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INTRODUCCIÓN: Las cuatro
dimensiones conocidas hasta el momento, las conforman el tiempo y
las tres que describen un espacio en sus tres coordenadas X, Y, y Z,
en donde se encuentra el Universo. Especulaciones se han dado,
buscando una quinta dimensión, donde podría existir la antimateria o
un Universo paralelo al nuestro, pero sin una comprobación
científica valedera.
Refiriéndonos a la primera dimensión, el tiempo, cualquier persona
que por un momento haya pensado sobre él, estará de acuerdo
con San Agustín (354-430 d. de C.). San Agustín en sus ”Confesiones”
(XI, 14)(1) escribió: “Que es el tiempo? Como nadie me pregunta,
siento que yo lo sé. Pero si tengo que explicarlo, no lo sé.” Es
decir una definición concluyente del tiempo parece imposible darla.
Cuando empezamos a definirlo ya se nos ha escapado y si lo reducimos
a un concepto se mueve aun más lejano de nuestro alcance.
Tratando de
estar de acuerdo con la concepción del tiempo dado por la lengua
alemana en el sentido de que el tiempo es derivado de sucesos de
ayer, hoy y mañana, podemos concluir que cuando pensamos en el
tiempo estamos pensando en la vida, el nacer y morir, porque tenemos
conciencia de esa realidad.
Por otra parte el Universo ocupa las otras tres dimensiones,
encerrando aún grandes misterios para los científicos que
incansablemente tratan de resolver. Ya desde los inicios de los
primeros cosmólogos Sócrates, Platón, Aristarco de Samos, y
Arquímedes que contemplaron el Sol, la luna y las estrellas, se
preguntaban: ¿Qué somos, de dónde venimos, a dónde vamos?;
pasando por Aristóteles, Tolomeo, Copérnico, Kepler, Lemaitre,
quienes descubrieron las primeras leyes que rigen el movimiento de
nuestro sistema solar, hasta Newton, Einstein, Hubble, Sandage,
Zeidovich, Hawking y otros que han contribuido con sus teorías y
descubrimientos para determinar que el Universo está en expansión,
continuamente el hombre ha querido encontrar el origen del Universo,
si pertenecemos a un sistema cerrado o abierto y si este Universo
algún día, dentro de miles de millones de años, lanzará su último
suspiro, para dejar de existir.
El Universo
sigue siendo inquietante, misterioso. ¿Cuánta vida y
atractivos esconde ese espacio tan infinito como desconocido?
¿Qué hay más allá de nuestra vista, o de nuestro entendimiento?
¿Cuánto nos queda por aprender o
descubrir de él? ¿Podremos algún día tener la capacidad para navegar
a través de él?
Por ejemplo Aristarco de Samos (III a.
de C.), sabio griego, ubicó al Sol en el centro del Universo y los
demás astros girando alrededor de él. Arquímedes publicó estos
trabajos en su libro “El Arenario”. Claudio Tolomeo (II d. de C.),
elaboró otra teoría, donde la Tierra era el centro del Universo y
estaba quieta. La Luna, Mercurio, Venus y el Sol los colocaba
casi en línea recta y a medida que se iba alejando, colocaba a
Marte, Júpiter, Saturno a los que él llamaba estrellas inmóviles.
Nicolás Copérnico en 1543, en su libro
“La revolución de las Esferas Terrestres”, publicó que el Sol estaba
en el centro y los planetas a su alrededor, girando en movimientos
circulares uniformes, lo cual fue confirmado por el italiano
Galileo Galilei, al estudiar las fases del planeta Venus,
descubriendo experimentalmente que este giraba alrededor del Sol.
Isaac Newton en el siglo XIX, formuló las leyes de gravitación
universal y dio explicación a las leyes del movimiento formuladas
por Kepler. En 1928 el belga Georges Lamaitre, construyó un modelo
en 2 expansión, mediante el cual era posible predecir lo descubierto
por Hubble , al observar que las galaxias se alejaban entre sí al
verificar el corrimiento al rojo de sus velocidades relativas
y que confirmaba la teoría de un universo en expansión.
Como puede verse, teorías, se han
escrito muchas, algunas ya han desaparecido, otras han resistido las
críticas y análisis de la comunidad científica, o cuentan con
adeptos y las teorías más audaces persisten aun, aunque el único
seguidor, sea su expositor. Bueno al fin de cuentas todo el
mundo tiene derecho a exponer sus ideas. Cuando Einstein, con su
pensamiento puro y visionario, expuso la Teoría de la Relatividad,
nadie se lo creyó, solo el tiempo y comprobaciones científicas le
dieron la razón.
En la figura No. 1, el telescopio
Espacial Hubble, muestra una de las fotografías más interesantes del
universo profundo visible jamás obtenido por la Humanidad. Este ha
recibido el nombre de Campo Ultra profundo y el Hubble para su
realización empleó una exposición de más de un millón de segundos,
lo cual represento 400 órbitas del telescopio espacial en
torno a la Tierra. La imagen revela las primeras galaxias que
emergieron de las llamadas "edades oscuras", los cuerpos que
comenzaron a calentar el frío y oscuro Universo poco tiempo después
del Big Bang. Ante esa inmensidad del Universo los científicos se
vieron obligados a inventar una magnitud de medida: el «año luz»,
esto es, la distancia que recorre la luz en un año
(9.463.000.000.000 kilómetros).
Otro de los misterios que se vienen
estudiando dentro del Universo son los llamados Agujeros Negros. A
partir de la década del 60 del siglo pasado, comenzaron a
descubrirse cuerpos celestes que venían a corroborar
apreciaciones teóricas anteriores de hace más de dos siglos.
El concepto de un cuerpo tan denso que
ni la luz pudiese escapar descrito en un artículo enviado en
1783 a la “Royal Society ” por un geólogo inglés llamado John
Michell quien calculó que un cuerpo con un radio 500 veces el del
Sol y la misma densidad, tendría, en su superficie, una velocidad de
escape igual a la de la luz y sería invisible. Posteriormente
Laplace en 1796 en Exposition du Systeme du Monde, cuando
demostraba su teorema que la fuerza de atracción de un cuerpo muy
pesado puede ser tan grande, que la luz no pueda fluir fuera de él,
lo confirmó matemáticamente. Con el avance de la ciencia
astronómica este concepto ha ido tomando mayor fuerza y ciertas
observaciones hechas en el cosmos, confirman su
existencia, habiéndose bautizado dichos cuerpos como agujeros
negros.
El hecho de que se hayan detectado y
observado ciertas singularidades en el cosmos donde aparentemente no
hay emisión de ninguna clase de energía, se ha relacionado con los
cálculos teóricos que demuestran que cualquier objeto que emita
energía desde un agujero negro, aparecerá indetectable desde el
exterior ya que será tal la fuerza gravitacional generada por él,
que impedirá que la luz (fotón portador de luz) salga y solo por su
influencia gravitacional enorme a su alrededor se conoce su
existencia.
Desde que el hombre comenzó a estudiar
y comprender el tiempo y el Universo, como uno estaba ligado al
otro, la raza humana empezó a progresar. Nuestros ancestros
empezaron por estudiar las variaciones del día, como había un
periodo de claridad seguido de un periodo de obscuridad, después
comenzaron a observar ciclos regulares de las fases de la
luna, determinando que entre uno y otro cambio igual transcurrían
aproximadamente 29,5días, después pudieron determinar las estaciones
y como éstas tenían también un siclo regular pero mucho más largo
que el ciclo lunar, así pudieron llegar al año, que es el periodo de
rotación de la tierra alrededor del Sol y debido a la inclinación
del eje de la tierra con relación a su órbita, da lugar a que la luz
del Sol llegue a la Tierra en diferente ángulo a medida que ésta
rota alrededor de él.
Después observando las noches pudieron
determinar que las posiciones de los astros y las estrellas también
tenían un significado en el transcurso del tiempo. Las
civilizaciones pasadas, plasmaron estas observaciones a través de
inmensas construcciones y monumentos en diferentes partes del mundo
y que hoy en día nos permite entender como el conocimiento sobre el
tiempo y el cosmos les permitió desarrollarse. Las civilizaciones
que tenían más conocimiento sobre el tiempo y el Universo se
desarrollaban mucho más rápido que las que no lo poseían.
En esta introducción no se puede
terminar sin mencionar a Carl Edward Sagan (1934- 1996), venía de
una familia pobre de emigrantes rusa, desde muy temprana edad, se
interesó por el Cosmos y el porqué de todas las cosas que más tarde
le llevarían a ser un pionero y un popular astrónomo, exobiólogo y
divulgador científico en todo el mundo. Fue pionero también en
campos como la exobiología y promotor del proyecto SETI ("Search
of ExtraTerrestreal Inteligence" literalmente: Búsqueda de
inteligencia extraterrestre).
Se dio a conocer públicamente en la
serie para la televisión de Cosmos: Un viaje personal, presentada
por él mismo entre 1977 a 1980, escrita y producida para la KCTE
deCalifornia. Fue titular de la cátedra David Duncan de Astronomía y
Ciencias del Espacio de la Universidad de Cornell y director del
Laboratorio de Estudios Planetarios de dicha universidad. Decía
Sagan: “Somos el medio para que el Cosmos se conozca a sí mismo”.
Toda una realidad que me motivo a
elaborar este libro.

Figura No. 1. El
Universo Profundo o Campo Ultra profundo(3)
CAPITULO
PRIMERO EL TIEMPO:
LA MEDIDA DEL TIEMPO
El segundo es la unidad base de medición del tiempo Pero que
tanto es un segundo? Normalmente lo relacionamos con un suceso
instantáneo. Pero que tan lejos estamos de la realidad.
Realmente en un segundo, un montón de cosas pueden pasar y
verdaderamente pasan: La luz atraviesa aproximadamente una distancia
de 300.000 Km., el hombre más veloz recorre 10 metros y así
sucesivamente podríamos enumerar diferente eventos que ocurren en la
unidad del tiempo.
La primera definición oficial del segundo data de 1875, cuando el
Comité Internacional de Pesos y Medidas, estableció el Sistema
Estándar de Referencia Métrico, cerca de Paris. El segundo fue
definido como 1/86400 parte de la medida de un día solar, computado
sobre un número suficiente de años para reducir el error. Esta
definición fue reemplazada en 1956 por la siguiente: “El
segundo es igual a 1/31.556`925.947 parte del año tropical calculado
a las 12:00 del día primero de enero de 1.900 en Greenwich.
En 1956, sin embargo, se fundó un
Comité Internacional para revisar y definir el segundo, conduciendo
a la dada en 1967 y que permanece inalterable hasta el momento: “El
segundo es la duración de 9.162`631.700 periodos de radiación
correspondiente a la transición entre los dos niveles híper finos
del estado fundamental del átomo de Cesio 133.”
Ahora Ud. Sabe que está diciendo cuando promete: “Regreso en un
segundo”, o “Espere un segundo”, expresiones usuales a cada segundo.
¿CÓMO SE MIDE EL TIEMPO?
En la antigüedad, el tiempo fue medido por la variación de la
longitud de la sombra proyectada por una varilla al recibir el Sol.
También fue medido notando que tanto se tomaba en pasar cierta
cantidad de agua de un recipiente a otro, a través de una tubería
delgada. Esta era la forma empleada por los romanos de la antigüedad
para medir el tiempo permitido en los discursos frente a la corte.
No solo el agua fue empleada como elemento, otros como la arena o el
quemado de cierta cantidad de cera, también se usaron como medio
para medir el tiempo.
Pero no fue sino hasta la edad media que se visualizó que la exacta
medición del tiempo, solo era posible con la ayuda de procesos
periódicos. El péndulo con su movimiento oscilante, es la
representación obvia de este principio.
Se ha afirmado que el astrónomo Árabe
Ibn Junis uso el péndulo en sus estudios astronómicos como
elemento para medir el tiempo en el siglo XV. En los años recientes
se ha descubierto en los manuscritos y planos de Leonardo Da Vinci,
el uso del péndulo como elemento primario para medir el tiempo.
En realidad el uso de un elemento regulado por el péndulo vino a
mediados del siglo XVII mucho después de estarse usando primero una
corona no balanceada y después reemplazada por una rueda balanceada
, como medio para medir el tiempo y al cual se le denominó reloj.
DESARROLLO DEL RELOJ
El reloj como mecanismo para medir el tiempo tuvo un periodo
relativamente lento de evolución. En 1270 se manifestaba
primero en iglesias y más tarde en edificios públicos al comienzo
del siglo XIV.
El siguiente desarrollo consistió en el empleo en modelos
planetarios complicados, operados por un sistema de reloj que
tuvo su aparición en el siglo XIV, siendo refinados durante los dos
siglos siguientes. El ejemplo más antiguo conocido es el gran reloj
planetario construido por el Astrónomo y Matemático ingles Abbot
Richard Wallingford, para el Monasterio Benedictino de San Albán al
comienzo del siglo XIV. Este fue seguido por una producción
independiente entre 1348 y 1364 por el Profesor de Astronomía,
Medicina, Astrología, Filosofía y Física de la Universidad de Padua,
Giovanni De Dondi.
La tradición de estos modelos planetarios continuó hasta el siglo
XVI con ejemplos aun más sofisticados. Juanelo Turriano,
mecánico al servicio del Emperador Carlos V, desarrolló un gran
modelo astronómico, donde gasto 20 años en su diseño y tres años y
medio en su construcción. No pudo terminarlo antes de la muerte del
Emperador en 1558 y fue modificado por Turriano posteriormente
de acuerdo con la reforma del calendario.
La preocupación científica durante el siglo XVII en las áreas de
Astronomía, Navegación y Mecánica y la necesidad de demostraciones
científicas, hicieron que se pensara en el reloj y su adaptación
real para propósitos científicos, particularmente en Astronomía. Fue
en este siglo donde apareció el péndulo, siendo sus principios
estudiados por Galileo Galilei, quien visualizó su potencial
aplicación al reloj y su empleo en la navegación para determinar la
longitud en el mar. Los grandes viajes hechos por España y Portugal
durante el siglo XVI, después del descubrimiento de América
por Colón, determinaron la gran necesidad de hallar la longitud en
el mar. En 1530 Gemma Frisius, propuso que esto era posible
utilizando alguna forma de medir el tiempo, efectuándose numerosos
intentos para su logro.
En 1598, el Rey de España ofreció un premio de 1.000 coronas por la
solución práctica del problema, siendo adicionada otra oferta hecha
por el Estado General de Holanda por 10.000 florines. Estos premios
no fueron ganados y no precisamente porque no se hubiese hecho un
gran esfuerzo para conseguir la solución.
En 1612 Galileo comenzó sus primeros estudios serios sobre la
solución del problema. En 1636 propuso que la longitud podría
determinarse, graficando los satélites de Júpiter, descubiertos por
él, durante sus observaciones astronómicas. Sin embargo se requería
un telescopio muy exacto a bordo, lo que dificultaba el objetivo,
además del empleo de un
reloj de tan aprobada exactitud imposible de construir para la
época. En 1641 Galileo traspasó a su hijo Vincenzio Galilei,
el concepto del reloj regulado por un péndulo.
Vincenzio trató de realizarlo pero no
pudo completarlo antes de su muerte, en 1649. El proyecto fue
realizado finalmente por el mecánico Johann Phillip Trefler al
Príncipe Leopoldo De Medici, algunos años mas tarde. Si Galileo
hubiese terminado su proyecto, indiscutiblemente su reloj regulado
por un péndulo hubiese sido superior al patentado por
Christian Huggens en 1657. Sin embargo, Galileo logró el desarrollo
de la rueda volante para relojes, que solo vino a ser superado en
exactitud a mediados del siglo XVIII.
Los experimentos con diferentes métodos para determinar la longitud
en el mar continuaron a través del siglo XVII, Huggens desarrolló un
reloj marino, que utilizó el resorte balanceado inventado por él,
pero no tuvo uso práctico. Los hermanos Campani de Roma, propusieron
varias soluciones al Rey Luís XIV y Archiduque Ferdinando De Medici,
pero ninguno de ellos tampoco tuvo uso práctico. Los premios
ofrecidos por España y Holanda, fueron reemplazados al
comienzo del siglo XVIII (1704), por el ofrecido por el Parlamento
Inglés (20.000 Libras esterlinas). Aunque se hicieron grandes
esfuerzos, solo en 1764 se logró con el invento del cronometro por
John Harrison, quien gasto la mayor parte de su vida para
conseguirlo.
El siguiente desarrollo importante, fue el de lograr un reloj de
pulsera, para lo cual se hizo necesario realizar un gran trabajo en
muchos campos hasta llegar al perfeccionamiento del mecanismo
minutero. Fue necesario encontrar el material que ofreciera la
suficiente fortaleza en dimensiones muy pequeñas. El péndulo
eléctrico fue introducido en el siglo XIX y el primer reloj
eléctrico de pulsera fue hecho en Suiza en 1952. El circuito
eléctrico consistía en un micro-contacto, una batería y una bobina.
La necesidad de medir el tiempo cada vez más exactamente, llevó al
desarrollo del reloj electrónico controlado por un oscilador
de cristal de cuarzo hecho en 1928 y tenía el tamaño de una maleta.
En 1934 la técnica electrónica desarrollada fue capaz de registrar
la desviación anual de la velocidad de rotación de la tierra con la
ayuda del reloj de cristal de cuarzo. Esta desviación no fue
conocida por los astrónomos sino hasta 1951. El primer reloj
de pulsera de cristal de cuarzo fue desarrollado entre 1967-1970.
Este reloj aparte del cristal de cuarzo, pila y circuito
electrónico, tenía las mismas partes que el reloj mecánico.
Su principio se basa en el efecto
piezo-eléctrico del cuarzo cuando se aplica un voltaje alterno,
el cual produce oscilaciones a altas frecuencias, siendo reducidas a
un impulso por segundo para controlar un motor de paso. De
esta forma se consigue exactitudes mayores que con los relojes
mecánicos. Hoy en día se han mejorados en forma increíble este tipo
de relojes de cuarzo, habiéndose introducido innovaciones en la
presentación del tiempo en forma numérica con el despliegue de
cristal liquido (LCD) y en el uso de pilas, incluyendo
recargables con energía solar o lumínica. Los últimos avances de la
ciencia llevaron al desarrollo del reloj atómico, como el empleado
para la definición del segundo, empleando el átomo de Cesio 133, que
introduce un error de un segundo en 30.000 años, y el más
reciente desarrollado en Estados Unidos en 1999, con un error de un
segundo en 20 millones de años.

Figura No. 2. Reloj solar hecho en St. Rémy de Provence
(6)
Desde el desarrollo de los primeros
relojes empleando diferentes medios físicos como el Sol, agua,
arena, pasando por medios mecánicos utilizados en torres, iglesias y
por monarcas y reyes por sus costos, hasta los hechos hoy en día y
al alcance de cualquier persona, el reloj ha conservado su símbolo
majestuoso de poderío, donde el mundo, incluyendo al hombre, gira
alrededor de él, como magnetizado por el pequeño tic-tac que
inexorablemente va marcando el tiempo, indicándonos no solo cuanto
tiempo el universo ha existido, sino cuanto tiempo de vida nos queda
por vivir.
EL CALENDARIO
La voz calendario⁸ procede de calendas
y según Pérez Millán “es la combinación de elementos
cronológicos y consiguiente distribución del tiempo, usada en cada
país para regular la actividad humana, señalando los días y épocas
laborales y las festividades religiosas y civiles”.
Históricamente el desarrollo del calendario tuvo su dependencia de
las observaciones astronómicas. El día es medido de la
rotación de la tierra sobre su eje, la semana se aproxima al cambio
de fase de la luna, el mes es medido de la revolución de la luna
alrededor de la Tierra y el año de la revolución de la Tierra
alrededor del Sol.
Nuestros antepasados, particularmente
los babilonios, basaron su calendario en el ciclo de la luna y
la medida lunar de los años ha sido preservada en el calendario
moderno por los judíos, chinos y musulmanes. En contraste, los
egipcios basaron su calendario en el Sol, siendo figura prominente
en su religión. La civilización egipcia dependía del crecimiento
estacional del Nilo, el que fue asociado en forma muy cercana al
ciclo solar. En la antigüedad algunas civilizaciones
determinaban el año solar observando una estrella brillante después
de que se hacía invisible por la proximidad del Sol.
A menudo Sirius fue utilizada con este
propósito. Promediado estas observaciones se encontró que el
año solar daba cerca de 365 días. Los sumerios fueron los primeros
en dividir el año en 12 unidades, fueron ellos también los primeros
en dividir el día, y lo hicieron siguiendo el mismo patrón de
divisiones. Así como su año constaba de 12 meses y cada uno de
ellos de 30 días, sus días consistían en doce "danna” de 30 "ges"
cada uno, sin embargo fueron los egipcios los que introdujeron el
día de 24 horas.
En la Roma antigua, los meses se
basaron en el ciclo lunar. Los Pontífices observaban la aparición de
la luna creciente después de la luna nueva, para poder declarar el
comienzo de un nuevo mes. Este primer día era llamado “Kalendae”,
que significa llamamiento. Nuestra palabra calendario se deriva de
este término.
Desafortunadamente para nuestra medida
de tiempo, el ciclo lunar no corresponde a un número exacto de
días, ni la Tierra efectúa una órbita completa alrededor del sol, en
un número exacto de días. El ciclo lunar es de 29.53059 días, la
órbita terrestre alrededor del Sol toma 365.242196… días. De esta
manera 12 meses son demasiados cortos para un año
y trece demasiado largo. Nuestra semana de siete días (basados en la
religión), aunque muy cercanos a la fase lunar, tampoco es un
factor de periodo lunar, mes o año.
Cuando los romanos adoptaron el año
solar Egipcio en la época de Julio Cesar, su propio calendario
lunar-solar tenía demasiado error. Introducido a Roma por un
Astrónomo Sosígenes de Alejandría, el calendario Egipcio fue
ordenado para su uso oficial Romano por Julio Cesar en el año 45 A.C.
y fue llamado calendario Juliano y se basaba en el año solar
de 365.25 días. El año fue dividido en meses, de los cuales once
contenían 30 o 31 días y el doceavo solo 28 días.
El primer mes era marzo y el último
febrero. Julio recibió su nombre después de Julio Cesar y Agosto
después de Augusto Cesar. Ambos meses recibieron 31 días en
honor de los dos Cesares. El séptimo mes fue llamado septiembre, el
octavo octubre, el noveno noviembre y el décimo diciembre, derivados
del latín septem, octo, novel y decem, que significan siete,
ocho, nueve y diez respectivamente.
El calendario Juliano, perdía
aproximadamente un cuarto de día por año. Esta pérdida era
corregida agregando un día extra al doceavo mes (febrero), cada
cuatro años, llamada año bisiesto. Sin embargo este calendario
gradualmente iba moviéndose con respecto a la posición
estacionaria del Sol con relación a las estrellas. El año Juliano
esta desfasado once minutos cuatro segundos más del tiempo
aparente tomado por el Sol en aparecer en la misma posición
después de la órbita de la tierra alrededor de él.
En el año 1500 D.C., el error era
aproximadamente de once días. Las festividades religiosas cristianas
basadas en la semana santa, asumían fijo el Equinoccio de Vernal, el
21 de marzo y en consecuencia iban quedando desfasados con el
paso de los años con la realidad. Por consiguiente, el Papa
Gregorio XIII dio instrucciones para corregir la situación anterior,
al Padre Jesuita Alemán Cristopher Schlussel, cuyo nombre latín era
Clavius. (Clavius está inmortalizado por el nombre de un gran cráter
lunar cerca al polo sur de la luna).
Clavius utilizó un esquema
ideado por el Astrónomo Napolitano Aloysius Lilius, en el cual los
siglos no tendrían años bisiestos a menos que fuesen
divisibles por 400. Para corregir el calendario, el Papa Gregorio
ordenó que el día 15 de octubre de 1582, fuese el 4 de octubre. A
pesar de las grandes protestas de la gente por haberles robado 11
días de su vida, la corrección se efectuó y el nuevo
calendario fue llamada Gregoriano. El nuevo calendario Gregoriano
también movió el comienzo del año de marzo 25 a enero 1⁰, así que
realmente se perdieron aparentemente más de 3 meses de vida.
El calendario Gregoriano, fue adoptado
por casi todos los países Romanos Católicos y por Dinamarca y
Holanda en 1582. Pero fue solo después de dos siglos que finalmente
fue aceptado en forma general. Durante ese tiempo se podía salir de
Inglaterra en febrero 1679 y hallarse en febrero de 1680 en algunos
países europeos y Escocia. Los días del mes también eran
diferentes entre Inglaterra y algunas partes de Europa.
Finalmente otros países comenzaron a
aceptar el nuevo calendario. Los protestantes en Alemania y
Suiza lo adoptaron en 1700 omitiendo 11 días antes entre septiembre
2 y 14. Prusia lo adopto en 1778. Otros países lo siguieron como
Irlanda en 1782 y Rusia en 1902. Después de la revolución francesa,
un nuevo calendario fue adoptado por Francia, el primer día
del año comenzó en septiembre 22 de 1792. Este calendario fue
utilizado hasta diciembre 31 de 1805, cuando Francia aceptó
nuevamente el calendario Gregoriano.
Existen otros calendarios en uso,
particularmente siguiendo los eventos religiosos. El calendario
judío usa el siclo lunar y solar. Los meses son meses lunares, pero
son alrededor de 11 días menos del año solar. Un treceavo mes
periódicamente debe ser intercalado para mantener algún sincronismo
con el ciclo solar. El calendario Musulmán ignora el ciclo
solar completamente y sigue únicamente el siclo lunar, alternan
meses de 30 y 29 días. Los años comienzan en diferentes
estaciones sobre un ciclo de 32.5 años. Antes de la Segunda Guerra
Mundial, se trató de introducir un calendario de negocios de 13
meses, en el cual todos los meses tendrían cuatro semanas. Este
calendario de negocios permitía un mejor significado
financiero, pero no recibió mayor aceptación.
En la siguiente tabla como referencia8
se enuncian los principales acontecimientos relacionados con
el desarrollo de medios y/o sistemas para medir el tiempo, desde la
antigüedad hasta nuestros días.
FECHA ACONTECIMIENTO
1300 a. de C.
Descripción del primer reloj solar en Abydos.
1200 a. de C.
Descripción de un ortostilo (Proto reloj solar) en China hecho por
el Astrónomo Tscheu-Kang.
520 a. de C.
Anaximenes de Mileto es el primero en analizar el cómputo geométrico
de la proyección de la sombra.
293 a. de C.
Primer reloj de sol de la civilización romana instalado en Roma en
el templo de Júpiter por Lucio Papiro Cursor.
270 a. de C.
Se construye un reloj de agua por Cesibio.
50 a. de C.
Se construye la famosa torre ortogonal de los vientos en Atenas por
Andronicus de Kyrrhos. Cada cara contenía un reloj solar
orientado a cada una de las direcciones de los vientos.
46 a. de C.
Se crea el calendario solar con años bisiestos por Julio Cesar y
Sosígenes en el imperio Romano.
1000
Los vikingos utilizan un sistema basado en el ángulo de la
luz solar para calcular la latitud. Igualmente comienzan los
diseños de grandes relojes en torres e iglesias en Europa.
1295
Raimundo Lullus construye un reloj mecánico conocido como
Horologium Noctis.
1330
El ingeniero Richard Wallingford empieza la construcción de un reloj
planetario y lo termina 30 años después.
1335
Construcción del primer reloj mecánico conocido en Milán.
1400
El Astrónomo Jhon Slape diseñó un reloj de sol portátil universal
llamado Navicela Italiana o Navicula de Venteéis.
Construcción del primer reloj mecánico
con campana en la iglesia de Santa María en Sevilla España.
1502
Johan Stabius construye el primer reloj solar estilo axial y
lo ubica en la Iglesia de San Lorenz en Numberg Alemania.
1582
Introducción del Calendario Gregoriano por el Papa Gregorio XIII
1656
Christian Huygens construye el primer reloj de péndulo.
1737
John Harrison construye el primer cronometro náutico para precisar
la longitud en el mar.
1884
Adopción del meridiano de Greenwich como referencia horaria mundial
en honor de Nevil Maskelyne.
1928
Construcción del primer reloj de cuarzo por Joseph Horton y Warren
Morrison.
1949
Construcción del primer reloj atómico basado en la vibración
molecular de la mecánica quántica.
2008
Lanzamiento del primer reloj atómico al espacio.
Tabla No. 1.
Desarrollo de medios y/o sistemas para medir el tiempo
El lector, después de haber leído esta
breve reseña histórica del tiempo y de cómo el hombre lo ha
visualizado y medido, entenderá que para nosotros el tiempo es
relativo a las posiciones espaciales de nuestro sistema solar,
sin embargo, existirán otros sistemas de referencia relativos,
donde es posible que el tiempo no transcurra con la misma rapidez
que
en nuestro sistema solar, es decir un siglo nuestro podría
significar un día en otro sistema
espacial o viceversa.
Como bien lo supo describir
Einstein(9) en su teoría “El Significado de la Relatividad” todo
es relativo y el espacio y el tiempo se encuentran íntimamente
ligados entre sí y su tiempo relativo con respecto a otro
observador, depende de la velocidad relativa entre ellos. En
singularidades como los agujeros negros y la ergoesfera los físicos
teóricos proponen, que en sus inmediaciones el tiempo
transcurre más lentamente e inclusive se podría viajar al
pasado al alcanzarse velocidades superiores a la de la luz.
En conclusión, el tiempo es tan
intangible que no puede ser tocado, sin embargo está presente,
dejando una huella imborrable de su presencia en nuestras vidas, y
como dice algunos proverbios en latín (10): “Collige, virgo,
rosas dum flos novas et nova pubes et menor esto aevumsic properare
tuum” y que significa: “Coge, niña, las rosas mientras
exista la flor fresca y la nueva juventud y recuerda que así corre
tu tiempo”, o mejor aun “Neque dimisi tempus” es decir “Y no deje
pasar la ocasión”, y uno de los más representativos de acuerdo al
estado de ánimo: “lentiores tristibus, laetissimis
velocissimae discurrunt” y que significa “Para quien está
triste, las horas pasan bastante lentas, veloces para quien está
feliz”.
1 San Agustín.
“Confesiones“ (XI, 14) 400 d. de C.
2
Edwin Powell Hubble (Noviembre 20, 1889 – Septiembre 28, 1953)
Astrónomo norteamericano que cambió profundamente el entendimiento
de nuestro Universo.
3 Página web:
www.xtec.es/~rmolins1/univers/es/
4
Albert Ziegler. “Thoughts on time and its measurement”. Swissair
Gazette., 1/1984.
5
Silvio A. Bedini. “The mechanical clock and the scientific
revolution”. Swissair Gazette., 1/1984.
6
Página web: Enciclopedia virtual Wilkipedia.
7
Fabienne Xavier Sturm. “Le cadran d’une montre image de’une heure
visage de’un temps”. Swissair
Gazette., 1/1984.
8
Enciclopedia virtual Wilkipedia.
9
Albert Einstein. “El significado de la Relatividad”. Espasa Calpe
S.A., 1980.
10
Página web: El tiempo y la humanidad – La medida del tiempo. |