La literatura en la Alta Edad Media
En el transcurso de la Edad Media existió una literatura popular vernácula, la cual se manifestó, sobre todo, en las sagas germanas, celtas, islandesas antiguas y eslavas. Pero, en el siglo XII surgió un nuevo mercado para la literatura vernácula cuando los laicos educados, en las cortes y en la nueva sociedad urbana, buscaron avenidas novedosas de entretenimiento. Tal vez la literatura vernácula más popular del siglo XII fue la poesía trovadoresca, principalmente producto de nobles y caballeros. Esta poesía se centró en el amor cortesano, el amor que un caballero profesaba a una dama, generalmente una dama noble casada, la cual lo inspiraba a convertirse en un osado caballero y en un poeta aún mejor. Un buen ejemplo se puede encontrar en los lamentos de un noble cruzado, Jaufré Rudel, quien acaricia el recuerdo de una dama soñada tiempo atrás, de la cual asegura que siempre estará enamorado, aunque teme que nunca la conocerá: Lo más triste, lo más gozoso, es que debo partir, Dejadme contemplarla por un sólo día, Mi amor de lejos, No la veré, porque su tierra y la mía están separadas, y los senderos son difíciles de encontrar Tantas veredas, yyo perderé mi camino, Así lo quiere Dios. Sí, no conoceré otro amor más que el de ella, Y si no es el de ella, no habrá amor ninguno. Ella ha sobrepasado todo. Tan hermosa es, tan noble, que sería Un prisionero de las huestes de los infieles [musulmanes] En una tierra lejana, si sobre mí Sus ojos se posaran Aunque surgió en el sur de Francia, la poesía trovadoresca también difundió en el norte de Francia, Italia y Alemania. Otro tipo de literatura vernácula fue la chanson de geste o épica heroica. El primero y más fino ejemplo es la obra titulada la Chanson de Roland (El Cantar de Roldán) , que apareció alrededor del año 1100 escrito en un dialecto del francés, lengua romance derivada del. Las chansons de geste (cantares de gesta) se escribieron para una sociedad dominada por el varón. Los principales acontecimientos descritos en estos poemas, como en El cantar de Roldán, son batallas y torneos políticos. Su mundo gira alrededor de los combates en que los caballeros pelean bravamente por sus reyes y señores. Las mujeres desempeñan un pequeño papel, o ninguno, en este género literario. Aunque las chansons de geste seguirían produciéndose en el siglo XII, se volvió popular un tipo distinto de poema largo, el romance cortesano. Éste se compuso en dísticos rimados y trataba de un asunto romántico: caballeros valientes, damas virtuosas, malvados magos, palacios encantados, hadas, animales parlantes y extraños bosques. La historia del rey Arturo, el rey legendario de los bretones del siglo y se convirtió en un tema popular del romance corte sano. Las mejores versiones de las leyendas arturianas sobreviven e las obras de Chrétien de Troyes, cuyos romances cortesanos fuero considerados por sus contemporáneos como las obras de un magistral narrador de cuentos. El Cantar de Roldán es uno de los mejores ejemplos deL chanson de geste medieval o épica heroica. Inspirado en un acontecimiento histórico, relata ¡a emboscada a la retaguardia del ejército franco de Carlomagno en los Pirineos. Se escribió trescientos años después del acontecimiento que al parecer narra, pero arroja más luz sobre el siglo XI, que sobre la época de CarloMagno. Vascos cristianos que emboscaron al ejército de CarloMagno se convierten en musulmanes; los soldados francos, en caballeros franceses. Este texto cuenta la muerte de Roldán, sobrino de CarloMagno, quien comandaba la diezmada retaguardia. El Cantar de Roldán Siente Roldán que la muerte lo cerca. Se le escapa el cerebro por las orejas. A Dios ruega que llame a su lado a sus pares. Y para él mismo implora ayuda al ángel Gabriel. A fin de evitar la vergüenza, ha cogido en una mano su olifante, y con la otra su espada Durandarte. Más allá de donde una saeta de ballesta alcanza, hacia España se dirige, a un barbecho, y sube a un cerro donde un hermoso árbol cubre cuatro gradas de mármol. Allí, en la hierba verde se desploma y se desvanece, pues la muerte lo cerca(...) Siente Roldán que la muerte lo apremia Y lo recorre de la cabeza al corazón. La sombra de un pino ha buscado Y sobre la hierba se ha echado de bruces. La espada y el olifante ha puesto bajo su cuerpo Y su cabeza ha vuelto hacia los paganos. Y así ha hecho para que Carlos y los franceses Digan que el bravo conde, en verdad, Ha sido un conquistador hasta la muerte. Pronta y repetidamente se ha confesado Y sus pecados ofrece a Dios con su guante. Siente Roldán que su hora está cerca. Mira hacia España desde lo alto de un monte escarpado Y se golpea el pecho con la mano: «Mi culpa confieso y tu misericordia imploro, Señor, Por todos los pecados, sean grandes o pequeños, Que desde mi nacimiento he cometido Hasta este día en que la muerte me alcanza’: Su guante derecho hacia Dios ya tiende Y ángeles del cielo hacia él descienden. |
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