARON A ENSEÑAR EL ARTE DEL DISCURSO

>Inicio >Historia Antigua >Grecia Antigua

Historia Del
Pensamiento
Humano

LOS SOFISTAS

 

 

 

 

La Vida de los Griegos

Los Presocráticos

Peste en Grecia

Medicina Griega

Polis: Esparta

Religión Griega


Con la democracia, el esplendor económico y cultural y el predominio político en Grecia, la situación en Atenas genera nuevos problemas: la democracia, la libertad y la ley, y como intento de abordar estos problemas hacen los sofistas, que es un movimiento intelectual del siglo V antes de C., preocupados fundamentalmente por la educación de los ciudadanos.

LOS SOFISTAS:  En la actualidad el término "sofista" (de sophos) tiene un valor semántico esencialmente negativo, debido a la tradición iniciada por los tres grandes clásicos de la filosofía griega, conocidos como Sócrates, Platón y Aristóteles. Se puede decir que sofista es quien está dotado de habilidad para los razonamientos falsos, capciosos.  En realidad, en su origen, el término sofista significaba sabio, hábil, competente, y era en este sentido que lo usaban quienes lo ostentaban.

Fueron atacados por otros filósofos, como Platón, argumentando que eran unos "comerciantes del saber", por los excesos en los cobros de sus enseñanzas, enseñanzas que no eran buenas para iniciarse en el camino del conocimiento y sabiduría, sino que solo servia para ser un "pícaro" con las palabras e inventar argumentos falsos para ganar una disputa oral.

En la época de Sócrates las explicaciones sobre la investigación de la naturaleza había generado cierto "cansancio" entre los pensadores, sin llegar a una conclusión definitiva, por lo que provocó un cambio en el objetivo de la investigación, tendiendo hacia el estudio del hombre y su relación con la vida en sociedad. También podríamos decir que este  movimiento sofístico están estrechamente relacionados con el vasto cambio político y social que, después de vencer a los persas, implantó en Grecia regímenes democráticos (salvo Esparta).

La democracia ateniense era una democracia directa, no representativa (como las actuales); es decir, todos los ciudadanos tenían la posibilidad de participar directamente en las decisiones públicas, a través de las frecuentes asambleas populares y tribunales públicos convocados. En estas intervenciones públicas, la posibilidad de hacer prevalecer las propias tesis dependía única y exclusivamente de la capacidad expresiva, retórica.

Y aquí intervinieron los sofistas: su principal función (función que realizaban en forma de profesores ambulantes y cobrando un sueldo) consistía en enseñar un nuevo arte: la erístico (de cris, lucha), concebida como el arte de persuadir y argumentar en forma dialéctica; la erística era un procedimiento retórico, discursivo, que enseñaba la capacidad de sostener indiferentemente el pro y el contra de cualquier tesis, sin preocuparse de la verdad o la falsedad de lo defendido. Aunque los sofistas explicaban sus técnicas y procedimientos a todo aquel que tuviera dinero para pagarlo, su objetivo pedagógico primario no era tanto formar al pueblo como educar a los que debían ser caudillos de ese pueblo.

Para conseguir sus objetivos, los sofistas se dedicaron a estudiar profundamente toda una serie de cuestiones gramaticales y lingüísticas. El lenguaje adquirió con ellos el carácter de instrumento, Enseñaron a los jóvenes atenienses a considerarlo como si fuese un arma, con un objetivo casi agresivo, que consistía en la mayoría de los casos en convencer a los demás para ocupar uno mismo puestos sociales de responsabilidad.

En política, los sofistas fueron los fundadores de la demagogia (conducción del pueblo) y la psicagogia (conducción de almas); en teoría del conocimiento fueron los fundadores del escepticismo (doctrina que niega la posibilidad del conocimiento).
Con los sofistas, el hombre y las cosas humanas pasaron al primer plano de la problemática filosófica. Eran humanistas; creían que el único saber que merece realmente tal nombre es el saber práctico, útil para el hombre. Desde esta perspectiva, rechazaban la filosofía de la naturaleza de los primeros presocráticos.

A partir de sus críticas, los sofistas fundaron el subjetivismo o relativismo («la verdad de la cosa conocida es relativa al sujeto que la conoce»). Este relativismo subjetivista lo expresó perfectamente Protágoras (480-410 a. de C.): «El hombre es la medida de todas las cosas».

Los sofistas fueron individuos cosmopolitas, apátridas, que viajaron frecuentemente por todo el mundo conocido. En este continuo viajar conocieron grandes cantidades de pueblos, lenguas, costumbres y leyes, lo que los llevó a rechazar de que la idea de que la ley de los hombres era como la ley de la naturaleza, algo eterno, inmutable y universalmente válido.

Biografías - Todo Argentina - Maravillas del Mundo - Historia Universal - Juegos Pasatiempo

Sonico Meneame

Si te gusta esta página, votá!

(+) Tips o Sugerencias Sedna

 Autor del Diseño, Mantenimiento y Armado Usando Las Fuentes Consultadas