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A
medida que se iba develando la compleja estructura del átomo, los investigadores
veían que estaba más cerca la explicación de los procesos por los cuales la
materia emitía o absorbía radiación. Sin embargo, al intentar explicar la
radiación térmica emitida por un cuerpo caliente, los físicos se encontraron con
un problema que se resistía a encuadrarse dentro de los conocimientos de la
Física clásica (la Mecánica de Newton y el electromagnetismo de Maxwell). Fue el
comienzo del fin de una forma de ver el mundo.

Espectro de una lámpara
incandescente del Helio
En
las cercanías de un objeto muy caliente, como una estufa o un leño encendido
nuestra piel percibe el calor que nos llega en forma de ondas infrarrojas. Pero
no sólo los cuerpos muy calientes emiten ondas electromagnéticas: en realidad,
todo cuerpo cuya temperatura sea superior al cero absoluto lo hace. Para las
temperaturas que percibimos cotidianamente, la mayor parte de la energía se
emite en el rango infrarrojo y un poco en el visible. En general, un cuerpo
sólido emite todo un espectro de ondas
Tengamos en cuenta que lo que se quiere investigar es la radiación que emite un
cuerpo y no la que refleja al ser iluminado.
El
espectro de dos cuerpos cualesquiera, a la misma temperatura, difiere
dependiendo del material y de la forma que tengan. Para estudiar el problema de
la radiación se eligió un cuerpo patrón ideal, que emitía y absorbía energía con
eficiencia máxima, llamado cuerpo negro.
Consistía en una cavidad con un pequeño orificio por donde salía la radiación a
analizar, cuando las paredes se calentaban hasta una temperatura determinada.
Independientemente del material con que estén fabricados, los espectros de los
cuerpos negros a la misma temperatura son idénticos.
Experimentalmente se habían hallado los espectros de emisión de cuerpos negros a
diversas temperaturas. Y se observaron dos características importantes:
E aumenta proporcionalmente
con T4
1. A medida que la temperatura aumenta, la
cantidad de energía emitida es mayor. En particular, la energía aumenta
proporcionalmente a la cuarta potencia de la temperatura absoluta (ley de Stefan-Boltzmann):
2. Un cuerpo emite mayor cantidad de energía
en una longitud de onda determinada. A medida que la temperatura aumenta esta
longitud de onda se hace más pequeña, cumpliéndose la ley de Wien:
µmáxima T = constante

Ley de Wein: Energía
radiante por un objeto caliente a distintas longitudes de onda
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