El
sábado 22 de octubre de 2005, el volcán Sierra Negra, en las
islas Galápagos,
luego de 27 años de inactividad, comenzó a expulsar cenizas y gases. Tres días
después, la lava comenzó a fluir. Este, sin embargo, no fue el único ejemplo
eruptivo del año. Una semana antes, un grupo de observadores de El Salvador
anunció que la columna de gases del volcán Santa Ana o Ilamatepec era muy débil
y difusa. (ver mapa de
Volcanes Activos)
Tres horas después era ya de 300 metros. Las piedras y cenizas que
arrojó el Santa Ana mataron a dos personas. No obstante, desde el mes de junio
se había intensificado su vigilancia debido a que se habían registrado microsismos de mayor intensidad de los que suele mostrar ese volcán.
Éstas
fueron dos de las cinco erupciones volcánicas que tuvieron lugar el año pasado.
En los últimos 10.000 años se han activado 1.415 volcanes en el mundo. Una de
las peores fue la de 1815 cuando el Tambora, en Indonesia, se cobró la vida de
92.000 personas.
Más
cerca en el tiempo fue la explosión del Pinatubo, en Filipinas, que tuvo un
saldo de 800 víctimas fatales. Algunos, como éste, entran en erupción cuando ya
nadie se lo espera. Otros, como el Estrómboli, el Etna o los de Hawaii, se
activan con frecuencia.
¿Pero
qué ocurre en las entrañas de la Tierra? Sucede que nuestro planeta se comporta
como un alto horno; a unos 100 km de profundidad, las rocas se funden para
formar el magma, que tiene tendencia a ascender hacia la superficie y escapar
aprovechando las zonas más frágiles de la corteza terrestre.
Y, en
ciertas ocasiones, dicen algunos especialistas, la Tierra experimenta una
erupción tan salvaje que hasta cambia el clima y amenaza la existencia sobre el
planeta. Hace 75.000 años se produjo la mayor erupción de la historia en el Lago
loba, Sumatra. Hay quienes opinan que existe otra en ciernes y que es probable
que tenga un volcán que yace bajo el Parque Yellowstone, en EE.UU.
Más
de 40 especialistas afirman que este supervolcán ya ha entrado en erupción
varias veces. Las últimas mediciones confirman que el suelo del parque emite
entre 30 y 40 veces más calor que el promedio de Estados Unidos. “No queremos
ser catastrofistas —dice uno de los geólogos—, pero debemos reflexionar sobre la
posibilidad de que sea el turno de un volcán”.
Lava
en estudio El Etna, arriba, ha entrado en erupción varias veces en los últimos
100 años. La imagen de la izquierda muestra un volcanólogo recogiendo ¡aya para
estudiarla posteriormente.