HISTORIA DEL TELÉFONO, Biografía de Graham Bell
Evolución y Funcionamiento

Un Paseo Por
El Siglo XIX

EL TELEFONO DE ALEXANDER GRAHAM BELL

 

 

 

 

Inventos Siglo XX

Henry Ford Ford T

Metales y Aleaciones

Los Hermanos Wright

Las Comunicaciones

Agroquímica

Nikola Tesla

El término teléfono se refiere al conjunto de aparatos e hilos conductores con los cuales es posible transmitir a distancia la palabra y toda clase de sonidos, por la acción de la electricidad. En la actualidad, los avances en el campo de la telefonía permiten establecer conexiones con determinados dispositivos capaces de cifrar y traducir otro tipo de mensajes complejos, utilizando las líneas telefónicas.

BIOGRAFÍA: Algunos datos sobre la vida Alexader Bell

Nombre del personaje: Alexander Graham Bell
Fecha de nacimiento: 3 de marzo de 1847
Fecha de fallecimiento: 2 de agosto de 1922
Origen: Edimburgo, Escocia
Actividad: Científico e inventor

Nacido Alexander Bell, adoptó el nombre Graham por su admiración por Alexander Graham, un amigo de la familia Bell. Alexander fue educado en la Royal High School de Edimburgo, de la cual se graduó a la edad de trece años. A los 16 años, obtuvo una plaza como maestro adjunto de locución y música en el Weston House Academy en Elgin Moray, en Escocia.

El año siguiente lo pasó en la Universidad de Edimburgo. En 1866 y 1867 fue instructor en el Somersetshire College en Bath, Inglaterra. Cuando estaba aún en Escocia, se dice que Bell se interesó por la acústica; interés originado por la sordera de su madre. El 7 de marzo de 1876, fue concedida una patente en Estados Unidos por el teléfono.

Había dedicado mucho tiempo a la investigación de los sistemas de comunicación existentes, pero aún no había logrado su objetivo: enviar mensajes, con voz humana, por medio de métodos similares a los que se utilizaban en el telégrafo. Estaba agotado, pero no se conformaba.

Luego de varios intentos, algo milagroso ocurrió; realizaba uno de sus curiosos experimentos, cuando escuchó algo similar a la vibración de la voz que emanaba de uno de los alambres que empleaba. No podía creerlo, su sueño se empezaba a convertir en realidad.

El 10 de marzo de 1876, luego de años de lucha por una patente, Alexander Graham Bell envió el primer mensaje telefónico. De esta manera, comprobaba que ya no era necesario que los jinetes entregaran la correspondencia urgente con días de retraso, aunque cabalgaran durante noches y días enteros, ni era imperativo esperar pacientemente un turno en la oficina del telégrafo; desde ese momento la voz empezó a viajar por miles de kilómetros, dando lugar a la más significativa revolución en las comunicaciones.

Sin embargo, aparentemente Bell no fue el primero en crear este aparato, sino solamente el primero en patentarlo, pues el 11 de junio de 2002, el Congreso de Estados Unidos aprobó la resolución 269 por la que reconoció que el inventor del teléfono había sido Antonio Meucci y no Alexander Graham Bell.

Los comienzos

telefono experimentalLa aplicación de la electricidad al ámbito de las comunicaciones —los primeros experimentos en este sentido se remontan a la etapa final del siglo XVIII— supuso un avance decisivo.

Si el telégrafo había logrado asociar impulsos eléctricos y letras, sistema que, tras un adecuado procedimiento de descodificación, permitía la transmisión de mensajes a larga distancia, el siguiente paso vendría con la unión de la señal eléctrica y la voz humana.

No obstante, en el caso del teléfono, se hacía necesario un elemento intermedio que tradujera ondas sonoras en señales eléctricas y viceversa, un segundo dispositivo capaz de convertir la señal eléctrica en onda de sonido. (foto: primer aparato ideado por Graham Bell)

bellEn 1857, Antonio Meucci (1808-89) (foto) habla inventado una máquina cuyo componente esencial era un elemento vibrador unido a un imán; era el primer aparato telefónico: Aunque Meucci patenté su hallazgo en 1871, el escaso interés mostrado por la compañía a la que le ofreció y las dificultades económicas le hicieron abandonar el proyecto.

Por este motivo, sería Graham Bell (1847-1922) quien, finalmente, tras patentar un aparato semejante en 1876, pasaría a la historia como el verdadero padre del teléfono, y ello a pesar de que surgió inmediatamente una disputa legal que no finalizó hasta 1886 y con resultado favorable para Meucci.

A partir de entonces, los avances más señalados derivaron de la incorporación de bobinas (1913) y de diversas técnicas que hicieron posible mantener más de una conexión sobre la misma línea (1916). Los nombres de Thomas A. Edison, Elisha Gray o Edward Hughes sé encuentran estrechamente vinculados al desarrollo del teléfono.

En una etapa posterior, en los años treinta, se aplicaron cables coaxiales y, ya en la segunda mitad de la centuria, se verificaron las primeras comunicaciones entre continentes y comenzaron las transmisiones vía satélite.

"Una conversación de cinco minutos es tanto como una carta de treinta páginas en papel y muchísimo más inteligente. De todo lo que la civilización del siglo XIX se enorgullecía, nada remotamente comparable a una charla mientras se fuma una pipa tranquilamente".
Científico escocés anónimo, en 1871.

Miedo del teléfono
Las preocupaciones anunciadas en los periódicos (y tal vez por la Western, que quería mantenerse con su negocio de telegrafía) estaban de moda. ¿Tener un teléfono sería como dejar entrar un espía en su casa? ¿Podría oír la gente que estuviera en la línea, lo que uno conversara? Si la electricidad llevaba las voces por una línea, ¿también podría llevar enfermedades? ¿Podría el teléfono hacerle algún daño? ¿Podría la gente volverse sorda o enloquecer? ¿Qué pensaría Dios de todo esto? Había gente que encontraba versos en la Biblia que parecieran prohibir el uso del teléfono dos años antes de que se hubiera inventado.

Ninguno de los científicos, ni gente de negocios, tomó estas preocupaciones seriamente, pero era importante que fueran explicadas si quería que se estableciera un sistema nacional de teléfono. Entonces Alexander le añadió a su trabajo una campaña de publicidad diseñada para que el teléfono fuera aceptado públicamente. Sabía que era importante para él que su nombre apareciera en los periódicos y sus ideas, ahora que estaban registradas, fueran discutidas y comentadas; era un hombre experimentado, agresivo de palabras y, como muchos buenos profesores, tenía ese toque de personalidad y de convicción.

Uno de sus "trucos", diseñado especialmente para poner a la gente a hablar, fue puesto en práctica, en mayo de 1876, en una reunión de la Academia Americana de Artes y Ciencias.

En la reunión, Alexander oprimió un botón en su escritorio y la audiencia quedó sorprendida al oír de una caja, sobre la mesa, la melodía de un himno.

En un edificio de la misma calle, el primo de i Mabel, William, tocaba un "órgano telegráfico".Sus teclas estaban unidas a la línea del telégrafo  en el salón de conferencias. El órgano transmitía cada nota en su frecuencia particular a lengüetas afinadas en la caja y éstas respondían a las señales.

La audiencia académica casi enloquece de admiración. Bell consiguió que su nombre apareciera bastan te destacado en la prensa. Pero, realmente lo que había demostrado no era el teléfono pero sí una aplicación ingeniosa del principio de su telégrafo armónico.


"Entre todos los inventos, había uno que no solo dio más fama a la exposición, sino que colocó el nombre de los Estados Unidos como el de la nación de inventores brillantes. Era un aparato bastante simple el que su inventor, Alexander Graham Bell, presentó públicamente por primera vez allí, bajo el nombre de "teléfono"... Cuando se conoció que el teléfono podría hablar casi tan perfectamente como la boca humana, repitiendo las palabras de una manera audible e inclusive a una distancia bastante considerable, su fama se regó como pólvora", En la revista científica holandesa De Natuur, de 1876.

exposicion

Visitantes muy distinguidos se agrupan alrededor de la exhibición de Graham Bell en Filadelfia. Su aparición en la exhibición fue muy importante por dos razones. Primero, ganó publicidad. La exhibición recibió páginas enteras de prensa y revistas. Segundo, fue una oportunidad para presentar el invento a todos los científicos visitantes y a los industriales que tenían suficiente arrojo y cuyo apoyo era vital para hacer que el teléfono fuera una interesante aventura de negocios.

telefono publicidad

En un exposición internacional sobre la comunicación telefónica, el siguiente en ensayar la nueva maravilla fue el emperador de Brasil. Bell le recitó el famoso Ser o no ser de la obra Hamlet de Shakespeare. El emperador brincó sorprendido: "¡Yo oigo, yo oigo!", gritó.

Entonces, como ahora, la prensa estaba ansiosa de informar todos los pasos de su visitante real, la sorpresa del emperador fue la gran historia, al día siguiente, en la prensa de Filadelfia. Pero lo que más llamó la atención de Bell fue la reacción de su compañero escocés y científico Sir William Thomson. Sir William pidió permiso para regresar luego con su esposa para otra demostración. El resultado fue que Sir William Thomson vendría a ser el embajador del teléfono de Bell en Inglaterra.

 

Larga distancia
Sin embargo, la verdadera prueba de la utilidad del teléfono era la posibilidad para llevar las voces por largas distancias, usando las líneas del telégrafo. Bell decidió ampliar su distancia por pequeños pasos. Él y Watson intercambiaron conversaciones a una distancia de dos millas, cinco millas, dieciséis millas.

A pesar de que no era un comerciante consumado, Alexander Bell estaba consciente de las utilidades comerciales que se podían hacer si el teléfono se volviera un medio serio y práctico de comunicación y estaba muy ansioso de llegar a esa meta. Existían dos razones para este Primero, quería hacer suficiente dinero para poder casarse con Mabel. Segundo, como le escribió a ella, "quiero conseguir suficiente para quitarle las partes duras a la vida y que me deje libre para seguir trabajando en las ideas que mas me interesan". Muchas de estas ideas tenían que ver con la enseñanza a los sordos a la que él estaba dedicando gran parte de su tiempo.

Noticias por teléfono
Verdaderamente, los norteamericanos se despertaron a las posibilidades del teléfono en febrero de 1877 cuando Bell, casi con treinta años de edad, lo demostró a una audiencia en Salem. Massachusetts. Watson estaba en Boston, a catorce millas de distancia; cantaron, conversaron y se enviaron las primeras noticias por teléfono. Esto apareció en el periódico Globe de Boston al día siguiente con este titular: "ENVIADA POR TELÉFONO la primera información para el periódico, por una voz humana, a través de alambres". La historia fue copiada por todos los periódicos de América del Norte y se reportó en los diarios científicos de Europa.

No todo el mundo estaba entusiasmado. El derrotado Elisha Gray rechazó el teléfono de Alexander. "Solamente crea interés en círculos científicos", escribió, "como juguete científico es muy bonito pero nosotros, en cierto tiempo, podemos hacer más que hablar con un alambre". El teléfono, pensaba él, nunca desalojaría al telégrafo. Tampoco había quedado impresionado por la demostración en la exhibición de Filadelfia. Todo lo que había oído y se había dicho era "un débil fantasmagórico sonido timbrado".

El teléfono también levantó sospechas de los supersticiosos. Se debe recordar que el oír una voz sin cuerpo era una novedad completa; el sonido grabado aún no se había inventado. Las voces sin cuerpo que la gente había escuchado, siempre estaban relacionadas con historias de fantasmas. Para algunos, las voces que venían de un teléfono eran sobrenaturales, de demonios e infernales. Un periódico americano llegó a sugerir que el teléfono era un instrumento del diablo. No fue la primera ni última ve/, que una invención llegó a tener la oposición de mentes obtusas.

Mejoras
Otro problema que debía resolverse era el diseño de un instrumento telefónico más "amigable". Los modelos que Bell había exhibido incluían una caja grande donde se hablaba, que se colocaba sobre una mesa para luego inclinar la cabeza y poner el oído en la caja para poder oír la respuesta. Bell diseñó modelos mejorados, pero fue el diseño de otro inventor, William Channind, que llegó a ser el primer instrumento de uso general. Era de una sola pieza, que se usaba alternadamente para oír y para hablar. Esto demoraba las conversaciones considerablemente y llevaba a muchas confusiones.

En abril 4 de 1877, un electricista para quien Watson trabajó, Charles Williams, llegó a ser la primera persona en estar "en el teléfono" permanentemente. Se conectó una línea desde su almacén, en Boston, hasta su casa. Pronto más gente quería tener el nuevo invento en sus casas y esto empezó a volverse un problema comercial: ¿deberían los usuarios alquilar los teléfonos o comprarlos de una vez? La decisión, finalmente, fue alquilarlos, a pesar de que quería decir que entraría menos dinero inmediatamente a Bell y a sus asociados.

Pero para lograr que el sistema de teléfono despegara, Bell y sus asociados necesitaban tener un sistema de líneas. Las negociaciones con la Western Union no llegaron a ninguna parte. E! gigante de la industria telegráfica aún estaba ansioso por mantener su negocio de telegrafía y a no demorar sus telegramas al no compartir sus líneas con el teléfono. De todas maneras, como se conoció más adelante, los alambres gruesos de telegrafía no eran adaptables al teléfono. En julio de 1877, Alexander Bell con Gardiner Greene Hubbard y Thomas Sanders, que habían dado la financiación en principio a Bell y a Watson, fundaron la Compañía Bell Telephone.

Otro contrato que afectaría la vida de Alexander se firmaba el mismo mes. En julio 11, Alexander Graham Bell contrajo nupcias con Mabel Gardiner Hubbard. Ellos salieron para Europa en viaje de luna de miel tan extenso que incluiría demostración del teléfono a la reina Victoria por una petición especial del palacio.


La primera centra! telefónica dependía de un operador humano que conectaba la línea de quien llamaba con la línea de su interlocutor. Esto se hacía con unos enchufes sencillos y unas tomas en un tablero de controles. Este tablero podía tener hasta cincuenta líneas. Hecho en Cincinnati, se usó en Drammen, Noruega, de 1880 a 1889.

Funcionamiento del teléfono

telefono antiguoEn un sistema telefónico, la transmisión se basa en el paso, a través de un circuito, de un flujo de corriente cuyas variaciones de intensidad vienen marcadas por las propias variaciones de resistencia de dicho circuito.

El aparato encargado de modificar la resistencia de éste, y, por tanto, la intensidad de la corriente, es el micrófono.

El micrófono lleva incorporado un dispositivo de forma cilíndrica, con pequeños granos de carbón —el carbón altera su grado de conductividad de la electricidad en función del factor presión—.

En uno de sus extremos, el micrófono presenta una pequeña membrana móvil que, como si de un tímpano se tratara, varía su presión sobre los granos de carbón, por efecto de las ondas sonoras. La variación de las ondas sonoras genera variaciones de presión en la membrana, de las que se derivan, a su vez, variaciones de intensidad en la corriente que atraviesa el circuito. La intensidad cambia, por tanto, al tiempo que lo hacen las ondas sonoras.

En el funcionamiento del teléfono entra en juego, asimismo, el principio del electroimán —recordemos que se trata de un núcleo de hierro dulce al que el paso de una corriente eléctrica confiere propiedades magnéticas—.

La disposición de una lámina metálica vibrante junto al electroimán del circuito emisor —donde, según se ha indicado, la intensidad de la corriente eléctrica viene determinada por las variaciones de las ondas sonoras en el micrófono—, permite que aquélla se mueva libremente, en función de la corriente y, por tanto, de las ondas sonoras responsables de dicha alteración. La laminilla metálica actúa como cuerpo vibrante emisor de sonido, el mismo que registra el micrófono.

En la central telefónica existe un generador encargado de suministrar la corriente eléctrica de baja tensión que llega al micrófono, conectado en serie dentro de la línea.

Por su parte, el receptor está conectado en circuito local; la corriente procede del transformador que alimenta la propia línea telefónica. Al unir dos aparatos a través de la central queda constituido un circuito de línea, donde aparecen los dos micrófonos intercalados, no así los receptores, que se activan a partir de las variaciones creadas por aquéllos.

Conexiones telefónicas

La primera conexión telefónica pública se verificó en Estados Unidos en 1878, gracias a la instalación de una centralita de funcionamiento manual, que hacía posible la distribución de las llamadas entre los usuarios de la red. Desde la centralita manual —sistema que, en determinadas áreas de España permaneció en uso hasta hace apenas veinte años—, se establecía la conexión a través de una red de clavijas que se introducían en sus correspondientes tomas. La conmutación automática empezó a popularizarse en los años noventa del siglo XIX, con la introducción del disco marcador, sustituido en épocas recientes por los denominados «generadores de impulsos».

En un principio, la interconexión de teléfonos se realizaba exclusivamente recurriendo al tendido de cables; hoy, este sistema se mantiene a nivel local. Sin embargo, para las comunicaciones a larga distancia se emplean actualmente la radio o satélites artificiales.

En el caso de los cables, la experimentación con nuevas tecnologías está destinada a sustituir los tradicionales hilos eléctricos por otros de fibra óptica; en ellos, la señal no es consecuencia de la corriente eléctrica, sino que se genera a partir de una onda luminosa, lo que se traduce en el incremento de la rapidez y la calidad de la transmisión de impulsos.

Estas ventajas en cuanto a velocidad y calidad se complementan gracias al desarrollo de dispositivos digitales, que funcionan a partir de señales que se generan y se representan mediante secuencias de ceros y unos. La transformación de cualquier señal en una serie de ceros y unos amplía notablemente las posibilidades de la transmisión a través de redes telefónicas; únicamente es preciso que existan aparatos específicos destinados a codificar y descodificar la información inicial y final.

Comunicaciones a larga distancia

En las comunicaciones a larga distancia, la señal eléctrica se transforma en la central de conmutación en ondas de radio ultracortas, que pueden ser enviadas y recogidas por antenas parabólicas para su nueva codificación en señales eléctricas, éstas ya destinadas al aparato receptor. Las señales viajan, como la luz, en línea recta.

Telefonía electromagnética

La principal evolución que en los últimos tiempos ha experimentado el campo de la telefonía se relaciona estrechamente con la creación de aparatos autónomos, provistos de baterías que pueden emitir señales electromagnéticas, no eléctricas. Popularmente, se conocen como teléfonos móviles, portátiles o celulares.

Para hacer frente a la espectacular proliferación de teléfonos móviles producida en los últimos tiempos se ha puesto en marcha una compleja red de antenas retransmisoras, lógicamente ubicadas en lugares altos. La mejora del proceso de captación y reenvío de las señales electromagnéticas marca, sin duda, el  camino de futuros avances. En este sentido, la colocación de las antenas en satélites artificiales en órbita alrededor de la Tierra ofrece múltiples posibilidades.

 

La transmisión del sonido a través del teléfono
El proceso de transmisión del sonido a través del teléfono se produce del siguiente modo:
1. Al hablar emitimos ondas sonoras que inciden sobre el micrófono instalado en el teléfono.

2. Estas ondas sonoras hacen vibrar una membrana o diafragma.

3. Al producirse esta vibración, el diafragma empuja unos gránulos de carbón por los que pasa la corriente eléctrica.

4. La compresión que ejerce el diafragma sobre los gránulos de carbón modifica la resistencia eléctrica de estos, variando la intensidad de la corriente eléctrica que los atraviesa. El resultado es una señal eléctrica variable, que contiene el mensaje. En los teléfonos modernos, los gránulos de carbón se han sustituido por transductores piezoeléctricos que realizan la misma función.

5. La señal eléctrica se transmite a través del cable de la línea telefónica hasta el aparato receptor, en el que vuelve a convertirse en sonido. Este proceso tiene lugar en el auricular, donde la corriente eléctrica recibida activa un electroimán, que a su vez atrae a una membrana.

Como la señal recibida es variable, el electroimán se activará y desactivará siguiendo las variaciones de la misma, haciendo vibrar la membrana.

6. Estas vibraciones reproducen el sonido original y el mensaje es recibido por la persona que se encuentra a la escucha.

Para que tenga lugar la conversación telefónica es necesario que los aparatos emisor y receptor se encuentren conectados entre sí. Dicha conexión se realiza a través de centrales telefónicas, que conectan a los distintos ruanos a través de un conjunto de líneas.

En un principio, la conexión se realizaba manualmente en as centrales telefónicas, a las que llegaban los cables que provenían de todos los aparatos de una determinada zona.

La persona encargada de ese trabajo se llamaba operadora , al descolgar el teléfono, esta atendía la llamada y conectaba con el teléfono que se solicitaba.

Hoy en día, las conexiones se encuentran automatizadas, las centrales se hallan conectadas a su vez con otras centrales telefónicas similares, constituyendo el conjunto una red telefónica global.

Esta red conecta prácticamente todos los puntos del planeta, de forma que es posible mantener una conversación telefónica con cualquier lugar de manera casi Instantánea.

¿Cómo tiene lugar una conversación telefónica?
Al establecer una comunicación telefónica, lo primero que recibimos es una señal desde la central telefónica a! descolgar el teléfono, que nos indica que nuestra línea está libre y dispuesta para realizar la llamada, A continuación marcamos el número del aparato receptor con el que queremos establecer comunicación.

Este número es un código que permite a la central telefónica identificar al aparato receptor. Una vez identificado el receptor, la central telefónica envía una señal de aviso al mismo. Esta señal alerta a la persona de que se está produciendo una llamada, de forma que el receptor descuelga el teléfono y se establece así la comunicación entre ambos interlocutores.

Si, por el contrario, la línea está ocupada y no es posible establecer la comunicación en ese momento, la central envía al emisor una señal que le informa de tal situación.

El proceso de establecimiento de la llamada telefónica tiene lugar de forma casi instantánea, puesto que las centrales telefónicas se encuentran totalmente automatizadas.

En los comienzos de la telefonía hemos visto que la conexión era realizada por operadores de forma manual. Más tarde se sustituyó esta labor manual por conmutadores automáticos de tipo electromagnético (relés).

En la actualidad se utilizan elementos de conmutación electrónicos capaces de realizar gran cantidad de conexiones de forma automática y simultánea.

PARA SABER MAS....
El 25 de enero de 1915 funcionarios, ejecutivos y directores de la American Telephone and Telegraph Company (AT&T) rodeaban a Alexander Graham Bell, sentado junto a su invento, el teléfono, en el decimoquinto piso del Telephone Building de Nueva York. Al otro lado del país, en San Francisco, Thomas A. Watson también se hallaba a la espera, flanqueado de modo similar por políticos y ejecutivos.

A las 16.30, hora del este, el Dr. Bell levantó el teléfono que tenía delante y dijo: «Mr. Watson, ¿está usted ahí?». Watson presionó el receptor contra su oreja y aseguró a su antiguo jefe que sí, que había oído su pregunta con claridad.

Luego Bell repitió las palabras que había dicho en 1876, cuando Watson y él habían tenido la primera conversación telefónica, entre dos pisos de una pensión de Boston.

Repitió: «Mr. Watson, venga aquí. Quiero verle». La respuesta de Watson llegó desde 4.115 km de distancia: «Tardaría una semana en poder verle». De este modo se estableció la primera comunicación telefónica transcontinental.

La línea telefónica que permitió a Watson y Bell hablar a través del continente pesaba cerca de tres mil toneladas y se aguantaba por unos 130.000 postes de teléfono. La línea principal tenía ramales en Jekyll Island, Georgia y Washington, y operaba como una amplia «party Une», ya que permitía que centenares de personas escucharan una conversación que mantuvieran otras dos en alguna de las cuatro ciudades. Mientras Bell y Watson conversaban, Theodore Vail, presidente de la AT&T, los interrumpió desde Jekyll Island para felicitarlos. Más tarde, el presidente Woodrow Wilson habló desde Washington y declaró: «Parece cosa de fantasía hablar a través del continente».

En marzo, la operación comercial de la línea transcontinental había empezado. Una llamada desde Nueva York a San Francisco costaba 20,70 dólares, por tres minutos, y casi siete dólares por cada minuto adicional.

ALEXANDER BELL Y SU APORTE A LA SORDERA:
La familia Hubbard: En 1870 cuando Bell se traslada a Boston conoció un ahogado bastante adinerado y hombre de negocios que lo iba a respaldar en los próximos años.

Gardiner Greene Hubbard había hecho una fortuna con la instalación y crecimiento de las redes de ferrocarril y con el suministro de agua y gas. Era un abogado prestigioso, un senador de Massachusetts, y un líder típico de negocios de los años de auge en Norteamérica. Había solamente una cosa que empañaba su vida. Uno de sus tres hijos, solamente uno, Mabel, sobrevivió la infancia y cuando tenía cinco años se quedó totalmente sorda por la escarlatina. Las escasas palabras que ella podía pronunciar, eran las pocas que había aprendido cuando gateaba y ya estaban grotescamente distorsionadas.

Hubbard utilizó sus considerables medios e influencia para conseguir la mejor educación posible para Mabel. Estaba decidido a que ella aprendiera a hablar normalmente. Contrató a una institutriz, la envió a una escuela especial en Alemania e inclusive abrió una escuela cerca a su casa para ella. Mabel era muy inteligente. Sobresalía en sus trabajos escolares y se volvió rápidamente una experta leedora de labios. Sin embargo, su lenguaje continuaba muy deficiente.

En 1873, Alexander Graham Bell fue nombrado profesor de lenguaje y elocución de la Escuela de Oratoria de la Universidad de Boston. Esto era un cumplido muy grande a la labor exitosa que hizo en la escuela de Sarah Fuller y a los resultados que había tenido en sus conferencias sobre la ciencia del lenguaje. Entre las personas que fueron a escucharlo a la universidad, estaba Mabel Hubbard ahora de quince años. Alexander la aceptó como una alumna para tratar de mejorar su lenguaje.

Las enseñanzas de Alexander lograron conseguir un éxito que ni ella ni sus padres esperaban.

Señas versus lenguaje
Tanto el nombramiento de Bell para la Escuela de Oratoria y la elección de Hubbard como profesor de Mabel, eran un tributo al método especial de enseñanza que había desarrollado para los sordos. Había y todavía hay, los métodos básicos. Uno es el lenguaje por manos deletreando palabras e ideas con los dedos en una clase de código. Hay muchas versiones del lenguaje de manos, pero la versión más utilizada fue desarrollada en Francia, en el siglo XVIII, del lenguaje que los sordos de París habían desarrollado para ellos mismos. Los signos les permiten a los sordos comunicarse entre ellos y con otros que lo hayan aprendido. Sin embargo, los críticos aducen que esto solamente limita al mundo de los sordos.

Mabel Gardiner Hubbard a la edad de seis años. Un año antes, había sufrido escarlatina. Hoy es una enfermedad que se trata fácilmente pero que en el siglo XIX era muy peligrosa y podía tener complicaciones permanentes: una de éstas era la inflamación que podía esparcirse de la piel hasta el tímpano, produciendo una sordera incurable como lo que le pasó a Mabel.

Éste era el punto de vista de Bell. El lenguaje visible de su padre trataba de mejorar los signos enseñándoles a los sordos vocales y consonantes y así pudieran comunicarse más libremente con gente que tuviera oído y lenguaje normales. Ésta era sólo una entre las muchas técnicas que se estaban usando para enseñar a los niños sordos a hablar y que se conocía como el método 'oral'. Las discusiones entre quienes preferían el signo y los que preferían el método oral, dividían a los profesores de los sordos.

Los profesores del método oral alegaban que a los niños sordos debía enseñárseles a vivir tan cerca de la normalidad como fuera posible, en un mundo de gente que hablara y oyera y que si ellos tenían inteligencia normal, aprenderían a hablar; además decían que los signos condenaban a los niños sordos a vivir como unos ciudadanos de segunda en una prisión de silencio. No era así, alegaban los profesores que preferían los signos. Éstos permitían a quienes los habían aprendido comunicarse mucho mejor y más honestamente, debido a que el deseo de aprender de los métodos orales limitaban al alumno en los vocabularios y en la habilidad para expresar las ideas.

Había otro ángulo para el argumento. Muchos niños sordos aprendieron a hablar pero su lenguaje sonaba tan diferente que parecían mentalmente impedidos. En el siglo XIX mucha gente pensaba que era mejor para un niño ser mudo a que pensaran que era defectuoso mentalmente.

Los métodos de Alexander Graham Bell trajeron un cambio, al mostrarles a los niños cómo se hacían los amigos y mejorando la calidad del lenguaje de sus alumnos. Pero el alegato de 'señas o sonidos continuaba y muchos terapistas que creían en las señales, todavía culpan a Alexander Graham Bell por haber popularizado el método oral'.

Bell envía en 1876 el primer mensaje telefonico

Bell envía en 1876 el primer mensaje telefonico

CRONOLOGÍA DE LA EVOLUCIÓN

1667 — Robert Hook descubre que los sonidos pueden transmitirse a través de un hilo muy tenso, siempre que se puedan transportar a su través las vibraciones.

1821 — El danés Hans Christian Oersted descubre en 1819 que una aguja imantada se desvía al colocarla cerca de una corriente eléctrica, es decir, que todo campo eléctrico está asociado a un campo magnético.
1844 — Se emite el primer telegrama público con un aparato Morse.

1860 — El alemán Johann Philip Reis hace la primera demostración pública de que se pueden transmitir sonidos a través de un cable mediante un diafragma (una lamina fina de tela o metal) que al vibrar activa una corriente eléctrica.

1876 — Alexander Graham Bell patenta el primer teléfono capaz de transmitir la voz humana usando una corriente continua y un diafragma de metal que tiembla con el sonido y es capaz de interferir en un campo magnético y crear una pequeñísima y suficiente corriente eléctrica que se reproducirá al otro extremo del hilo. El 10 de marzo hace su primera llamada: "Mr Watson, venga, le necesito".

1878 — Se pone en marcha la primera centralita telefónica del mundo, en New Haven, Connecticut.

1973 — En abril, Martin Cooper, empleado de Motorola, hace la primera llamada con un prototipo de móvil Motorola DynaTac, que se puede llevar en la mano, mientras camina por una calle de Nueva York.

Fuente Consultada:
Genios de la Humanidad Graham Bell
Enciclopedia del Estudiante
Tomo 4 Tecnología de la Informática
El Gran Libro del Siglo XX de Clarín
PIONEROS, Inventos y descubrimientos claves de la Historia - Teodoro Gómez

Cronología del Transporte Cronología Tecnológica Lista de Inventos Inventos Fantásticos

Biografías - Todo Argentina - Maravillas del Mundo - Historia Universal - Juegos Pasatiempo

Sonico Meneame

Si te gusta esta página, votá!

(+) Tips o Sugerencias Sedna

 Autor del Diseño, Mantenimiento y Armado Usando Las Fuentes Consultadas