El argumento
pitagórico original sobre la irracionalidad de la raíz cuadrada de
2 dependía
de una clase de argumento llamado reducción al absurdo: suponemos de entrada la
verdad de una afirmación, seguimos sus cconsecuencias
y desembocamos en una contradicción, lo que nos permite determinar su falsedad.
Tomemos
un ejemplo moderno y consideremos el aforismo del gran físico del siglo veinte,
Niels Bohr: “Lo contrario
de cualquier gran idea es otra
gran idea.” Si la afirmación fuera cierta sus
consecuencias podrían ser como mínimo algo peligrosas. Consideremos por ejemplo
lo contrario de la Regla de Oro evangélica o de
las prescripciones contra la mentira, o del precepto “no matarás”. Consideremos
pues si el mismo aforismo de Bohr es en si una gran idea, Si así es, la
afirmación contraria, “lo contrario de cualquier gran idea no es una gran idea”
también debe ser cierta. Hemos llegado entonces a una reducción al absurdo. Si
la afirmación contraria es falsa podemos dejar de lado el aforismo porque ha
confesado claramente que no
es una gran idea.
Presentamos aquí una versión moderna de la demostración de la irracionalidad de
la raíz cuadrada de 2 uutilizando
la reducción al absurdo y un álgebra sencilla en lugar de la demostración
exclusivamente geométrica descubierta por los pitagóricos. El estilo del
argumento, el modo de pensar, son por lo menos tan iinteresantes como la
conclusión:
Consideremos
un cuadrado cuyos lados tienen una longitud unidad o un centímetro, un metro, un año un
lo que
sea). La línea diagonal BC divide al cuadrado en dos triángulos, cada uno
de los cuales contiene un aángulo
recto. En estos triángulos rectángulos es válido el teorema de Pitágoras:
1²+ 1²=
X2. Pero 1²+1²=2 , por lo tantox2= 2 y escribiremos x=sqr(2)
, raíz cuadrada dedos.
Supongamos que
sqr(2)
(raiz cuadrada de 2) sea un
número racional:
sqr(2)=p/q. donde p y
q son números enteros. Pueden ser tan grandes como queramos y
representar los números
enteros que queramos. Podemos exigir desde luego que no tengan factores comunes.
Si quisiéramos afirmar porejemplo que
sqr(2)=14/10, eliminaríamos el
factorcomún 2 y escribiríamos
p=7 y q=5,nop=14
y q=10.Hay que eliminar cualquier
factor común de numerador y denominador
antes de empezar. Tenemos para escoger un número infinito depes y de qus. Si
elevamos al cuadrado los
dos términos de la ecuación
sqr(2)=p/q,
obtenemos 2=p2/q2,
y luego multiplicando ambos términos dc la ecuación
por q2 llegamos a:
Por lo tantop2 es algún
número multiplicado por 2. Es decir quep2 es un número
par. Pero el cuadrado de cualquier
numero impar es también impar (1²=1
, 3²2=9 , 5²=25,
etc.). Por lo tanto tamhiénp ha de ser par, y podemos escribir
2s,
siendos algún entero. Si
sustituimos este valor dep en la ecuación anterior otenemos:
Dividiendo
ambos miembros de esta última igualdad por 2, obtenemos:
Por lo tanto q2
es también un número par y se deduce por el mismo
argumento utilizado conp que q también es un número par.
Pero sip y q son ambos números pares,
ambos divisibles por 2, no se redujeron a su mínimo común denominador, lo cual
contradice uno de nuestros supuestos. Reducción al absurdo. El argumento no
puede decirnos que esté prohibido reducir los factores comunes, que 14/10 esté
permitido y en cambio 7/5 no lo esté. Luego el supuesto inicial ha de ser erróneo; p y q no pueden ser
números enteros, y
sqr(2)
es irracional. De hecho sqr(2)=1,4142135...
¡Qué
conclusión más asombrosa e inesperada! ¡Qué demostración más elegante!
Sin embargo los pitagóricos se sintieron obligados a ocultar este gran
descubrimiento.